Según la Encuesta Global de Escasez de Talento de ManpowerGroup, el 76% de las organizaciones del sector TI reporta dificultades para encontrar profesionales calificados.
La última Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup muestra que Chile alcanza un 30% de expectativa neta de empleo en Tecnologías de la Información (TI) para el último trimestre de 2025. Esta cifra refleja una sólida intención de contratación y un escenario favorable para la expansión del talento tecnológico.
Las compañías están priorizando herramientas de colaboración, soluciones para trabajo remoto, inteligencia artificial y machine learning. Estas tendencias no solo están redefiniendo la operación empresarial, sino que demandan profesionales capacitados, adaptables y capaces de acelerar la transformación digital.
Sin embargo, el desafío es evidente: no basta con que exista demanda, debemos garantizar la disponibilidad de talento. Y en ese sector enfrentamos una dificultad relevante: la escasez de perfiles especializados es global y también se manifiesta con fuerza en Chile.
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Según la Encuesta Global de Escasez de Talento de ManpowerGroup, el 76% de las organizaciones del sector TI reporta dificultades para encontrar profesionales calificados. A nivel mundial, aproximadamente tres de cada cuatro empleadores enfrentan la misma barrera para cubrir puestos clave.
En Chile, la situación se refleja de forma concreta: de acuerdo con el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), el déficit en el sector TI supera los 6.000 trabajadores, con cerca de un 31% de vacantes sin cubrir.
El Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) agrega otro ángulo de urgencia. Sus estudios muestran que más de 4,7 millones de trabajadores en Chile podrían acelerar al menos un 30% sus tareas mediante la adopción de IA generativa, un enorme potencial de productividad que no podremos aprovechar si no contamos con profesionales con competencias digitales sólidas.
En este contexto, el rol del sector privado, el sector público y la academia es ineludible. La formación en inglés dejó de ser opcional: hoy es la llave para acceder a proyectos globales, atraer inversión extranjera y participar en cadenas de valor internacionales. Por su parte, la academia debe actualizar currículos, incorporar metodologías ágiles y vincularse estrechamente con las necesidades de la industria para cerrar brechas en áreas críticas como programación, ciberseguridad, cloud y gestión de datos.
A este escenario se suma el fenómeno del nearshoring. América Latina está en la mira de compañías que buscan talento calificado, cercanía con Estados Unidos y costos competitivos. Chile tiene la oportunidad de convertirse en un hub tecnológico regional, pero para lograrlo necesita acelerar la formación y disponibilidad de perfiles diversos e inclusivos.
Brasil y México lideran hoy las expectativas de contratación en TI en la región, mientras que el promedio global alcanza un 36%. Esto confirma que la competencia por el talento es mundial y que debemos movernos rápido si queremos ser protagonistas y no espectadores.
El momento de actuar es ahora. Si articulamos esfuerzos entre empresas, gobiernos y universidades, podremos atraer inversión, retener talento y consolidar a Latinoamérica como un polo tecnológico estratégico. Porque la transformación digital no se logra únicamente con tecnología: se construye con personas capaces de implementarla, potenciarla y escalarla.
*El autor es Gerente General de ManpowerGroup Chile y Director de Experis LATAM.
