En el anverso, la nueva moneda incluye el logo del emisor, junto a la frase "CIEN años", además de una imagen de una montaña que representa la Cordillera de los Andes.
El emisor apuntó que "los eventos recientes en Medio Oriente introducen una nueva fuente de incertidumbre, cuyos desarrollos podrían llevar a escenarios más complejos".
Respecto de la inflación, el organismo informó que "las expectativas a dos años plazo se han ajustado hacia 3 %, si bien algunos indicadores siguen por sobre ese valor".
La Encuesta de Expectativas Económicas del ente regulador prevé también un dólar alto en 2025, en torno a los 990 pesos por dólar en enero y los 950 pesos el resto del año.
El Consejo del organismo local reafirmó su compromiso de conducir la política monetaria con flexibilidad, de manera que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de dos años.
La reducción, indicó la institución en un comunicado, "ocurrirá a un ritmo que tomará en cuenta la evolución del escenario macroeconómico y sus implicancias para la trayectoria de la inflación".
El consejo del ente emisor tomó la decisión por "unanimidad" durante la última reunión del Consejo del Banco Central alineándose con la recomendación previa del Grupo de Política Monetaria (GPM), y anunció más ajustes en los próximos meses.