La empresa nombró nuevo gerente en Chile y detalló que alcanzó un récord de US$1,7 millones en ARR provenientes de nuevas ventas solo durante junio.

La chilena startup Vambe, orientada en la gestión de agentes de venta por medio de inteligencia artificial (IA), ordenó su estructura ejecutiva con miras a planificar una nueva etapa de crecimiento. En Chile la firma -cofundada por Diego Chahuán, Nicolás Camhi y Matías Pérez, los tres destacados en el listado Forbes 30 under 30-, nombró como gerente general en Chile a Benjamín Frascaroli.

El profesional fue consultor en Simon-Kucher y posteriormente integró Webdox, donde llegó a desempeñarse como Country Manager para México. Más tarde asumió como Chief Revenue Officer de Burnout Zero y, en octubre de 2025, se incorporó a Vambe.

Leer también: El “efecto Niemann”: cómo sus triunfos dispararon el mercado del golf en Chile

“Desde su nuevo rol estará a cargo de fortalecer la operación en Chile, escalar la ejecución comercial y consolidar la evolución de la compañía hacia una nueva generación de agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar procesos completos para las empresas”, dijo la empresa.

Nueva etapa de crecimiento

El ordenamiento ejecutivo llega luego que la compañía cuadriplicara sus nuevas ventas mensuales, superando los US$ 11 millones en ingresos anuales recurrentes. La empresa detalló que alcanzó un récord de US$1,7 millones en ARR provenientes de nuevas ventas solo durante junio. Para el tercer trimestre proyecta superar los US$2 millones en nuevas ventas mensuales.

En poco más de un año, su equipo pasó de 22 a más de 180 colaboradores. “El crecimiento que hemos registrado durante el último semestre demuestra que las empresas ya no están experimentando con inteligencia artificial; hoy buscan soluciones capaces de generar resultados concretos para el negocio. Nuestro desafío ahora es escalar esa operación manteniendo la velocidad de innovación y la calidad del servicio”, afirma Nicolás Camhi, CEO y cofundador de Vambe.

Este crecimiento ocurre pocos meses después de que la startup cerrara una ronda Serie A por US$14 millones, liderada por el fondo Monashees, incorporando además a su directorio a Jaime Arrieta, CEO de Buk, y Simón Borrero, cofundador de Rappi. Además, coincide con el inicio de actividades en Brasil y la consolidación en México.