Windrose ha comenzado a vender un camión eléctrico de gran tonelaje fabricado en China que se parece muchísimo al Semi de Tesla. Incluso con aranceles de importación del 70%, el director ejecutivo afirma que obtendrá ganancias con cada unidad que venda en Estados Unidos.
La iniciativa en EE.UU. está diseñada para afrontar situaciones complejas en carretera, como obras inesperadas o comportamientos imprevisibles de peatones.
Las promesas de robotaxis y robots humanoides de Tesla siguen siendo negocios no comprobados. Su división de energía, en cambio, no lo es. Y ahí reside la próxima gran idea de la compañía.
Tras una caída del 6,7% en las ventas globales, el fabricante operó su planta al 70% de capacidad, en línea con rivales tradicionales. La situación podría deteriorarse en 2026.
Los analistas se han apresurado a apuntar que el declive en ventas de Tesla es consecuencia de las distracciones de Elon Musk en 2025, año que inició integrándose en el Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, al frente del controvertido Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).