El golfista chileno, hoy séptimo mejor pagado del mundo según Forbes y recién ganador de su noveno título en el LIV, no solo transformó su propia carrera. Detrás de él, la Federación Chilena de Golf reporta un alza del 35% en las vueltas jugadas desde 2018 y un crecimiento del 90% en el golf juvenil. Campos de minigolf y un restaurante temático se suman al juego.

Cuando Joaquín Niemann tenía entre 10 y 13 años y entrenaba en el Club de Golf Sport Francés, ya hacía algo que lo distinguía del resto: llegaba horas antes y se quedaba un buen rato después de cada sesión. “Era evidente que él disfrutaba estar en la cancha, practicar sus ejercicios, inventar golpes y sociabilizar con quien se cruzara en sus juegos”, recuerda quien fuera su entrenador entre 2009 y 2012, Edgardo Bello-Lutter, hoy a cargo de la gerencia general de la Federación Chilena de Golf (FChG).

Casi dos décadas después Niemann se ha convertido en el motor de una transformación que excede lo deportivo. El pasado 10 de agosto se coronó campeón del torneo de Nueva York del LIV Golf, disputado en el Trump National Golf Club Bedminster, y hasta el Presidente de Estados Unidos, junto a su hijo Eric, llegaron a felicitarlo. Fue su segundo título de la temporada —después del conquistado en Corea del Sur— y el noveno de su palmarés desde que llegó al circuito en 2022. Es el jugador con más victorias individuales en la historia de la liga internacional LIV Golf. Y sus triunfos han arrastrado consigo a todo un mercado: el del golf chileno, que vive su mayor expansión en años.

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El dato que mejor resume el fenómeno lo entrega la propia FChG. Entre 2013 y 2017, el crecimiento en vueltas de golf en el país apenas registró un incremento del 4%. Desde 2018, se disparó. “Por cuanto el ‘efecto Niemann’ es real en su magnitud”, afirma el gerente general de la federación.

El punto de quiebre tiene fecha y lugar: en 2018, Niemann ganó el Latin American Amateur Championship disputado en Chile, obtuvo su pase al Masters y coronó una etapa de explosión que había comenzado en 2016 con múltiples triunfos internacionales. Desde entonces, las vueltas jugadas crecieron un 35%, hasta superar las 520.000 rondas oficiales en 2025, sobre una base de 50 clubes federados y más de 18.000 golfistas activos.

Edgardo Bello-Lutter, gerente general de la Federación Chilena de Golf y ex entrenador de Niemann.

Pero el indicador más elocuente está en la base de la pirámide. “Un reflejo directo de este efecto es el aumento de vueltas de golf de jugadores junior, con un crecimiento del 90% desde 2018, consecuencia del gran impacto de Joaco en la motivación de menores y sus familias”, detalla el gerente. Ese empuje se ha traducido en más demanda por canchas y en nuevos adeptos a lo largo de las regiones donde el golf tiene presencia.

El fenómeno también está diversificando los formatos del deporte. Hoy surgen nuevos focos de golf en propuestas antes impensadas: la Liga Campesina de la comuna de Vilcún, en La Araucanía; los campos de minigolf del Mall Plaza Los Domínicos y Cerro San Cristóbal, o alternativas de esparcimiento que incluyen golf indoor en Santiago. ¿La más reciente? Bermuda, un nuevo restaurante en Isidora Goyenechea donde la cocina contemporánea y la coctelería conviven con espacios privados equipados con simuladores de juego profesional.

Del LIV a los majors: la validación pendiente

El triunfo en Nueva York también movió las agujas del ranking mundial, parámetro clave en la proyección de la carrera de quien recientemente fue seleccionado como parte de la generación 2026 del listado 30 Under 30 de Forbes Chile. Desde este año, el LIV entrega puntos a los diez mejores de cada torneo, y la victoria permitió a Niemann saltar del puesto 54° al 42° de la clasificación. El dato es relevante porque los integrantes del Top 50 acceden de forma directa a los torneos majors, entre ellos el Masters de Augusta.

Niemann gana en Nueva York su segundo torneo de la temporada en el LIV Golf
Niemann gana en Nueva York su segundo torneo de la temporada en el LIV Golf y es felicitado por Donald Trump.

Ese punto ha sido históricamente una de las críticas al LIV: sus jugadores quedaron fuera del ranking mundial y dependían de invitaciones o exenciones para entrar a los grandes torneos. Consultado sobre si eso podía dejar la carrera de Niemann sin la validación de los circuitos tradicionales, el dirigente resta preocupación: “Honestamente no consideramos que deba ser una preocupación, menos ahora que el LIV sí entrega puntos para el Ranking Mundial, lo cual ha permitido a Joaco meterse dentro de los primeros 50 del mundo”. Y agrega una convicción: “Por el nivel que ha mostrado últimamente, en cualquier minuto Joaquín puede dar el batacazo y triunfar en un Major”.

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Cuando Niemann se cambió al LIV en 2022, la decisión dividió opiniones en el mundo del golf. Desde la dirigencia chilena, sin embargo, se leyó como parte natural de la evolución del deporte. “Al día de hoy celebramos con creces los logros de Joaco ya que es una inmensa contribución a incrementar el interés por el golf en Chile, y además el interés por Chile en el ámbito internacional del golf”, señala.

El desafío que hoy enfrenta el golf chileno es transformar este momento en algo permanente. La incertidumbre sobre el futuro del propio LIV —que atraviesa discusiones sobre su continuidad y financimiento tras el retiro de un fondo saudí— añade presión, aunque el dirigente confía en la figura del chileno: “Joaquín es una figura muy atractiva a nivel internacional y no tendría problema en conseguir invitaciones ya sea en torneos del PGA Tour o de cualquier tour donde quiera competir”.

Detrás de Niemann ya asoma una generación. Su irrupción, dice el gerente, “motivó y alzó el estándar del jugador nacional de alto rendimiento”, con casos como el resurgimiento de Mito Pereira —que casi gana el PGA Championship en 2022— y una camada que pasó del amateurismo al profesionalismo: Cristóbal del Solar, Gabriel Morgan, Agustín Errázuriz y Tomás Gana, entre otros. En la rama femenina destacan Michelle Melandri, única profesional chilena en actividad, junto a Agustina Gómez, Amelia Ruiz, Antonia Matte, Florencia Dufey, Manuela Aceves y Constanza Maldonado, entre otras.

Con financiamiento que llega vía Ley del Deporte, aportes de The R&A e inversión privada, la Federación se define como el “agente articulador esencial” de esos recursos. Aun así, el dirigente reconoce que falta un paso: “Sí es necesario más infraestructura abierta para el nuevo público que prueba y descubre en el golf una inigualable actividad que puede volverse su pasatiempo de por vida”. El tee, al parecer, ya está instalado.