La entrada a los Emiratos no responde solo a oportunidad comercial, sino a un mandato regulatorio: el gobierno estableció que para 2030 el 50% de la economía debe ser "agéntica", lo que está forzando a las empresas locales a adoptar esta tecnología de forma acelerada.

Dicen que siempre tuvieron la idea de hacer algo juntos, que impactara, que fuera grande, aunque era una idea abstracta y cada cual estaba en sus propios negocios. Gabriel Cid, el fundador de Capitalizarme, un marketplace de propiedades que nació en 2014 y promueve la inversión en renta, y que ha sumado al cierre de 2025, 3,1 millones de UF en propiedades vendidas.

Del otro lado estaba Ian Lee, el joven, amado y criticado, que fundó Examedi. Dejó la empresa en medio de críticas a la gestión, aunque ha asegurado que prefirió salir por razones personales. 

A primera vista las personalidades son diferentes. Cid se ríe y dice que a veces tiene que parar al “caballo” Lee, en relación con el ímpetu para abordar el nuevo negocio que los une: Nexor, una startup de IA que entra a competir en un mercado del que varios emprendedores quieren una tajada: los agentes de inteligencia artificial para ventas.

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Sin los errores del pasado

No tendrán oficina pomposa, ni cientos de trabajadores. La estructura tiene que ser eficiente, aseguran Cid, Lee y el tercer socio del proyecto -bautizado como Nexor- Daniel Jiménez. 

La propuesta se ordenó así. Convencidos que podían programar una “carretera” tecnológica para aportar a grandes empresas en su gestión comercial diaria. Aseguran que los inversores confiaron en el proyecto a la primera. “Estamos en esa etapa seed donde la gente está dispuesta o no a ir en el proyecto”, dice Cid.

Entraron al programa a16z Speedrun, que dirige la firma venture capital Andreessen Horowitz y apoya a empresas de IA en etapas tempranas. La empresa ya ha levantado US$1,9 millones y aseguran que muchos inversores interesados quedaron fuera.

El plan de crecimiento

“Le pusimos 30.000 dólares cada uno (…) y ahí hubo un momento donde nuestra ambición cambió muy instantáneamente, competir globalmente. Y diría que en Chile no tenemos ninguna empresa que consideramos competencia, no por soberbia ni ego, sino porque queremos construir algo más allá”, dice Lee.

La respuesta llega porque han sido inevitablemente comparados con otras firmas del rubro, como la chilena Vambe, aunque aseguran que ellos “lo han hecho muy bien”, pero que tienen otro perfil, que el crecimiento ha sido acelerado en un par de meses de operación.

“Si lo ves desde el punto de vista del negocio, cuando estás mirando crear algo global, el tamaño y el riesgo es muy alto, pero no es de soberbio, el mundo de startups es innovación pura, es realmente ser disruptivo”, comenta Cid. 

Con los agentes de IA en marcha en mayo, consiguieron sus primeros clientes. Unas seis empresas que los sirvieron como una especie de marcha blanca. Cuando lanzaron el producto, ese número se multiplicó por diez en un mes.

“Tenemos una fila de 900 clientes que quieren contratar Nexo y partimos el 30 de mayo”, detallan. Aunque los números podrían parecer demasiado auspiciosos, los socios del proyecto explican que la vara de comparación son gigantescos proyectos nacidos en USA, que generan millones de dólares en ingresos recurrentes (ARR) en sus primeros meses de operación. Los primeros meses lograron un ARR de US$340 mil y a fines de julio la proyección es alcanzar US$1 millón, con meta de alcanzar US$10 millones a diciembre.

Poner orden

“No tuvimos que esperar una presentación, tenemos inversionistas que apoyaron sin una reunión (…) hay otros que invirtieron por WhatsApp”, explican respecto al interés del ecosistema. Lee es el CEO -aunque ha reconocido que no es un puesto que le acomode. Lo de él es programar. Cid asumió la presidencia del proyecto y Daniel Jiménez la expansión comercial. 

“Está todo ordenado. En Capitalizarme manejé un portafolio gigante y entiendo que eso es importante”, dice el fundador de la empresa de gestión de propiedades. Lee por su parte asegura que desde que fundaron la empresa en enero -meses antes del lanzamiento del producto en mayo- el objetivo fue ser rentable y no perder plata. 

Nexor estableció su sede en San Francisco, aunque quieren mantener una administración lo más higiénica posible. Lee ya vivió los dolores del crecimiento en Examedi. Al joven empresario también se le critico su estilo de administración y de vida en medio de un fuerte ajuste que vivió la tecnológica.

Mirada en Medio Oriente

El próximo paso es abrir un polo en Dubai que les da acceso a un nuevo universo de clientes.  No responde solo a oportunidad comercial, sino a un mandato regulatorio: el gobierno estableció que para 2030 el 50% de la economía debe ser “agéntica”, lo que está forzando a las empresas locales a adoptar este tipo de tecnología de forma acelerada. 

Esto trae además una complejidad técnica propia de cada mercado: en países como los Emiratos, la información debe alojarse dentro de la frontera del país, por lo que la compañía tiene que construir infraestructura de datos separada según la región donde se ponga en marcha su sistema. 

Su cliente, añaden, son empresas grandes que necesitan “agentizar” ventas y operaciones —incluyendo startups presionadas por sus propios fondos de inversión para demostrar escalabilidad—, con un ticket promedio que hoy bordea los 900 a 1.000 dólares mensuales. “Los clientes grandes requieren soluciones más complejas y eso nos diferencia”, aseguran.

Y aunque por ahora descartan que requieran de capital para crecer, no descartan que pudieran abrir una ronda de aquí a fin de año.