julio 28, 2026
Tras la invasión de Ucrania por parte de Putin, los gobiernos occidentales confiscaron casi dos docenas de yates de lujo para castigarlo a él y a sus secuaces. Una gran maniobra de relaciones públicas, pero un desastre económico, ya que cuatro años después muchos de ellos se están pudriendo en sus muelles, costando millones a los contribuyentes.