El 8 de octubre abre en el ParqueMet “Minecraft Experience: Moonlight Trail”, un circuito nocturno de un kilómetro que proyecta convocar a más de 100.000 asistentes. Detrás de la apuesta de la productora Red Eyes hay un giro de negocio: el paso de los conciertos al llamado location-based entertainment (LBE), la categoría de entretenimiento presencial que más rápido crece en el mundo.

En la inauguración en Buenos Aires, Dana Jünemann recuerda que entendió cerca del 30% de lo que estaba viendo. Su hija Ema, de nueve años, entendió todo lo demás. Madre e hija recorrieron juntas el circuito nocturno Minecraft Experience: Moonlight Trail y, estación tras estación, se invirtieron los papeles: ya no era la adulta guiando a la niña por una exposición, como había ocurrido años antes frente a los cuadros de Van Gogh, una de las primeras experiencias inmersivas que habían compartido. “Acá es justo al revés”, resume la gerenta general de Red Eyes.

A partir del 8 de octubre Minecraft Experience: Moonlight Trail se instalará en el Parque Metropolitano y convertirá a Chile en el segundo país de Latinoamérica en recibir esta producción al aire libre basada en el videojuego más vendido de todos los tiempos. La apuesta de la productora Red Eyes es que la escena de hijos arrastrando a los padres se repita miles de veces, hasta llegar a los 100.000 tickets para una caminata nocturna de aproximadamente una hora por un circuito de un kilómetro.

A lo largo de la aventura los asistentes recorren ocho biomas inspirados en el juego de construcción de mundos —desde bosques de cerezos hasta cuevas y cascadas—, fabrican objetos, recolectan recursos y avanzan de forma colaborativa en una misión que culmina restaurando un antiguo faro (Beacon), uno de los elementos icónicos del universo Minecraft. Quienes completan el recorrido reciben una capa digital exclusiva para Minecraft: Bedrock Edition, distintivo o condecoración para los gamers que viven la experiencia de manera presencial.

A diferencia de otros espectáculos inmersivos, esta experiencia no se reduce a proyecciones. Jünemann insiste en la diferencia: aquí casi todo se puede tocar. “Son grandes esculturas con mucha interacción”, explica. Los bloques están construidos a escala del juego —cerca de 80 centímetros cada uno— para que los visitantes puedan manipularlos e incluso subirse. Hay un árbol de cerezos de casi cinco metros con bloques sonoros en su base, una cascada de seis metros donde los asistentes “pescan” con las manos sobre una proyección, y dos pantallas de media mesh de aproximadamente 10 por 4 metros integradas al entorno de parque.

Del concierto a la experiencia

Con más de 19 años de trayectoria, Red Eyes construyó su nombre en los conciertos: Silvio Rodríguez, Cypress Hill, festivales como Lollapalooza y Creamfields, y —según cuenta Jünemann— más de 500 espectáculos. Pero el punto de quiebre llegó con la pandemia. “Se nos cerró un poco el mundo”, recuerda la ejecutiva, y la productora empezó a buscar formatos de aforo más acotado y perfil familiar. Así llegaron las exposiciones inmersivas: primero Meet Vincent van Gogh en 2022 —que superó las 120.000 visitas en el Parque Bicentenario de Vitacura—, luego Banksy en el GAM, una muestra itinerante de Van Gogh por regiones y una exposición lumínica en Viña del Mar.

Dana Jünemann, gerenta general de Red Eyes, calcula que el negocio detrás de una experiencia de LBE puede equivaler a “cinco arenas exitosos” en el año.

Este giro del negocio tiene un nombre en la industria: location-based entertainment (LBE), o entretenimiento basado en locación. Y es, según Jünemann, la línea que la propia productora identifica como la de mayor proyección. En su lectura, la clave es el long stay: mientras un concierto concentra a un público fanático y acotado en una sola jornada, estas experiencias son “más transversales”, generan permanencia en cartelera durante meses y compiten con el cine o los parques familiares, pero con una diferencia: los padres participan tanto como los hijos. “Vuelven a ser niños”, dice.

Los números del negocio son distintos a los de un show. El ticket de Moonlight Trail parte en $23.000 —más bajo, según la ejecutiva, que en Buenos Aires—, frente a las entradas de concierto que van de $35.000 a $150.000. Pero la ecuación cambia por volumen y duración. Jünemann lo grafica así: una experiencia como esta puede equivaler a “cinco arenas exitosos” en el año. “No es tan grande el negocio versus lo que puede ser un concierto, que es más explosivo. Esto se sostiene en el tiempo”, compara.

El location-based entertainment es una de las categorías de entretenimiento de mayor crecimiento en el mundo. Según Grand View Research, el mercado global pasó de US$7.400 millones en 2025 y se proyecta hacia los US$49.200 millones en 2033, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 26,2%, impulsado por la realidad virtual y aumentada, la integración de franquicias taquilleras y el consumo “experiencial” de las nuevas generaciones.

Diez camiones al ParqueMet

La elección del Parque Metropolitano no fue casual. Jünemann lo describe como “nuestro Central Park”, un pulmón verde con reconocimiento ciudadano. La instalación se ubica en el sector de Pedro Valdivia Norte —a la altura del metro homónimo, en el límite con Providencia—, con capacidad de estacionamiento para más de 500 autos. Es, además, un espacio que la producción “hereda” de una experiencia lumínica anterior Light Cycles—que dejó habilitado un recorrido que antes estaba abandonado.

Sobre la seguridad, un punto sensible tratándose de un espectáculo nocturno en un sector históricamente complejo, la ejecutiva sostiene que no ha sido el principal problema. Afirma que el trabajo de recuperación del lugar y la coordinación con la Municipalidad de Providencia redujeron los incidentes en la zona, y que la producción mantiene resguardo permanente durante el montaje y la operación.

Detrás de la operación completa —producción, logística y seguridad— trabajarán, según Jünemann, entre 200 y 250 personas, sumadas al equipo creativo internacional de cerca de 50 que desarrolló la experiencia. La experiencia se trasladó desde Argentina a Chile en diez camiones de 40 pies que cruzaron por vía terrestre.

El momentum Minecraft

Minecraft es el videojuego más vendido de la historia, con más de 400 millones de copias según Mojang Studios. Y en 2025, su salto al cine funcionó: Una Película de Minecraft reacaudó 955 millones de dólares a nivel global y fue la segunda cinta más vista del año en Chile, con 1,4 millones de espectadores. La segunda película de la franquicia ya está anunciada, y el fenómeno cruza generaciones: “Tengo amigos cerca de 30 que todavía son súper fanáticos”, comenta la ejecutiva, que reconoce venir “de otro mundo de los videojuegos, de Mario Bros”.

Ese arrastre —la película, la base instalada de jugadores, la comunidad— es, dice Jünemann, una de las razones por las que la productora entró al negocio.

Con bloques de 80 cm se reproduce el mundo de los mobs CreepersZombis, Endermen, Brujas y el temido Warden./ Collage Forbes Chile

La cadena de valor detrás explica el modelo de negocio. En la cúspide está Minecraft, propiedad de Microsoft, que cobra un royalty por la licencia de la marca del videojuego. Luego está Supply + Demand —parte del consorcio Experience MOD junto a Mojang Studios—, la firma que crea y “vende la unidad” de la exposición y recibe un fee por su producción. Y finalmente Red Eyes, como promotor y realizador local.

Para Red Eyes, la proyección es de más de 100.000 asistentes en Chile. Pero la lectura de fondo va más allá de una cifra. Jünemann apuesta a que este tipo de formatos “llegaron para quedarse” y que seguirán evolucionando hacia experiencias aún más inmersivas. “Producir nunca ha sido solamente montar un evento”, dice. “Es crear un momento que valga la pena vivir”, define.

Las entradas de Minecraft Experience: Moonlight Trail se venden a través de Ticketmaster, con precios desde $23.000 por persona. Hoy abre una lista de espera para la venta general del jueves 3 de septiembre; entre 9:00 y 11:59 de ese día correrá esa lista y a las 12:00 comenzará la venta en línea. El miércoles 2 de septiembre habrá una preventa para afiliados a Caja Los Andes (20% de descuento en los primeros 20.000 tickets).