Diego Fliman y su familia, comenzaron su camino en la gastronomía con la fundación de Quinoa y El Huerto, pero a la par se fueron haciendo cargo del negocio de las sandalias Birkenstock.
No nació como una marca de zapatos, aunque hoy su fama mundial se sostiene en la comodidad y la durabilidad de su calzado, y en que trasciende la moda. En realidad, Birkenstock se construyó en torno a una plantilla anatómica creada en Alemania. La compañía data de 1774 y su foco siempre ha sido “permitir que todas las personas caminen tal y como lo ha previsto la naturaleza”.
Su historia reciente cambió en 2021, cuando el fondo de capital privado L Catterton, respaldado por LVMH y la familia de Bernard Arnault, pasó a ser su dueño mayoritario. La firma salió a bolsa en Nueva York en 2023. L Catterton cuenta con un amplio portafolio internacional de marcas de consumo, entre las que destacan GANNI, ETRO, Savage X Fenty y KIKO Milano, con inversiones que van desde la moda y la belleza hasta el deporte y el bienestar. También tiene presencia en Chile a través de su inversión en NotCo. Birkenstock cerró su año fiscal 2025 con ingresos por €2.097 millones, un 41% más que en 2023, y un EBITDA ajustado de €667 millones.
Aunque sus raíces siguen en la fabricación europea, con diseños sencillos y una propuesta basada en la anatomía del pie, esa propuesta también tiene una derivada de negocios en Chile, donde la marca está ligada a una familia que partió su negocio en un rincón de un restaurante. Todo comenzó con José Fliman, fundador del restaurante El Huerto. Antes de los ochenta, relata su hijo Diego a Forbes Chile, el empresario tenía una amiga que traía estas sandalias, que ganaban fama por la onda hippie que llegaba desde California en revistas y de boca en boca.
“Era un negocio como de traer en la maleta y cada vez que llegaba a Chile eran furor”, recuerda. Pero la crisis económica de esa época llevó a la conocida a dejar el negocio, y su papá vio una oportunidad. Al principio todo era muy a pulso y el negocio “estaba literal en un rincón del local de El Huerto”, en Providencia.
Con el tiempo, la familia Fliman se hizo un nombre también en el rubro zapatero. Fundó Rumbos Brands, una cadena que hoy representa a la firma alemana y a la marca española Camper. Con ambas ha salido a la conquista de los malls y tiene un plan de crecimiento.
De la calle al centro comercial
Diego Fliman y la segunda generación de la familia, comenzaron su propio camino en la gastronomía con la fundación de Quinoa, pero a la par se fueron haciendo cargo del negocio de las sandalias. “En la pandemia mi papá tenía ya muchas ganas de retirarse”, relata. Hoy a la cabeza del desarrollo de Birkenstock, Fliman asegura que tras varias décadas de presencia en Chile la marca tiene un público cautivo que la sigue buscando, lo que justifica su plan de crecimiento.
En Alto Las Condes acaban de abrir la primera tienda exclusiva de la marca, ya que hasta ahora compartía espacio con Camper y otras marcas en las tiendas Rumbos. Invirtieron US$ 250 mil en un local que sigue los estándares de la marca europea y tiene un stock mucho más amplio. “También vamos a sumar una tienda bimarca en el MUT, de unos 80 m², entre enero y febrero. La meta es llegar a 2030 con unas 10 tiendas propias y 2 o 3 exclusivas de la marca Birkenstock”, afirma.
La estrategia de la marca es particular: según explica el empresario, no suelen hacer rebajas ni ofertas, que son marginales, pues el público no llega buscando precio. Es coherente con lo que la compañía muestra en Estados Unidos, donde entre 86% y 98% de las unidades en sus cuentas clave se vende a precio completo. La gama de preferencias del público local también se ha ampliado. “El producto más vendido el año pasado es un sueco… hace cinco años era impensado”, explica. La firma también distribuye en el retail y en canales online, ya que “el negocio hoy es 365 días del año”.
Crecimiento global
El plan de Birkenstock para los próximos tres años, presentado a inversionistas en su Capital Markets Day de enero, es seguir creciendo a doble dígito y sumar cerca de €1.000 millones en ingresos adicionales hacia 2028, tomando como referencia 2025. Eso implica un crecimiento anual de entre 13% y 15% a moneda constante.
Para conseguirlo, quiere profundizar su presencia en mercados donde todavía tiene baja penetración, especialmente Asia y América Latina, donde ubica a Chile junto con Argentina, México y Brasil. También busca ampliar su red de tiendas propias, potenciar el comercio electrónico y conquistar nuevos consumidores, particularmente entre los jóvenes. En Asia Pacífico, su meta es duplicar el negocio hacia 2028.
El desafío será crecer sin perder el carácter premium de la marca. Para eso está ampliando su capacidad productiva, con inversiones en fábricas europeas: el 100% de sus plantillas se fabrica en Alemania y el 95% de sus pares se ensambla en plantas propias de ese país.
La expansión no está libre de obstáculos. La compañía reconoció presiones por los aranceles estadounidenses y las fluctuaciones cambiarias, que restaron cerca de 360 puntos base a su margen EBITDA ajustado en el primer trimestre fiscal de 2026, parcialmente compensados por alzas de precios y mejor uso de su capacidad. El margen quedó en 26,5%, frente a 28,2% un año antes.
