Basta pasar alguna tarde por las góndolas de pan de los supermercados o las panaderías de barrio para entender que la compra de este alimento es un básico en la canasta de las familias chilenas. Con un consumo de unos 90 kilos de pan al año por persona, Chile se sitúa entre los tres mayores […]

Basta pasar alguna tarde por las góndolas de pan de los supermercados o las panaderías de barrio para entender que la compra de este alimento es un básico en la canasta de las familias chilenas. Con un consumo de unos 90 kilos de pan al año por persona, Chile se sitúa entre los tres mayores consumidores mundiales, detrás de Turquía y Alemania. Y es un negocio en el que Felipe Castaño, CEO de Alicomer, ve un crecimiento constante.

Castaño creció entre harina y máquinas. Su padre, Antonio, fue el fundador de la marca Cena —que luego se vendió a Bimbo— y estuvo vinculado a distintas áreas de negocios relacionadas con el tradicional alimento: máquinas, producción y marcas. Otras ramas de la familia administran la famosa cadena de panaderías que lleva su apellido.

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Felipe y su grupo se concentraron en el negocio de abastecer maquinaria y producir pan, este último un negocio en el que permanecen hasta hoy y que ha dado un salto cuantitativo tras la venta de parte de la empresa a los españoles de Europastry.

Más allá de la marraqueta

Felipe entró a una de las empresas familiares, Maquipan, como gerente financiero y dos años después asumió la gerencia general. La compañía vendía equipamiento para pastelerías y panaderías de supermercados. Cuando llegó, facturaba unos $1.000 millones. “Nos hicimos muy reconocidos en el segmento de supermercados y se convirtió en número uno del país. Esta empresa se vendió en 2021 con una facturación de unos $13 mil millones”, detalla Felipe Castaño a Forbes Chile.

Pensando en cómo reinventarse en el rubro, en 2008 crearon una importadora de pan y pastelería congelada. También se vendió, en 2017, pero su gusto por el mercado panadero no se agotaba. Entonces vieron una oportunidad en el segmento del pan fermentado y de mayor valor agregado.

“Empezamos a abastecer, principalmente al retail, con un producto de una calidad un poco más premium de pan. Un corte y receta artesanal, pero con productividad industrial”, detalla el CEO de Alicomer, la firma a través de la cual administran esta inversión.

Castaño añade que desde sus fábricas de La Florisa abastecen a operadores como Fork, Walmart y Oxxo, entre otros, con pan congelado, como ciabattas, panes con semillas y de masa madre, que luego son horneados por sus clientes. La cifra impacta: producen unos 40 mil kilos al día y esperan cerrar 2026 con un aumento del 25% en los ingresos.

“Antes ese tipo de pan solo se encontraba en panaderías especializadas, pero ahora su consumo ha crecido exponencialmente”, añade el ejecutivo. Como ejemplo, de acuerdo con datos de la radiografía del mercado de pan de Walmart, en 2025 la ciabatta ya acumulaba el 13% de la preferencia de consumo de pan.

El deal con los españoles: México y los dulces

Por negocios que habían hecho en el pasado, Felipe Castaño conocía a los ejecutivos de Europastry. La firma se dedica al abastecimiento en Chile, principalmente de productos dulces y facturas, entre ellos medialunas y donas, algunas de las variedades más conocidas en el retail.

A nivel mundial, la firma fundada en España en 1987 tiene presencia en 90 países. De acuerdo con Forbes España, la empresa “cerró 2025 con ventas de 1.630 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 8% respecto al ejercicio anterior”.

La española entró a la compañía chilena con cerca del 65% de las acciones y con el plan común de unir estrategias para crecer. “Nosotros estamos exportando a México y necesitábamos capacidad allá que ellos tienen. Y, por otro lado, Europastry también quiere crecer en Chile, donde nosotros tenemos capacidad productiva”, explica el empresario.

Asociación con deportistas de élite

Si bien el pan suele asociarse con el aporte de carbohidratos, la evolución de su preparación ha permitido desarrollar variedades con distintos atributos nutricionales. De ahí que Alicomer impulsara el proyecto Pan de Origen, que busca destacar el valor agregado de estos productos.

Proteínas, vitaminas, minerales y recetas que contribuyan a una dieta equilibrada forman parte de su propuesta. Estas variedades también se ofrecen a granel y, para promoverlas, la marca se ha asociado con deportistas de élite como embajadores.

Pan de Origen cuenta con 15 embajadores deportivos que representan distintas disciplinas, desde el atletismo y la natación hasta el rugby y el motocross. La marca busca asociar sus panes de masa madre con la nutrición, la energía y el rendimiento físico.

Entre sus embajadores están Martina Weil (atletismo), Bárbara Hernández (natación), Santiago Ford (decatlón), Ruy Barbosa (motocross), Martín Sigren (rugby) y Sebastián Herrera (básquetbol), entre otros.