El informe de Delta Air Lines, "Adapting to Change: Seven Global Trends Reshaping Corporate Travel", deja claro que las dinámicas y exigencias han cambiado y ya no se trata sólo de llegar al destino.
El viajero de negocios ya no quiere sólo llegar a su destino. Quiere vivir una experiencia en todos los sentidos. Desde la reserva hasta el aterrizaje, espera eficiencia, comodidad y acceso a la información desde sus dispositivos móviles, incluyendo conectividad a bordo y aplicaciones que les permitan gestionar todo el viaje. Así lo revela el último informe de Delta Air Lines “Adapting to Change: Seven Global Trends Reshaping Corporate Travel”.
El estudio indica que durante los últimos años, el mundo empresarial ha vivido transformaciones profundas. A medida que los modelos de trabajo evolucionan, los presupuestos enfrentan nuevas presiones y la sostenibilidad se instala como una de las prioridades. Ante esto, los programas de viaje deben adaptarse a un entorno mucho más exigente y cambiante.
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Los viajeros se digitalizan
Los ejecutivos chilenos y latinoamericanos esperan que la tecnología sea un aliado durante todo su viaje. Ya no basta con tener un buen servicio a bordo: buscan eficiencia, conectividad y autonomía. La expectativa es que cada paso sea intuitivo, rápido y personalizado.
Experiencias sin fricción
La eficiencia operativa se ha vuelto una exigencia clave. Las personas que viajan por trabajo no sólo buscan llegar a tiempo, sino hacerlo con el menor desgaste posible. Esto ha puesto el foco en experiencias sin fricciones, tanto en aeropuertos como en el abordaje, los servicios a bordo y los procesos posteriores.
Por ejemplo, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el 70% de los viajeros intenta llegar a su puerta de embarque en 30 minutos o menos cuando viajan sólo con equipaje de mano.
“El viajero corporativo valora su tiempo como un recurso crítico. Por eso, cada segundo que se ahorra cuenta. Se busca una experiencia simple y cómoda desde el embarque, la selección anticipada de asientos, hasta el acceso a clubs o lounges exclusivos. Esto se traduce en fluidez y confiabilidad”, indican desde Delta.
Conectividad durante todo el viaje
En un contexto global incierto, la comunicación efectiva y oportuna se vuelve central. Los viajeros quieren saber qué está pasando en cada momento, y los gestores de viaje necesitan herramientas para actuar rápidamente ante imprevistos. La integración de canales y el soporte inteligente están marcando una diferencia.
Aerolíneas como Delta destacan la implementación de Inteligencia Artificial para diseñar sistemas de información en varios idiomas. Esto ayuda a que en casos de contingencia, los equipos y pasajeros estén comunicados y actualizados.
Trabajo remoto e híbrido
El auge del trabajo híbrido ha transformado la lógica del viaje corporativo. Ya no se viaja por rutina, sino por objetivos concretos: cerrar acuerdos, asistir a eventos estratégicos, construir relaciones. Esto ha reducido la frecuencia, pero ha aumentado la importancia de cada traslado.
Los modelos híbridos están modificando profundamente la forma en que las empresas piensan sus viajes. Hoy, los traslados se planifican con mayor intención: son menos frecuentes, pero más estratégicos. “Vemos que en Chile muchas empresas están volviendo a apostar por los encuentros presenciales para cerrar negocios, fortalecer relaciones y participar en ferias internacionales”, dicen desde Delta.
Sostenibilidad como factor clave
Cada vez más empresas incorporan sus compromisos de sostenibilidad al diseño de sus políticas de viaje. Se trata de reducir la huella de carbono, preferir proveedores con objetivos alineados y poder reportar de forma transparente los impactos ambientales de sus desplazamientos.
Flexibilidad frente a la incertidumbre
La necesidad de adaptarse a cambios inesperados es hoy parte de la planificación. Las políticas más valoradas son aquellas que permiten ajustes sin complicaciones y que priorizan la seguridad del viajero frente a escenarios dinámicos, como alteraciones climáticas, operacionales o sanitarias, afirma el informe.
Delta dice que minimizar las disrupciones a través de soporte proactivo, opciones de reacomodación y una red global robusta que garantiza continuidad en los planes de viaje, es parte de lo que están haciendo.
Dinámicas de precios
Aunque el control de gastos sigue siendo prioritario, las organizaciones están dejando atrás el enfoque sólo transaccional. Se busca maximizar el valor: qué retorno genera cada viaje, qué tan efectiva es la experiencia para el pasajero, y cómo se alinea con los objetivos del negocio.
El 52% de las empresas a las que accedió Delta espera que los presupuestos para viajes corporativos aumenten en 2025.
“Los próximos años serán decisivos para quienes sepan leer estas señales y adaptar sus programas de viaje de forma inteligente. Desde nuestro rol en la industria, el desafío es seguir generando valor, sin perder de vista lo que los viajeros –y sus organizaciones– realmente necesitan”, asegura Jessica Wolf, gerente de ventas de Delta Air Lines para Chile.
