La alemana Nathalie Wilk, fundó la marca de calzones menstruales reutilizables, Culotte; y en 2024 lanzó Neopausia: una clínica digital que quiere acompañar y tratar los síntomas de la menopausia. Su diferenciado es crear comunidad.

La historia de la alemana Nathalie Wilk en el mundo del emprendimiento y el femtech nace del aburrimiento. Pero luego se transformó en conocimiento, pasión y menstruación. De hecho, se define como la primera mujer en Chile que hizo una marca que se atrevió a mostrar sangre menstrual real en una publicidad y no el líquido azul que se acostumbra a usar. Pero mucho antes de eso, fue una joven de 21 años que, junto a su mejor amiga y roommate, estaba de vacaciones de verano de la universidad y no tenían nada que hacer.

Estudiaban Ciencias de la Comunicación y Negocios en Múnich y ambas empezaron a pintar totebags en la casa, durante ese verano. Les tomaron fotos, las subieron en una plataforma online y ¡sorpresa! se empezaron a vender. Ahí lo tomaron en serio. En menos de dos años hicieron su primer exit: lograron vender esa empresa a través de una plataforma del gobierno alemán. “No me volví millonaria, pero alcanzó para un viaje de mochila por Sudamérica”, dice entre risas a Forbes Chile la emprendedora que hoy tiene 36 años y casi una década como migrante en el país.

Pero no sería en ese viaje que conocería a Chile. Regresó a Alemania e inició un máster en emprendimiento. Ese programa ofrecía intercambios con Harvard o Stanford, pero Nathalie ya había asegurado un cupo en la Pontificia Universidad Católica en Chile. “Quería mejorar mi español y decidí ir a Santiago en 2015. Elegí Chile porque mi mamá lo había visitado y me dijo que era muy seguro”, cuenta. Y se enamoró, así que decidió mudarse y empezar una nueva vida.

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La primera empresa en Chile: Culotte

Llegó la pandemia y Nathalie estaba saturada del encierro, así que surgió la idea de Culotte. “Fue una forma de controlar algo en un momento difícil. Hice una encuesta a mujeres un sábado de si les interesaba usar estos calzones menstruales reutilizables y obtuve 200 respuestas; la mitad de las personas dejó su correo, así que importé desde China unas 100 unidades invirtiendo unos 300 o 400 dólares, para testear, sin logo ni nada. Los vendí todos”, relata.

Estos calzones -con un diseño exacto a los tradicionales- tenían tres capas: algodón absorbente, microfibra y una capa antiderrames. Aguantaban hasta 12 horas, se lavaban y duraban hasta dos años. Tenían un precio de 19.990 pesos chilenos.

A la par, Nathalie desarrollaba una comunidad educativa muy grande, hablando de “sangre real” y rompiendo tabúes. A fines de 2021 ya tenía más de 35.000 clientas y llamó la atención de Merama, startup que ayuda a operar y escalar empresas en línea dedicadas al comercio electrónico. Finalmente, en 2022 concretó su segundo exit -por un monto que no revela- y decidió dedicarse a otros hobbies como el kitesurf, y a descansar. Pero también se aburrió y quería seguir creando.

Neopausia: la menopausia en el centro


De la menstruación pasó a la menopausia. “En Culotte muchas mujeres preguntaban si los calzones servían para la incontinencia, un síntoma común de la menopausia. Mi mamá es ginecóloga en Alemania y me confirmó que había una necesidad enorme y poco apoyo médico. En enero de 2024 conocí a mi socio, Allan Guiloff , en un evento. Le conté que aunque el 90% de las mujeres podría tomar terapia hormonal, solo el 5% lo hace. Él se interesó, validó la idea con su entorno y decidimos lanzar Neopausia”, resume. Al poco tiempo entró la doctora María de los Ángeles Larraín, ginecóloga especialista.

Neopausia es una clínica digital para detectar y tratar los síntomas de la menopausia. Las pacientes hacen un test de síntomas y dependiendo de los resultados, son derivadas a una consulta de menopausia o nutrición con personal médico especializado. Aunque la atención está enfocada en Chile, han atendido a mujeres de más de 15 países. La consulta cuesta 59.990 pesos y es reembolsable por Isapre.

La clínica digital se lanzó en 2024, con un capital de 200.000 dólares que levantaron con la aceleradora Platanus Ventures. A la fecha han levantado un total de 563.000 dólares y están en la búsqueda de ser rentables: el gran desafío.

“Mi visión es ofrecer un acompañamiento de muchos años a todas esas mujeres y crear comunidad. En redes sociales ya somos 91.000 mujeres”, señala la emprendedora. “Siento que tengo un gran impacto trabajando en FemTech; es fundamental que las mujeres estemos saludables porque sostenemos mucho en la sociedad”, finaliza.