Es una de las marcas en el top de ventas de Nestlé y es el chocolate más vendido en Chile. Desde principios de este año, llegó a Estados Unidos donde ha tenido una gran receptividad con más de 180.000 unidades exportadas solo en el primer semestre.
En la fábrica de McKay, en la comuna de Maipú, nació en 1924 un chocolate que hoy se ha convertido en el más vendido en Chile -más de 2 millones de barras al mes- y, a más de 100 años de su nacimiento, significa tradición: se trata de Sahne-Nuss, cuyo nombre se traduce del alemán a “crema de nueces”.
Un siglo después las redes sociales han hecho eco de la fiebre de los turistas que recorren supermercados y confiterías, quebrando en stock de la marca. Pero más allá del fenómeno viral una lógica de negocios que comanda la gigante de consumo masivo Nestlé.
La receta y la masificación
La receta original -una combinación entre almendras enteras crujientes y tostadas, con chocolate de leche firme y cremoso- surgió del chocolatero alemán Peter Hesse en la Casa Hucke, entonces administrada por Jorge Hucke junto a su sobrino Carlos. En 1988 pasó a ser parte de Nestlé, cuando la compañía adquirió la empresa Centenario con sus marcas Hucke y McKay.
Datos a los que accedió Forbes Chile indican que el consumo per cápita en Chile de productos Nestlé es uno de los más altos de la región: 117.000 pesos chilenos anuales y una penetración den los hogares chilenos de 100%. Es decir en todas las casas de Chile hay alguna marca del conglomerado internacional Nestlé.
El gigante suizo tantea a Chile como el tercer mercado de la multinacional en Latinoamérica, después de Brasil y México.
Y en este contexto, el segmento de confites es uno de los cuatro negocios claves de la compañía a nivel global, “lo que está impulsado por consumidores que buscan momentos de indulgencia accesible, diversos formatos y una conexión emocional apalancada por marcas potentes”, indica a Forbes Chile Rodrigo Camacho, CEO de Nestlé Chile. En el caso de Sahne-Nuss, las perspectivas de crecimiento se sitúan en torno al 5% y 10% para los próximos años, añade.
Como ha sido históricamente, Sahne-Nuss se sigue produciendo de forma exclusiva en esa planta de la comuna de Maipú en la que nació. Actualmente, la fábrica produce alrededor de 64.000 toneladas anuales entre alimentos como galletas y chocolates, y según Camacho, genera empleo directo para más de 1.300 personas.
El chocolate se fabrica con cacao proveniente de Costa de Marfil, Ghana, Brasil, Ecuador, Venezuela, México e Indonesia. El ejecutivo agrega que desde 2016, este cacao es producido bajo el programa de abastecimiento responsable ‘Nestlé Cocoa Plan’, avalado por UTZ, programa global de certificación para la agricultura sostenible de cacao, café y té.
Los suministros a nivel global provienen de los principales países productores de cacao como Costa de Marfil, Ghana, Brasil, Ecuador, Venezuela, México e Indonesia.
LA INTERNACIONALIZACIÓN
La estrategia de la marca ganando fama más allá de los consumidores chilenos no es casual. A principios de este año, Nestlé inició un nuevo modelo de exportación directa (no a través de sus filiales) de productos elaborados en Chile hacia Estados Unidos. Uno de ellos es el Sahne-Nuss.
“Comenzamos el primer envío a los estados de Florida y Nueva York con un contenedor con más de 60.000 unidades, que se ha repetido ya en tres ocasiones sólo este primer semestre. La recepción ha sido muy buena, por lo que seguiremos hacia Texas y California”, detalla el ejecutivo. “Nuestro foco ahora está puesto en ampliar progresivamente la cobertura geográfica y explorar nuevas oportunidades tanto en cadenas latinas como en retailers regionales, siempre de la mano de socios comerciales especializados que nos permitan desarrollar nuestras marcas de manera sostenible y con una propuesta de valor diferenciada”, agrega.
“Al exportar directamente logramos una venta con un mejor margen que nos ayuda a ser más competitivos, y esto nos permite seguir ofreciendo productos de alta calidad desde Chile para el país y para el mundo”, explica el ejecutivo.
Para Camacho no hay un chocolate igual: “Además de su incomparable sabor, se trata de un producto estrechamente asociado a recuerdos de momentos de disfrute y conexión emocional, características que se han mantenido vigentes por más de un siglo y siguen siendo parte de la vida cotidiana de millones de personas, generando un orgullo que sea un producto chileno que ha acompañado a tantas generaciones y que hoy sale a conquistar el mundo”.
De hecho, a principios de agosto de este mes se hicieron virales en redes videos de turistas brasileños que hacían filas enormes en supermercados para comprar las tabletas de este chocolate, agotándose en minutos. “Es un producto altamente reconocido por su calidad y sabor, atributos que son muy valorados por los turistas. Gracias al boca a boca se ha vuelto uno de los atractivos del país y un souvenir imperdible para llevarse un ‘pedacito de Chile'”, refiere Camacho.
Como parte de una “recompensa” para los fanáticos, hace dos años Nestlé lanzó una edición especial de la tableta más grande de la historia con 4,5 kilos de Sahne Nuss, con el mismo sabor, pero en formato gigante. Estas tabletas se conseguían tras desafíos de la marca, como el que acumulara más empaques del chocolate.
“Los fanáticos de la marca están dispuestos a hacer grandes desafíos para conseguirla y nosotros los premiamos”, finaliza el ejecutivo de Nestlé.

