Los fenómenos meteorológicos extremos suelen traer como consecuencia inundaciones generalizadas que destruyen hogares, empresas y servicios esenciales, además de la atención sanitaria.
En la región metropolitana de Santiago de Chile, el termómetro marcó el miércoles 37,3 grados celsius, la tercera temperatura más alta registrada en los últimos 55 años.
Es la primera vez que el informe gubernamental, que se realiza al menos una vez cada cuatro años desde la década de los noventa, incluye un capítulo sobre el impacto económico de la crisis climática.