Es una de las escritoras best seller de Chile con 9 libros publicados a la fecha, y se prepara para el lanzamiento del próximo: 'Nada por qué morir'. Además, su novela 'La naturaleza del deseo' es el nuevo proyecto para serie de televisión de la productora Alma Media Lab.
Carla Guelfenbein escribía desde muy niña. A los 12 años ya había escrito sus primeros cuentos de ficción y su madre, Eliana Dobry, profesora de filosofía de la Universidad de Chile; la alentaba a que siguiera haciéndolo. Pero no pensaba tener una carrera como escritora profesional. De hecho, estudió biología en la Universidad de Essex, en Inglaterra, país en el que su familia se exilió tras el golpe militar de 1973 en Chile; y posteriormente diseño en el Central Saint Martins College of Art and Design.
“Lo que más me apasiona es leer. Un escritor es un lector; no puede haber un escritor si no es un lector primero”, dice la escritora desde Roma, Italia, al llegar al hotel en el que se hospeda y desde donde se conecta online con Forbes Chile. “Hoy día todo ese camino que recorrí ha sido tremendamente valioso en mi trayecto como escritora, porque está todo ahí: la mirada, el conocimiento, la capacidad investigativa, el sentido estético del diseño, porque la literatura también tiene un sentido estético. Todos los elementos se conjugan de alguna manera en la escritura”, agrega.
Cuando estudiaba biología en Inglaterra se sentía muy sola. Todos los que la rodeaban pertenecían a un mundo muy de letras, muy humanista, cuenta. “En ese entonces me sentía muy aislada. Era exiliada, era chilena y nadie tenía idea de lo que yo hablaba. Paré y dije: ‘A ver ¿qué quiero?’. Y postulé a la escuela de diseño y quedé. Presenté un proyecto de cómo llevar gráfica a procesos biológicos. Por eso te digo que todo está encadenado: de la biología se encadenó con el diseño a través de esta propuesta que hice. Y después ejercí mucho tiempo como diseñadora”, relata.
Fue en 1987 que regresó a Chile y trabajó como diseñadora en varias agencias de publicidad; luego llegó a ser directora de arte y editora de moda en la revista Elle, hasta que decidió irse y, ya casi a los 40, aislarse para escribir a tiempo completo y publicar sus primeros libros: ‘El revés del alma’, ‘La mujer de mi vida’ y ‘El resto es silencio’. “Había hecho todo bien, había hecho las tareas, ahora podía volar”, ríe al otro lado de la pantalla.
Y lo hizo a la par que disfrutaba de su tan ansiada maternidad. La escritora se sometió a numerosos in vitro y fue tras el intento 10 y 11 que logró ser mamá. Primero nació su hija Micaela, y luego su hijo Carlos Sebastián. “Se conjugaron la escritura y esta maternidad completa, que la gocé muchísimo. Fueron procesos muy compatibles porque son muy profundos, muy humanos, muy emocionales: la escritura y la maternidad. Yo agradezco y miro hacia atrás y se me sale una sonrisa de pensar la suerte que tuve, a pesar de la mala suerte de haber tenido que esperar 10 u 11 años para ser madre. Cuando ya lo fui, todo se conjugó de una manera muy particular”, indica.
Al escribir con sus hijos bajo la mesa, o tener que interrumpir cuando tenían hambre o sueño, se acostumbró a trabajar cuando pudiera, por eso, señala, no tiene rituales especiales a la hora de escribir, pero si muchas ideas.
“Soy una workaholic. Cuando tengo una novela casi bien terminada, comienzo otra. Nunca me faltan las ideas, los estímulos, la necesidad de ponerlas en papel. La escritura de una novela tiene varios procesos: uno que yo le llamo ‘sacar el personaje’, es decir, no tienes nada y tienes que empezar a construir la historia, construir tus personajes, esa es la parte más dura. Es como un escultor que está sacando de una piedra su escultura y hay mucho esfuerzo, mucha fuerza interior, mucha disciplina. En ese me demoro poco más de un año, y luego dos a tres años en editarla, en llegar a la finura del lenguaje, en ser plenamente consciente de cada palabra que está en el texto. Ya en esa etapa puedo empezar con otra idea porque son dos procesos mentales muy diferentes. Escribir una novela consume el alma“, resalta.
EL PROYECTO DE LA TELEVISIÓN CON ALMA MEDIA LAB Y UN NUEVO LIBRO
A la fecha, Guelfenbein ya ha publicado nueve libros y se ha convertido en una best seller chilena. Completará la decena con el que lanzará en noviembre de este año -del que habla con Forbes Chile de forma exclusiva- con la editorial Alfaguara: ‘Nada por qué morir’.
Ha sido el libro que más tiempo le ha tomado terminar, pues su proceso duró 5 años. “Tuve la idea, después lo guardé y lo volví a sacar. No puedo decir mucho, pero es una novela grande que tiene la densidad de ‘Contigo en la distancia’ -que fue Premio Alfaguara de Novela en 2015- , con un presente que se va a los años 30 y guarda una relación ficcional con María Luisa Bombal”, adelanta la escritora.
Este mismo año y por otra se sus obras -‘La naturaleza del deseo’- tuvo una llamada de la guionista, productora y directora chilena Coca Gómez y su socio Andrés Arango: querían adaptar el libro publicado en 2022 a una serie de televisión a través de su compañía productora Alma Media Lab, orientada a la adaptación de libros para la pantalla.
“Estamos en el proceso inicial. Armamos el proyecto, escribimos la ‘Biblia’, que es como la primera aproximación a un formato de serie, y eso tenemos que ofrecerlo ahora a las diferentes plataformas para poder filmarla. Nosotros estamos súper confiados de que este proyecto va a llegar a puerto porque ha habido mucho entusiasmo por ‘La naturaleza del deseo’, porque es una obra muy intimista y entra dentro de un nicho de series muy particular, que se la juega por lo personal, las emociones, los diálogos, la belleza, porque queremos que sea muy bella, filmada con mucha calidad y finura”, detalla.
Justamente esa naturaleza humana, con el desborde de emociones, es lo que dice que la inspira. “Me gusta entrar en lo más íntimo de la naturaleza humana. Siempre he visto mi escritura como alguien que está mirando por la cerradura de una puerta, mirando aquello que no se dice, que no se ve, que no es público, que da vergüenza, que da miedo, pudor, regocijo, es decir, todo”.
LA NUEVA GENERACIÓN DE ESCRITORAS: “ESTÁN CREANDO PENSAMIENTO”
Guelfenbein tiene 65 años y tenía 54 cuando ganó, en 2015, el premio Alfaguara Novela del Año por ‘Contigo en la distancia’. “Fue un gran salto porque además hace 11 años ser mujer escritora era muy difícil. Todavía era un mundo masculino, muy machista. Eran pequeños grupos de escritores que se apoyaban unos a otros. La mayoría de los jurados eran compuestos por hombres y había una o dos mujeres que las metían para que no se viera tan feo. Y las editoriales también apostaban muchísimo por los escritores hombres, eran el canon. Pero las cosas han cambiado”, sostiene.
Para la escritora, actualmente las escritoras mujeres están liderando el mercado, el pensamiento, la dirección de la literatura. “Los temas que antes estaban confinados al mundo femenino hoy día explotaron. Tienes a una Mariana Enríquez, por ejemplo, haciendo una serie alabada por Stephen King. Ya se rompieron esos clichés de que si eres mujer solo le interesas a las mujeres, y al romperse abren espacio para muchas escritoras. Yo hace un buen rato que, prioritariamente, leo mujeres porque me interesa lo que tienen que decir, cómo están rompiendo cánones y explorando la literatura”, resalta.
Confiesa que últimamente ha leído a la escritora argentina Samanta Schweblin, y le gusta el límite que toca entre lo íntimo y lo terrorífico. Y después, indica, hay chilenas fantásticas, como Alia Trabucco Zerán, la autora de ‘Las otras’, ‘Limpia’ y ‘Las homicidas’. “Es una generación que admiro mucho, esta nueva generación de escritoras, más jovenes, que están creando pensamiento”.
Y admira eso. A su hija, que cataloga como la persona “con el corazón más noble. Y si tuviera que hacer una lista de las personas que más admiro, pondría a las que quiero y respeto por su humanidad, ecuanimidad, generosidad y capacidad de vivir la vida en armonía consigo mismo y con los demás. Eso lo pondría por sobre todas las cosas, no los logros profesionales ni la fama”, finaliza.
