Sus socios históricos en todos los proyectos han sido la familia Bravo, y con ellos está consolidando un portafolio de cuatro restaurantes en diferentes zonas de la ciudad, con diferente carácter y propuesta.
El éxito de Loft en el MUT marcó el regreso del empresario gastronómico Raúl Yáñez a las inversiones en el sector. El dueño del reconocido Room 09 había dejado el rubro tras la pandemia y el estallido social, pero regresó con el proyecto del bar, que apuesta por un estilo sencillo en platos y vinos. Volver al origen es, en parte, su consigna.
Sus socios históricos en todos los proyectos han sido la familia Bravo, y con ellos está consolidando un portafolio de al menos otros tres proyectos en diferentes zonas de la ciudad, que suman millonarias inversiones.
El más reciente abre mañana, 1 de octubre, con un concepto totalmente diferente: una fuente de soda. Lejos del glamour, la propuesta, bautizada como La Predilecta, se ubica en la comuna de Ñuñoa, en una antigua casona de 1930.
En 490 metros cuadrados, el espacio es pequeño: 21 comensales y platos básicos, que van desde el huevo revuelto hasta preparaciones tradicionales chilenas, como el Barros Luco. No es casual, la idea es compartir un concepto de vida de barrio
El proyecto requirió una inversión de $250 millones. Yáñez dice que “es pequeña” versus el resto de sus operaciones. A The Loft y La Predilecta se suman otros dos restaurantes en el hotel Mandarin Oriental.
En el hotel de lujo capitalino Raúl Yáñez abrirá un bar y un restaurante de carnes, que abrirán en 2027. En estos dos locales invertirá unos $1.800 millones, comenta a Forbes Chile el empresario. En total, calcula que estos cuatro nuevos proyectos han demandado una inversión de unos $3.300 millones.
Respecto de la decisión de sumarse a varios proyectos a la vez, Yáñez asegura que administrar varios restaurantes en simultáneo “tiene más riesgo y exige mucho más. Pero también son proyectos distintos, con equipos y públicos distintos. Al final, lo importante es rodearse de buena gente, estar encima de las cosas importantes y tener claro qué quieres hacer con cada proyecto. El riesgo siempre está, pero para mí sería mucho más riesgoso dejar de hacer cosas por miedo a equivocarme”.
Yáñez asegura a Forbes que en el centro, en el proyecto que quiere levantar al estilo de un café francés, los números indican que invertirá otro millón de dólares, elevando aun más el capital.
