Laboratorios Chile/Teva presentó el medicamento a tramitación a fines del año pasado y, si bien no puede comunicar un precio final, estima que podría llegar al mercado a menos de la mitad del valor al que actualmente se comercializa la semaglutida original.

El mercado local espera con expectativa que el reciente vencimiento de las patentes de exclusividad de los llamados medicamentos GLP-1 -popularizados por marcas como Ozempic y Wegovy, entre otros- permita una baja en el precio de estos tratamientos que han revolucionado el control de la obesidad en todo el mundo. Más aún ahora que Estados Unidos acaba de anunciar la fijación de precios a solo 50 dólares para beneficiarios del seguro médico estatal.

Chile no es la excepción al creciente interés que han despertado como alternativa terapéutica, y actualmente siete laboratorios esperan hace más de seis meses la aprobación de sus registros ante el Instituto de Salud Pública, ISP. Entre ellos, las farmacéuticas indias Torrent y Dr. Reddy’s, además de las locales Recalcine y Laboratorio Chile-Teva.

El país lidera la prevalencia mundial de sobrepeso, con un 74,2%, según la OCDE, y es el segundo con mayor tasa de obesidad en personas mayores de 14 años. El World Obesity Atlas proyecta que cerca del 42% de los adultos chilenos vive actualmente con obesidad y que, entre 2013 y 2023, esa cifra creció un 204%.

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Se conoce como GLP-1 a una hormona natural que el intestino libera tras comer. El primer medicamento que imita su efecto llegó al país en 2019 de la mano del laboratorio danés Novo Nordisk, como semaglutida inyectable bajo la etiqueta Ozempic. Desde entonces, su consumo ha impactado en los hábitos en la población.

Así lo registra un reporte de consumo de Worldpanel by Numerator, titulado “Fast Living: ¿Cómo cambia la forma de vestir y cocinar?”, que indica que un 84,2% de los usuarios chilenos de estos tratamientos declara haber reducido su talla de ropa, casi el doble de lo registrado en Reino Unido, donde el 43% afirma haber experimentado el mismo cambio.

El mercado global de los fármacos GLP-1 supera los US$ 65.000 millones y se proyecta que alcance entre US$ 150.000 y US$ 324.000 millones hacia mediados de la próxima década. Según reportes citados por Forbes, este auge está redefiniendo la industria farmacéutica mundial gracias a la altísima demanda para tratar la diabetes y la obesidad.

La reciente fijación de precio decretada por EE.UU. reduce en un 97% el valor promedio de medicamentos que llegaban a costar 1.500 dólares al mes y cambia el juego del hasta ayer apetitoso mercado.

Los genéricos en Chile

A nivel local, Laboratorios Chile/Teva está desarrollando un medicamento con el que busca sumarse al mercado de los GLP-1. La apuesta del laboratorio es Selfix.

“Será una semaglutida genérica en Chile, principio activo de Ozempic y Wegovy, y aspiramos a ser los primeros en llevarla a los pacientes que la necesitan. Para nosotros no es oportunismo, sino coherencia: llevamos 130 años haciendo exactamente esto, tomar terapias de alto impacto y volverlas accesibles con estándares de calidad. La expiración de la patente abre una oportunidad para democratizar el tratamiento de la obesidad”, indica a Forbes Chile Juan Meli, gerente general de la firma.

El ejecutivo agrega que uno de los principales desafíos para desarrollar una alternativa radica en su complejidad técnica, ya que, a diferencia de un genérico de molécula pequeña, la semaglutida es un péptido.

“Nuestra versión genérica utiliza síntesis química, lo que exige demostrar con rigor un perfil de impurezas, calidad, seguridad y eficacia equivalentes. Es una evaluación regulatoria mucho más profunda que la de un genérico convencional”.

Por otro lado, reconoce que han enfrentado demoras en la gestión con el Instituto de Salud Pública (ISP), “cuyos procesos de registro siguen operando con lentitud tras el ciberataque de junio de 2025”. También subraya la importancia del uso responsable.

“Si no va acompañado de prescripción médica, puede derivar en un uso sin receta o incluso en falsificaciones. Como laboratorio, tenemos la responsabilidad de que una mayor accesibilidad vaya de la mano con educación y respaldo clínico”, añade Meli.

¿En qué está Selfix hoy? Laboratorios Chile/Teva presentó el medicamento a tramitación a fines del año pasado y, si bien no puede comunicar un precio final antes de obtener el registro sanitario, estima que podría llegar al mercado a menos de la mitad del valor al que actualmente se comercializa la semaglutida original, cuyo tratamiento supera, en promedio, los $200.000 mensuales.

Por ahora la demora en su ingreso al mercado se debe precisamente al debate del origen biológico y/o sintético de los GLP-1 y a los procesos que debe atravesar este tipo de medicamentos en el ISP.

Los que abrieron mercado

El gerente general del laboratorio danés Novo Nordisk, Doménico Forte, conversó con Forbes Chile sobre el revolucionario desarrollo en laboratorio de la semaglutida, molécula del tipo péptido que imita el efecto del GLP-1, una hormona natural que el intestino libera tras comer.

Inicialmente creada para el tratamiento de la diabetes 2 bajo la etiqueta Ozempic, luego la semaglutida se comercializó como Wegovy para el tratamiento del sobrepeso. En ese contexto, Forte destaca el trabajo de una década investigando sus propiedades y la evidencia clínica al respecto.

“Cuando hablamos de semaglutida de origen biológico, es decir de Novo Nordisk, hablamos de una molécula que ha demostrado eficacia dentro de un marco riguroso de seguridad para los pacientes. Y esa combinación de eficacia probada y seguridad es especialmente relevante cuando abordamos enfermedades crónicas de alto impacto como la diabetes y la obesidad, que afectan a una parte muy significativa de la población chilena. Para nosotros, lo más importante es poder ofrecer a los pacientes una respuesta que se sostiene en la ciencia y en años de evidencia acumulada”, comenta.

Ozempic, su producto más popular, ya tiene competencia en varios países de América Latina, como Brasil y Argentina, y se espera que ocurra lo mismo en Chile. “Partimos de una convicción, nuestro enemigo no es la competencia, es la enfermedad. Bajo esa mirada, cuando las patentes expiran —como ocurre naturalmente en el ciclo de la innovación farmacéutica— se abre espacio para que nuevos actores ingresen al mercado, sin embargo, cada producto sigue requiriendo demostrar ante la autoridad competente que cumple las exigencias regulatorias aplicables para su autorización. Ese es un proceso propio del sistema y, bien acompañado de los estándares regulatorios adecuados, puede traducirse en un beneficio real para la salud pública”, añade ejecutivo.

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Forte explica que para el laboratorio es clave que las autoridades analicen que los GLP-1 que han desarrollado tienen un origen biológico, mientras que las alternativas serían de origen sintético. “Los medicamentos biológicos requieren procesos de evaluación específicos, distintos a los de un medicamento de síntesis química. La experiencia internacional en este ámbito lo confirma, y precisamente por eso existe normativa especializada —tanto a nivel global como en Chile, a través del ISP— que establece los criterios técnicos y legales que todo producto debe cumplir antes de llegar a manos de los pacientes”.

La irrupción de Eli Lilly

Uno de los principales competidores del gigante danés Novo Nordisk es la estadounidense Eli Lilly, que trabaja en los estudios y permisos para autorizar el uso de la otra molécula que actúa sobre GLP-1, la retatrutida. Una nota de Forbes USA, publicada la semana pasada, señala que la compañía, responsable de Mounjaro -ya comercializada en Chile- y Zepbound, solicitará la aprobación de su nuevo medicamento para bajar de peso, luego de que los estudios encontraran que los participantes perdieron, en promedio, casi 25 kilos tras 80 semanas de tratamiento.

“La retatrutida se considera probablemente el medicamento para perder peso más potente hasta la fecha, ya que actúa sobre múltiples hormonas (GLP-1, GIP y glucagón) que influyen en el apetito y el metabolismo, mientras que otros tratamientos disponibles actualmente se dirigen a una o dos de esas hormonas”, indica la publicación.

El reporte añade que “la retatrutida podría convertirse en un medicamento para perder peso de gran éxito si obtiene la aprobación. En enero, analistas de TD Cowen estimaron que podría generar ventas por US$3.800 millones en 2030, mientras que GlobalData proyecta ingresos por US$15.600 millones para 2031. La demanda por este fármaco ya es tan intensa que algunas personas han recurrido a un mercado negro en línea, facilitado a través de WhatsApp y otros sitios web, para comprar lo que los vendedores aseguran que es retatrutida proveniente de laboratorios chinos”, informó The New York Times.

La irrupción de Eli Lilly en esta competencia también abrió un frente judicial. Recientemente, Novo Nordisk presentó una moción ante un tribunal federal, pocos días después de demandar a su rival, acusándolo de difundir anuncios supuestamente engañosos que, según la farmacéutica danesa, utilizan datos obsoletos para hacer que sus productos parezcan menos eficaces, informó Forbes USA.

La información añade que la moción de Novo Nordisk sostiene que la compañía intentó resolver la disputa fuera de los tribunales. Primero envió a Eli Lilly una carta de cese y desistimiento en abril y, posteriormente, solicitó el retiro voluntario de la publicidad al presentar la demanda. Sin embargo, según la publicación, “Lilly se negó, calificando su publicidad como ‘veraz’ y ‘transparente'”.

Las alternativas

El fenómeno se desarrolla en un contexto en el que el bienestar ocupa un lugar cada vez más relevante para los hogares chilenos. Hoy, el peso es la principal preocupación de salud para el 52% de la población, superando el promedio latinoamericano (45%) e incluso otras inquietudes como el estrés (50%) y la ansiedad (44%).

“A medida que aparezcan más alternativas y los precios comiencen a bajar, estos tratamientos podrían dejar de ser una opción para unos pocos y empezar a llegar a muchas más personas. Será un cambio gradual, pero todo apunta a que el acceso irá aumentando en los próximos años”, dice a Forbes Chile Carla Sanhueza, Senior Analytic Partner de Worldpanel by Numerator en Chile.

Sanhueza agrega que, cuando una innovación se vuelve más accesible, su adopción tiende a crecer. En este caso, una baja en los precios podría acelerar el aumento de usuarios, aunque ello no dependerá solo del valor. También influirán factores como la recomendación médica, la disponibilidad y la confianza que generen estas alternativas.

“Estos tratamientos representan un gasto importante para quienes los utilizan, por lo que una baja en los precios podría reducir esa barrera de acceso. Desde el Panel de Hogares, lo interesante será observar cómo este fenómeno deja de ser un nicho y comienza a impactar a un grupo cada vez más amplio de hogares, profundizando las transformaciones que ya estamos viendo en categorías como alimentos, bebidas e incluso vestuario. Si con el nivel de acceso actual ya observamos cambios relevantes en los hábitos de consumo, una mayor disponibilidad podría acelerar aún más esta transformación”, detalla a Forbes Chile.

¿Cuánto se ocupan?

De acuerdo a las cifras de Worldpanel by Numerator el uso de estos medicamentos en Chile aumentó de un 33% en 2025 a un 42% en 2026, uno de los mayores avances observados en la región.

Además, 19% de los chilenos declara utilizar o considerar utilizar medicamentos GLP-1, muy por sobre el promedio de América Latina (11%), consolidando a Chile como uno de los mercados con mayor dinamismo en torno a esta tendencia.

Entre quienes los utilizan, los cambios físicos ya comienzan a hacerse evidentes. Además de la reducción de talla de ropa reportada por el 84,2%, un 17,6% afirma haber reducido el contorno de cintura. En Reino Unido, en tanto, el uso de estos medicamentos muestra una presencia cuatro veces mayor entre personas que utilizan tallas grandes.

“Lo que estamos observando ya no es solo un fenómeno de salud pública, sino un cambio de hábitos que comienza a reflejarse en categorías de consumo como la moda”, afirma Sanhueza.