Chile es un hub de innovación tecnológica para Walmart. Acá, con más de 40.000 colaboradores, y un equipo de sólo 50 personas en el departamento de IA, ha desarrollado iniciativas que han funcionado tan bien, que se implementan a escala global. Forbes Chile conversó con el hombre que lidera la IA de la compañía en el país.
¿Cómo una empresa de supermercados fundada en 1962, en Arkansas, Estados Unidos; pasa a considerarse una tecnológica que puede competir con las gigantes del mundo? Walmart ya no es sólo una de las compañías más grandes en la industria del retail, sino que desde el 9 de diciembre de 2025 pasó a cotizar en Nasdaq, lo que habla de un cambio de identidad corporativa transformándose de lo tradicional de tiendas físicas a la innovación tecnológica. Y aquí entra una de las grandes herramientas en tecnología: la inteligencia artificial.
A la par de la salida a Nasdaq, hay una transición de liderazgo donde Doug McMillon, exCEO de Walmart, dijo: “Yo fui capaz de iniciar la transición a una empresa en el mundo de la IA, pero yo no voy a ser el que la termine”. Entonces, asume John Furner, en enero de 2026. Esas palabras le quedaron grabadas a Gonzalo Oyanedel, gerente de Inteligencia Artificial en Walmart Chile, quien es el hombre que tiene la responsabilidad de liderar el laboratorio de la empresa a escala global en IA, porque “Chile es un hub estratégico de tecnología e inteligencia artificial con impacto global para Walmart, dice en entrevista con Forbes Chile.
En cifras globales, Walmart ha invertido 16.500 millones de dólares en tecnología, incluyendo robótica, y en capacitaciones de adopción de IA -a sus 2 millones de colaboradores- un total de 1.000 millones de dólares. Actualmente más del 40% de las aplicaciones de software de Walmart incorporan IA.
Lee también: ¿Cuáles son las preocupaciones de las empresas en Chile?
DE TODOS LOS PAÍSES ¿POR QUÉ CHILE?
Walmart llegó a Chile en 2009 y desde entonces siempre tuvo un departamento de innovación. Es a inicios de 2025 que Gonzalo Oyanedel, ingeniero en biotecnología y licenciado en bioquímica, con un máster en Ciencias de la Computación, llega a liderar el departamento antes conocido como de ‘analítica avanzada’ que ahora pasaba a llamarse de ‘Inteligencia Artificial’. “Yo me enamoré de la inteligencia artificial precisamente en la biología, porque yo siempre digo que la biología o el mundo de la bioquímica fueron los primeros en empezar a ocupar algoritmos, pues las primeras bases de datos grandes eran de proteínas y de genes”, señala quien además se considera “un nerd de corazón”.
Desde ese departamento se diseñan modelos y servicios que se prueban primero en Chile y luego son implementados en otros Walmart del mundo. “¿Por qué desde Chile? Esa pregunta me la he hecho todos los días y creo que, primero, es un tema de talento. En mi equipo -conformado por 50 personas- hay de los mejores talentos de programación, ciencia de datos y machine learning en el país para poder hacer este tipo de modelos: tenemos dos doctores en astrofísica, dos doctores en matemática, en economía”, detalla el exejecutivo de McKinsey.
Lo segundo, añade, es “una muy buena conexión a internet. Chile tiene una infraestructura y una conectividad especial para que tú puedas hacer cosas desde acá”. Y tercero, finaliza, está en la misma zona horaria que Estados Unidos, que “eso también siempre ayuda. Chile se ha ganado el derecho para para poder tener ideas que son transformacionales para Walmart en todo el planeta. Tiene el primer lugar del market share del país, nosotros somos el primer supermercado dentro de la región”, puntualiza.
Y a pesar de lo pequeño que es en cuanto a habitantes, también ha sido considerado como algo positivo para la compañía -que tiene más de 40.000 colaboradores en Chile-, porque, puntualiza, da capacidad de innovación. Además, al contrario de Estados Unidos, actualmente Chile tiene una mayor aceptación y optimismo hacia la implementación de IA, con un 47,8% de los chilenos que considera que la Inteligencia Artificial aporta mucho a su vida.

CÓMO USA WALMART LA IA
Desde cuántas cajas de alimentos se tienen que mandar a los centros de distribución, análisis de comportamiento del consumidor, una IA generativa que desarrolla modelos con agentes que pueden implementarse a través de API y que permiten análisis de reportes y bases de datos, hasta ser capaz de predecir si en tu casa hace falta lechuga. Esto es parte de lo que Walmart está desarrollando a través de la IA.
“Somos una de las empresas tecnológicas más grandes de Chile que vende papas, cebollas y tostadores; pero también hace los software que alimentan la inteligencia artificial de Estados Unidos. Y no sólo de Estados Unidos, sino del mundo”, asegura Oyanedel.
Un ejemplo de los experimentos que se han hecho en Chile y han funcionado muy bien a nivel local y global es Carrito listo -lanzado en 2025-, que dentro de la app de Líder, permite a los clientes la rapidez de la compra porque predice lo que necesita con sólo analizar su perfil. “Tenemos un patrón de consumo, que con los datos hace un enjambre de modelos por detrás que está haciendo predicciones de tiempo, de cuándo vas a comprar la próxima vez o hace cuánto compraste”, especifica.
También lanzarán Líder AI, a finales de este año, que es un comercio con agentes. Se trata de poder pasarle la tarjeta de crédito del cliente a los agentes de IA para que puedan hacer operaciones de compra. Esto, a través de una alianza co Google, recrea los protocolos para hacer que estos agentes puedan comparar las opciones más económicas en la página web y comprar de forma segura. Hasta ahora en Chile lanzaron en 2025 un prototipo, que estuvo en la página, en el que un cliente podía chatear con un agente que ayudara a organizar las compras para una ocasión, como por ejemplo, un asado. En cuestión de segundos, tenía todo lo que hiciera falta, sin ni siquiera pensar en algún producto sólo diciendo: ‘ayúdame a ordenar la compra para un asado en mi casa’.
Por otra parte, con IA crean gemelos digitales de los centros de distribución que permiten saber cuál es la frecuencia óptima para surtir los alimentos. “Chile es un país extenso y cubrimos la totalidad. Para eso tenemos que ser muy predictivos de qué es lo que necesita cada tienda en cada lugar según la composición de cada territorio, de cada ciudad, de cada poblado. Y es la red de logística del centro de distribución hacia las tiendas, pero también desde las tiendas hacia las casas, cuando hacemos compras por e-commerce, nosotros tenemos una lógica también para poder asignar a los shoppers, que son las personas que llevan las cosas desde las tiendas de las casas”, explica.
También hicieron su propio ClaudeCode, que se llama Code Puppy, creado por los ingenieros de Walmart y actívamente usado por los analistas de supply chain, que además fue convertida en una herramienta open source, en la que un agente puede analizar resultados, hacer una presentación o una página web, e incluso, mandar correos.
¿PUEDE LA IA SER RENTABLE Y A LA VEZ SUSTENTABLE?
La IA implica consumo de electricidad en sus dos procesos más importantes: el de entrenamiento e inferencia. Por ejemplo, cuando sale un nuevo modelo de ChatGPT que tuvo que ser entrenado previamente, “ese entrenamiento consume mucha energía porque tiene que haber data centers que están calculando ecuaciones matemáticas para poder generar este modelo. Y en el proceso de inferencia, en el que cada vez que una persona habla con ChatGPT, hace que el modelo tenga que correr un montón de procesos por detrás que también implica mucha energía”, especifica Oyanedel.
Para que países como Chile, con una crisis aguda del agua, tengan un desarrollo eficaz y a la vez consciente de la IA, el ejecutivo señala que se tiene que dar una “alfabetización muy profunda”, en la que todo el mundo, sobre todo en las empresas, entienda los conceptos básicos de inteligencia artificial. “Hoy yo estoy muy orgulloso de que si tú le preguntas a una persona cualquiera del corporativo de Walmart, te va a entender que hay modelos que son más potentes que otros y que esa esa diferencia de modelos uno lo puede ocupar, por ejemplo, para tareas más complejas y tareas menos complejas. Eso ya tiene un un una implicancia en el ahorro”, enfatiza.
También menciona una tendencia de los ‘data centers verdes’, sobre todo en aquellos países donde hay hay crisis de agua. Allí, indica, se utilizan sistemas cerrados para enfriamiento. “Para el proceso de enfriar estos equipos de data centers, se usaba agua de paso y lo que se está haciendo ahora es cerrar el sistema y que sea la misma agua la que va rotando de forma continua”, detalla. Esto a modo de reutilizar el agua. Oyanedel asegura que Walmart tiene cada vez más foco en trabajar con data centers de este tipo.
AMPLIFICAR CAPACIDADES, NO DESPIDOS
Al consultarle sobre la gran incertidumbre que puede representar la IA para los empleados y que, de hecho, está pasando con las grandes tecnológicas con despidos masivos, Oyanedel dice que no es la idea de la compañía. Sino “amplificar las capacidades de los colaboradores para que ellos puedan eh hacer mucho más”. Para ello, cuenta que tienen un plan muy agresivo en capacitaciones.
La gigante quiere entrenar a 1.6 millones de empleados en adopción de IA, lo que Oyanedel describe como “el proceso a nivel empresarial más masivo de la historia en adopción de IA.
El ejecutivo da como ejemplo el proyecto de expansión de Lo Aguirre, que contempla la robotización de un centro de distribución que “va a generar casi 1000 empleos nuevos, y su cuentas también todas las tiendas que estamos abriendo en esta visión tan agresiva de expandirnos dentro del territorio y de poder conectarnos mucho más con las comunidades, creo que es un acumulado de cerca de 6.000 nuevos empleos“.
“Para mí esta visión es cómo haces que esas personas se amplifiquen y puedan llegar mucho más allá y hacer cosas que quizás antes no tenían tiempo porque están haciendo tareas repetitivas. Creo que estamos en un punto donde se está democratizando la inteligencia y eso es lo que realmente es la cuarta revolución industrial, la revolución donde la inteligencia se hace abundante. Y la pregunta es, ¿qué vamos a hacer con esa inteligencia que hoy día casi que fluye como el agua eh desde un grifo?”, concluye.

