El objetivo es que desde Santiago se dirija una operación con ejecutivos especializados en atender las necesidades de Chile, Uruguay, Paraguay y Argentina.

La historia tiene varias partes, pero para ordenar las ideas podríamos partir de adelante hacia atrás: Snowflake, la gigante de IA que partió en un garaje de California fundada por tres franceses, hoy aterriza en Chile y lo convierte en un mercado estratégico para dirigir el Cono Sur.

La firma nació en el 2012, de la mano de tres ingenieros franceses cuando la IA era algo incipiente. Tres ex Oracle, Benoît Dageville y Thierry Cruanes, provenientes de Oracle Corporation, y Marcin Żukowski, ex-Vectorwise, que diseñaron un administrador de datos desde cero.

Hoy la empresa -que cotiza en Estados Unidos desde 2020- reportó en su último informe de resultados ingresos totales por 1.390 millones de dólares (+33% interanual), más de 13.900 clientes utilizando sus servicios y 9 mil empleados en su corporación.

Para entenderlo fácil ellos mismos describen que “Snowflake es la plataforma para la era de la IA, facilitando que las empresas innoven más rápido y obtengan mayor valor de sus datos. Las compañías más grandes del mundo usan el AI Data Cloud de Snowflake para construir, usar y compartir datos, aplicaciones e IA”.

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El Hub local

Esta semana dos ejecutivos clave de Snowflake estuvieron en Chile. Bruno Barreto, vicepresidente regional para Latinoamérica, y Danilo Lazaro, gerente regional para Latinoamérica y el Caribe, están entendidos en los desafíos del mercado chileno, donde oficialmente abrieron operaciones. Y en conversación con Forbes explicaron la importancia de aterrizar en el mercado local.

“Si miramos Chile en el contexto de Latinoamérica, siempre está a la vanguardia, un early adopter donde la innovación siempre acelera más rápido. Entonces la meta es pensar vamos por Chile, vamos a invertir en Chile y vamos a hacer con que Chile explote no solamente por ese mercado, sino de la mano con Argentina, con Paraguay y Uruguay y tomar parte del mercado con Snowflake”, detallan.

Danilo Lazaro, gerente regional para Latinoamérica y el Caribe de Snowflake.

El objetivo, añaden, es que desde Santiago se dirija un hub con ejecutivos especializados en atender las necesidades de cada uno de estos mercados. “Los cuatro países son foco para nosotros. Y de los cuatro países, Chile es el único que cubre todo este Cono Sur para nosotros como un hub”, precisan.

Cómo competir

Barreto y Lazaro explican que no se trata solo de vender una plataforma de datos, sino que el uso de IA, más allá de un hype, debe reportar rendimientos y justificar su adopción en la empresa.

“Hay que estar muy alineado al proceso de negocio de los clientes, entender dónde puede agregar valor a una solución de datos y AI, y cómo podemos ayudar al cliente a solucionar sus problemas. Entonces, es un proceso de entrada que no es técnico, es para solucionar casos de negocios”, detallan.

Lazaro recuerda un cliente local de telecomunicaciones en Chile donde el uso de data les permitió prever crisis ante caídas de banda. En Chile también operan con Transbank, ofreciendo una serie de capacidades de inteligencia artificial, para operar con mayor eficiencia. Otro de sus clientes locales es la aseguradora HDI, donde han sumado IA para la gestión incluso de procesos altamente humanizados, como la gestión remota de pólizas.

“A veces una solución que fue adoptada por un cliente hace dos años no resuelve el mismo problema que tiene hoy, y ahí es donde está el desafío. Estar muy alineado al proceso de negocio de los clientes, entender dónde puede agregar valor a una solución de datos y AI, y cómo podemos ayudar al cliente a solucionar sus problemas”, comentan a Forbes.

La historia del copo

El nombre no tiene tanto ver con la industria tech, sino que sus fundadores amaban la nieve y creyeron que el copo representaba lo única que es cada conformación de datos. Hasta 2015 se lanzaron oficialmente en el mercado y comenzó un despegue inesperado.

Captó más de 1.400 millones de dólares de capital privado, poco antes de abrirse en Wall Street cuando su valor ya escalaba por sobre los 12 mil millones de dólares. En septiembre de 2020 llegó el momento clave: abrieron su capital en la bolsa de Nueva York.

La apertura en el mercado recaudó sobre 3.300 millones, récord para entonces. En la IPO invirtieron personalidades como Warren Buffett, quien a través de su holding Berkshire Hathaway, invirtió $570 millones de dólares en su estreno en bolsa, posición que vendió luego en el año 2024.

También lo hicieron selectas empresas de capital de riesgo. Sutter Hill Ventures, Altimeter Capital, Redpoint Ventures, Sequoia Capital, Madrona, Wing Ventures y Meritech Capital fueron algunas de ellas.