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Nuevas empresas para un pacto social

Los 4 factores transversales para la construcción de una nueva forma de negocios

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Mucho se ha hablado de las implicancias que el borrador de la nueva constitución traerá para el desarrollo empresarial en Chile y el grado de libertad para emprender. Y si bien no hemos sido protagonistas de este proceso histórico, a través de nuestra experiencia y cercanía hemos conversado con más de 50 actores clave de la nueva red corporativa del país, con interesantes conclusiones y que van más allá de una opción de apruebo o rechazo, sino que el desafío es proponer una nueva forma de ocupar la fuerza disruptiva de los negocios para co-crear el Chile de los próximos 50 años.

En base a estas mismas conversaciones he podido identificar cuatro factores transversales y que serán claves en la construcción de esta nueva forma de hacer empresas, y que el mundo emprendedor y empresarial sean actores relevantes y críticos de lo que vendrá.

1. Negocios con impacto en la sociedad:

Lamentablemente se ha generalizado sobre el daño que pueden traer las grandes corporaciones, pero se oculta el impacto positivo que también están generando. No sólo a nivel de creación de nuevos empleos y la recaudación fiscal, sino que cada vez toman más fuerza las empresas con propósito. Este tipo de empresas cree en el cambio de paradigma que está viviendo nuestra economía a nivel mundial y que consiste en reemplazar el principio de la primacía de los accionistas por el principio de la preocupación de los distintos grupos de interés, ya sea la sociedad, el medioambiente, los consumidores, y los accionistas. Por cierto que se busca la maximización de las utilidades para sus accionistas, pero como un resultado de hacer las cosas bien para todos. Se estima que los negocios de las empresas con propósito podrían generar más de US$1 billón sólo en América Latina y el Caribe, y crear hasta 24 millones de nuevos puestos de trabajo en la próxima década. 

Diversos estudios norteamericanos muestran que para el 84% de los millennials en EE.UU, el propósito de su trabajo es su máxima prioridad en el ámbito laboral. Además, cuando hay coherencia entre sus principios personales y el propósito de la empresa, la productividad es al menos un 72% mayor. 

De acuerdo a Acción Empresa, uno de cada tres chilenos está dispuesto a pagar un 20% más por un producto sostenible y, de acuerdo a Accenture, el 70% hace compras más respetuosas con el medio ambiente, sostenibles o éticas. Los grandes negocios que desarrollaremos en los próximos años nacerán de los desafíos que estamos viviendo hoy: la crisis hídrica, la desigualdad, la inmigración, la inseguridad o la falta de empleos, y las encargadas a resolver estos temas país son aquellas empresas que busquen el impacto positivo.

2. Una nueva generación de Scale-ups:

De acuerdo a un estudio de Endeavor y el Centro de Innovación UC, las scale-ups son las empresas que más crecen en Chile. Si bien representan el 1% del total, entre 2015 y 2018 crearon el 40% de nuevos empleos, es decir, casi 700 mil fuentes de trabajos —equivalente a toda la población de Iquique, Chillán y las Condes juntas—. ¿Pero qué son las scale-ups? Son empresas que crecen al menos 20% al año por tres años consecutivos, tarea muy compleja que sólo 5.401 empresas chilenas lograron hacerlo en ese período. Por esta razón, las Scale-ups tendrán un rol clave en la reactivación económica y en el futuro del nuevo Chile que se está enarbolando. 

Hay varios ejemplos de cómo estas empresas están rompiendo la inercia de los negocios y abriendo nuevas posibilidades que no sólo tienen implicancias en Chile, sino que, producto de los cambios que generó la pandemia, pueden impactar a nivel global y el mercado chileno tiene la enorme oportunidad de vincularse y crecer CON ellas.

3. Educación para la cuarta revolución industrial

Según un estudio realizado por la Universidad de Oxford, el 47% de los trabajos que existen actualmente desaparecerán en los próximos 15 a 20 años, a raíz de la irrupción de nuevas tecnologías, como la robotización y la inteligencia artificial.  Algunos autores, como Klaus Schwab, han argumentado que hemos entrado recientemente a la cuarta revolución industrial, vinculada a los avances tecnológicos y el internet para el desarrollo de nuevas herramientas como la robótica, inteligencia artificial, biotecnología, entre otros.

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¿Cuáles son los talentos o habilidades que debemos desarrollar para trabajos que aún no existen? La nueva educación ha de diseñarse para asegurar la primacía de personas libres y críticas, formadas para cooperar, diseñando nuevas tecnologías y solucionando desde los negocios las principales necesidades socio-ambientales. Este objetivo implica universalizar la cultura emprendedora, la empatía, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo, la creatividad, o la comunicación efectiva. Son competencias que están a años luz del actual sistema escolar, con un currículum obsoleto y estandarizado para una sociedad industrial que ha dejado de existir.

4. La triada: Innovación, internacionalización y colaboración.

De acuerdo a estadísticas de ProChile, un 52% del PIB Chileno es representado por el comercio exterior. La internacionalización está positivamente relacionada con la innovación de las empresas. La expansión a mercados internacionales genera oportunidades para obtener un mayor rendimiento de las innovaciones, reduciendo el riesgo de fracaso en el mercado y así, una disminución de las dificultades de atraer inversiones en innovación y desarrollo. 

Hoy es más difícil para una empresa lograr éxito en el mercado haciendo todo por sí solos. La colaboración empresarial internacional se ha vuelto esencial para desarrollar nuevas tecnologías, logrando mayor competitividad tanto a nivel local como global y menores costos.

La innovación permite a las empresas romper lo establecido y ampliar las posibilidades, la internacionalización diversifica mercados y amplía la base de clientes. Finalmente, la colaboración hace que todo esto sea más fácil, generando un mayor valor a largo plazo.

¿Estamos dispuestos a tomar estas oportunidades? Estoy convencido de que tener un mejor Chile para los próximos 50 años no recae solamente en el estado o en la organización civil. La fuerza que tiene el mercado es enorme, el mundo empresarial y emprendedor permitirá que todos tengamos una mejor calidad de vida y cuidemos nuestro territorio.

Sebastián Rodríguez Correa
*El autor es fundador y CEO de Contact, empresa que acelera y conecta negocios por medio de modelos de innovación y una red emprendedora. Fue jefe del área de Innovación de ProChile y dirigió la expansión de Sistema B en América Latina.

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Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Chile
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