Lady Mariéme Jamme vino a Chile a realizar una hackathon tecnológica, como parte de su plataforma IamtheCode, en la que participaron 100 jóvenes chilenas. Esta es su historia.
Lady Mariéme Jamme creció sin sus padres. Fue abandonada tras su nacimiento en 1974 en Dakar, Senegal. Creció con mucha frustración y rabia, como ella misma cuenta, y aprendió a leer y escribir en su adolescencia. Apenas pudo se mudó a Reino Unido y aprendió el idioma mientras limpiaba casas. Y también aprendió a programar en la computadora de una biblioteca pública en Surrey. Hoy relata su historia a Forbes Chile desde el Hotel W, tras llevar a cabo dos días del Hackathon en el que participaron 100 niñas y adolescentes chilenas para aprender IA y programar.
“De niña sentía mucha rabia y estaba decidida a marcar la diferencia. Quería mejorar mi vida. Y entonces empecé a luchar: contra el gobierno, contra las grandes empresas”, recuerda. Quería que las jóvenes tuvieran el mismo acceso a la educación y a oportunidades laborales. Y lo consiguió: Fue la primera mujer en formar parte de la junta directiva de Microsoft, trabajó para Oracle, fundó su propia empresa de IA y, en 2015, fundó IamtheCODE, una organización sin fines de lucro que actualmente opera en 90 países -incluyendo a Chile-, y que ya ha formado a 610.000 mujeres en habilidades tecnológicas.
“Fundé IamtheCode en las Naciones Unidas para enseñar a un millón de mujeres y niñas a programar para el año 2030. No tenía por qué hacerlo. Soy empresaria y genero grandes beneficios y miles de millones de dólares para las empresas. También me dedico al coaching de mujeres en sus carreras profesionales a nivel mundial. Pero creo que es necesario que pensemos en la humanidad. En Chile hay mucha desigualdad y es un país dividido en el aspecto racial. Algunas jóvenes no tienen acceso a la educación, los padres no tienen dinero, resulta muy costoso terminar la universidad o completar un curso. Para eso vine a Chile, para ayudar“, dice en su quinta visita al país con este objetivo.
MUJERES LÍDERES EN LATINOAMÉRICA
Para la activista tecnológica, IamtheCode se sitúa en la intersección de la tecnología, la educación, la desigualdad y las oportunidades. Y sí, destaca que Chile cuenta con un sólido sistema e infraestructura de innovación digital. “Pero ese no es el punto que intento abordar aquí. El futuro debe incluir a mujeres y niñas. Estoy aquí para asegurarme de que no sean simplemente consumidoras de IA, sino constructoras, creadoras y líderes“, señala Lady Mariéme Jamme.
Describe a la IA como “el nuevo petróleo”, pero indica que en Chile y en el mundo no mucha gente está incluida en la conversación. Ella lo vivió en un mundo donde aún no existían las redes, y ahora lo sigue viendo pero en un mundo cada vez más hiperconectado. “La tecnología no tiene género, edad, raza ni monopolio. Pero, lamentablemente, las grandes empresas están acaparando los datos de los algoritmos, y ¿sabes qué? nadie es dueño de la tecnología y creo que Chile puede convertirse en la puerta de entrada para IamtheCode en Latinoamérica”.
En Chile los socios estratégicos de la plataforma son Fundación Chile y Talento Digital. Junto a ellos se realizó este hackathon en la sede de Apoquindo de INACAP.
La plataforma, en la que hay disponible 67.000 cursos, funciona a través de donaciones y más de 198 socios de diversas empresas tecnológicas -como Skillsoft y Coursera- que facilitaron su propio contenido de aprendizaje.
“¿Quién me apoyó a mí? Yo misma y eso es lo que intento transmitir a las chicas. Empecé a leer y a escribir y comencé a escribir blogs para asegurarme de que la gente pueda escuchar mi historia, pueda percibir mi ira y mi frustración. Y luego leí mucho, me formé, y trabajé para grandes empresas. Nadie me habló de educación financiera y tenía facturas que pagar, vivía en Europa y tenía que cuidar de mi hijo, que ahora tiene 25 años. Simplemente seguí adelante. Y me di cuenta de que nadie iba a venir a rescatarme. Eso es lo que intento explicarles”, subraya.

UBUNTU
Lady Mariéme cree firmemente en que sí se puede ser buena persona y, a la vez, un buen empresario. Y esto tiene que ver con el concepto de sus orígenes “Ubuntu”: «humanidad hacia los demás» en África.
“Todos estamos unidos, sin importar nuestras diferencias de idioma o de clase social; todo lo que te duele a ti, me duele a mí. Lo que te entristece a ti, me entristece a mí. Y debemos pensar así. Ubuntu es la esencia de ser humano, “yo soy porque tú eres”. Así es como Mandela hablaba de esto en Sudáfrica. Estoy aquí porque soy un ser humano, y creo que si una chica chilena —no importa si yo soy una mujer africana con influencia y poder— puede recibir ayuda, entonces esa es la esencia de la humanidad”, dice Lady Mariéme.
“No podemos seguir como hasta ahora. Las empresas necesitan invertir en las mujeres jóvenes, si no se les han dado oportunidades ni se las ha apoyado, cuando crezcan se irán de su país o se irán a trabajar para otra persona. Hay que aportar como empresarios. No me gusta la gente que no ayuda a los demás”, sentencia.
