"Santiago lo tiene todo", dicen estos empresarios de inmobiliarias que han decidido apostar por la recuperación y remodelación de edificios para devolverlos a lo habitacional y turístico. El objetivo: darle valor a una zona que fue mirada en menos desde el estallido social, en 2019.
Un imponente edificio, de estilo neoclásico francés, se extiende por toda la cuadra de Bandera 700, en el corazón de la comuna de Santiago. Por fuera, más allá de unos graffitis en la parte baja de su fachada, parece intacto; pero fue construido en 1916 y lleva más de 30 años en el abandono. Ahora, es el proyecto estrella de la empresa inmobiliaria Flipeame, que lidera Lucas Galán y que se dedica a recuperar este tipo de construcciones y adaptarlas para vivienda.
“Santiago lo tiene todo: la mejor conectividad, los servicios, bancos, supermercados, trabajo, transporte, mucho potencial de turismo, muy buena calidad de construcción de edificios. Se ha venido a menos por factores puntuales del estallido social, pero hay que traerle un poco más de glamour”, dice Galán a Forbes Chile.

Para el empresario y, además, creador de contenido a través de su cuenta @lucasconlucas, el centro de Santigo -en especial las zonas de La Moneda, Alameda, Mapocho, Plaza Italia y Lastarria- es bastante atractivo “y por eso estamos full entrando para allá”. De hecho, el plan de inversión de la compañía comprende casi 3 millones de UF, de los que 700.000 UF están en ejercicio este año.
“Hay un deficit de departamentos de estándares más altos en el centro y ese mix puede hacer que la subida de precio sea muy alta. Hay una posibilidad de plusvalía muy grande”, indica. Galán, además detalla que no sólo readaptarán edificios, sino que construirán nuevos proyectos para competir en el mercado de departamentos con mayor espacio y comodidades: “3 metros y medio de altura con fachada increíble, mejor tecnología, mejor estándar eléctrico sanitario, aislación acústica y térmica”, enumera. Los precios van entre los 2.500 y poco más de 5.000 UF.
Este edificio icónico de Bandera, con 14.000 m2, se divide en cuatro torres con patios interiores, en las que están trabajando para hacer 50 departamentos -desde los 25 m2 hasta los 80m2- en cada una con una proyección de estar terminado para 2028.
“Estos departamentos los hacemos híbridos: 20% renta cuarta y lo demás sea renta larga. Privilegiamos que la gente que compre se vaya a vivir ahí y que no sea solo inversionista. Nosotros elegimos a quien vendérselo, que cuide, quiera y sea un aporte a Santiago centro. El turismo también está volviendo fuerte al centro y queremos que los Airbnb que se generen sean mucho más de cuento, de historia, más atractivos”, explica.

El proyecto icónico: la Bolsa de Comercio de Santiago
Es uno de los edificios más importantes y simbólicos del siglo XX, ubicado en el corazón de la ciudad. Inaugurado en 1917, la sede de la Bolsa de Comercio de Santiago fue declarada monumento nacional de Chile en 1981. Ahora, este edificio situado en la esquina de las calles Bandera y Moneda, es el más reciente proyecto de Territoria, la empresa que desarrolla proyectos urbanos, tal como lo hizo con el MUT, y en el que tiene contemplado una inversión de hasta 50 millones de dólares.
Ignacio Salazar, gerente general de Territoria, cuenta a Forbes Chile que a fines de 2025 se firmó una promesa de compraventa para la adquisición del edificio que daría paso al proyecto que “busca potenciar la identidad del edificio manteniendo su fachada y los espacios interiores más significativos”. Aún se requiere la aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN).
Inspirado en referentes internacionales como Galería Canalejas, en Madrid; Le Bon Marché y Galeries Lafayette, en París; el plan contempla convertir estos cuatro pisos -con un total de 10.000 m2- en un nuevo epicentro de gastronomía, con comercio, espacios culturales, áreas comunes, cowork, una plaza en altura y circulaciones abiertas que lo integren activamente al tejido urbano.

NIDO Lucía
Territoria ya tiene un proyecto andando en el centro de Santiago: NIDO Lucía, que ocupa toda la manzana de Santa Rosa, a metros de la Alameda, donde está ubicado el antiguo edificio de Enel. El proyecto completo contempla alrededor de 40.000 m2 y una inversión de 160 millones de dólares.
Allí está el startuplab.01, que definen como “el primer hub deep tech de Chile para startups de base científico-tecnológica”, con 4 pisos y 4.400 m² que incluye laboratorios especializados e infraestructura diseñada para abordar el puente crítico entre la validación tecnológica y la comercialización. Nace de una alianza público-privada entre Corfo y Fundación Chile, y está orientado a acelerar soluciones de impacto en industrias como climatech, biotech, ciencia, tecnología y energía.
Además, el HUB Metropolitano: política pública del gobierno de Santiago, aprobada por el Consejo Regional Metropolitano y ejecutada por Fundación Chile, que busca convertirse en el gran articulador de la red de fomento productivo de la Región Metropolitana y proyecta recibir a más de 20.000 personas al año en NIDO Lucía.
Y Start-Up Chile: la aceleradora de negocios pública instalará oficinas y cowork en el proyecto con el fin de generar oportunidades en conjunto para seguir posicionando a Chile como uno de los principales hubs de innovación de la región.

“El centro tiene historia, tiene identidad y tiene conectividad. Lo que le falta son espacios de calidad para la gente que lo habita. Ninguna ciudad puede ser verdaderamente vibrante si su centro no está a la altura”, resalta Salazar. “Los procesos de transformación urbana más exitosos del mundo han empezado siempre por ahí, por el corazón. Y nosotros quisimos ser parte de ese proceso en Santiago. Queremos generar lugares vivos, con experiencias diversas, que tengan impacto real en el barrio que lo rodea. Creemos que el centro merece eso, y que hay personas que quieren estar ahí si les damos razones para quedarse”, complementa.
Los hermanos Duch y su amor por el centro
En esta misma línea, los hermanos Duch levantaron la inmobiliaria Cassá Estudio, especializada exclusivamente en la reconversión y recuperación de edificios. Uno de sus casos emblemáticos es el Edificio Bellas Artes, en Monjitas 360: construido en 1943 como una casona residencial, este edificio funcionó por última vez como hostal. Tras una intervención profunda, los hermanos Duch le devolvieron su propósito habitacional.
“Nuestro foco es rescatar inmuebles y transformarlos completamente en proyectos modernos, funcionales y adaptados a las necesidades actuales, manteniendo la esencia original de los edificios”, dice a Forbes Chile Simón Duch, quien con sus dos hermanos ha invertido alrededor de 30 millones de dólares entre equity y deuda en los proyectos.

A la fecha cuentan con 7 edificios en portafolio en la comuna de Santiago, que en conjunto suman 207 departamentos y 8 locales comerciales. De estos, 3 edificios son destinados a renta residencial, donde combinan arriendos de largo plazo y estadías de corto plazo. Además, hay 2 proyectos orientados a la venta de departamentos y otro proyecto enfocado en renta comercial.
También unieron el valor patrimonial con el estándar moderno en una casona construida en 1929, en República 20, que rescataron e hicieron residencial nuevamente.

“Creemos que Santiago centro tiene un potencial enorme y que todavía sigue siendo una zona subvalorada en comparación con otras capitales del mundo. Históricamente, los centros urbanos concentran conectividad, servicios, comercio, cultura y patrimonio arquitectónico, por lo que suelen transformarse en los sectores más demandados y valiosos de las ciudades. En Santiago vemos una oportunidad muy interesante porque reúne todas esas características y creemos que en los próximos años habrá una fuerte revalorización del sector”, considera Duch.

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