Max Alexander, quien ha presentado sus creaciones en el Paris Fashion Week y tiene 8 millones de seguidores en Instagram, estuvo en Chile para explorar las 60 mil toneladas de ropa desechadas en el Desierto de Atacama.

En el lobby de un hotel capitalino, un niño juega con un globo rojo. Intenta atraparlo y, dando saltitos, va contestando qué le ha parecido Chile. Pero antes de entrar en ese terreno, el joven estadounidense de 10 años Max Alexander (@couture.to.the.max) pregunta si se puede meter a la piscina, aunque en Santiago la temperatura es de 10 grados y es pleno invierno.

Max es diseñador y en 2021 lanzó su marca. Hoy es su día libre y le gustaría ir al parque, pero se detiene a conversar con Forbes Chile sobre el fenómeno del fast fashion que tiene al país como protagonista de una tragedia global: las toneladas de ropa abandonada en el Desierto de Atacama.

Son más de 60 mil toneladas las que se acumulan en los cerros alrededor de Alto Hospicio, en Iquique, donde no solo terminan miles de kilos de prendas desechadas. Medios de todo el mundo han reportado el triste récord de las miles de prendas que llegan al país desde Europa y Estados Unidos para venta de segunda mano y terminan descartadas.

Max Alexander, Diseñador
“Muchas personas piensan más en la cantidad que en la calidad, pero realmente deberías pensar en la calidad”, dice Max sobre el fast fashion. / FOTO: Rodolfo Jara / Forbes Chile

“Muchas personas piensan más en la cantidad que en la calidad, pero realmente deberías pensar en la calidad”, dice el joven que añade que en su reciente recorrido por los vertederos también vio muebles y basura de todo tipo.

La visita fue coordinada junto a la ONG Desierto Vestido, ya que los diseños de ropa adulta e infantil de Max son creados con materiales reciclados. Su propuesta busca generar mayor conciencia sobre el mal uso de la industria textil: “Tal vez la escuela debería empezar a enseñar sobre esto en cada grado, para que en cada nivel se aprenda más sobre lo que está sucediendo”, dice.

Pese a que ya anota dos récord Guinness como el diseñador de moda más joven del mundo y su viaje por Atacama ha sido visto por los más de 8 millones de seguidores que tiene en Instagram, Max no se considera una celebridad: “Nadie se da cuenta”, dice su madre Sherri Madison, artista que crea con cajas de cartón desechadas de los envíos de Amazon.

Diseñar lo que sueñas

Max nació en 2016 en Los Ángeles, California. Estudió en un preescolar con enfoque artístico y en 2021 nació su marca, Couture to the Max. A su corta edad ya ha desfilado en pasarelas de renombre mundial, como el Paris Fashion Week de marzo pasado, donde presentó su colección en en el histórico Palais Garnier.

Del Paris Fashion Week en marzo al Desierto de Atacama en agosto. Max dice que sus creaciones adultas e infantiles se inspiran en sus sueños (y pesadillas).

También le gusta dar clases en vivo, como la que dictó el lunes a estudiantes de diseño de la Universidad Andrés Bello. Estuvo junto a la diseñadora Francisca Gajardo, la chilena creadora de la marca de upcycling Y.A.N.G., que utiliza inteligencia artificial para apoyar el manejo de desechos textiles. Con ella diseñó un vestido que será replicado en 3D e incorporado a las dinámicas del popular juego Roblox, aunque Max todavía no tiene permiso para usar celular. A veces se le permite ayudar con la edición de videos y junto al equipo que viaja con él -además de su familia- preparan un documental sobre la industria que pretenden estrenar en Nueva York.

Chile se está haciendo cargo

Max está de vacaciones de verano y, de regreso a Estados Unidos, vuelve a su rutina: escuela, cena y tiempo libre. En ese espacio surgen los diseños que comenzó a esbozar con telas desde los cuatro años. “Me los imagino”, contesta cuando le pregunto por sus diseños, y asegura que esos sueños son “en colores”. ¿Sus tonos favoritos? “Todos”, agrega.

Cuenta que le regalaron dos telas con los típicos estampados nortinos. Al sacarlas del bolso, instintivamente las lanza por el aire. Así también diseña, y así ha creado piezas para quien bautiza como su personalidad famosa favorita: Sharon Stone.

Para la madre de Max, estos días han servido para observar que el país está haciendo algo por reducir la huella de la industria textil. Max visitó Ecocitex, la firma que trabaja en la reutilización de indumentaria, y conoció las tiendas de reventa de segunda mano de Coaniquem.

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Max Alexander, Diseñador
Aunque todavía no tiene edad para usar un smartphone, Max participa de la edición de los videos que registra su equipo para un documental sobre la industria de la moda./ FOTO: Rodolfo Jara / Forbes Chile

Le preguntamos qué piensa de las redes sociales y la cantidad de horas que los jóvenes pasan en ellas. “Le diría que todo eso que están viendo, vayan y lo hagan: cocinen, dibujen”. Antes de despedirlo, nos reímos del viral del “six seven”. “Me carga”, dice, haciendo una mueca típica para su edad.

En su regreso a Estados Unidos lo espera la vuelta a quinto año de colegio y preparar una colección para 2027. Chocamos los cinco y nos despedimos. Se le nota ansioso por la tarde libre.