Doctoralia opera en Chile desde 2013 y recibe unos tres millones de visitas al mes. Hoy es más que un directorio de páginas amarillas de médicos: también registra más de 180 mil reservas al mes. Por supuesto, las reseñas siguen siendo eje de su operación: más de 460 mil opiniones en el ecosistema local.
El origen está en Polonia, donde en el año 2012 Mariusz Gralewski creó DocPlanner como un sitio que permitiera el agendamiento médico. Una especie de páginas amarillas de médicos que permitía a los pacientes —cuando los sistemas en línea de clínicas y consultorios eran más escasos— ubicar un profesional idóneo para sus necesidades.
El negocio fue evolucionando y en 2016 la empresa dio un paso clave al adquirir Doctoralia, el marketplace de salud español que se ha hecho fama como una especie de Tripadvisor de doctores: miles de usuarios en todo el mundo pueden comentar sus impresiones sobre un profesional. Aunque el negocio detrás de esto es mucho más grande.
De ser una plataforma de reseñas, Doctoralia se convirtió en una suite virtual para cientos de miles de médicos en 13 países. Y en 2021 dio el salto y se convirtió en unicornio. En el financiamiento de la compañía han participado fondos de capital de riesgo, incluidos Point Nine Capital, Goldman Sachs Asset Management y One Peak Partners, recaudando un total de 500 millones de euros hasta la fecha.
“La idea original nació de nuestro fundador, que quería encontrar un dermatólogo y se preguntaba por qué no había un directorio que le facilitara esta búsqueda”, relata a Forbes Chile Juliana López, Country Manager para Chile de Doctoralia.
Cifras locales
Doctoralia opera en Chile desde 2013 y recibe unos tres millones de visitas al mes. Hoy es más que un directorio de páginas amarillas de médicos: también registra más de 180 mil reservas mensuales. Por supuesto, las reseñas siguen siendo eje de su operación: más de 460 mil opiniones en el ecosistema local.
Aunque más pequeño, el país es clave para la empresa. Con un total de 71.535 médicos cirujanos habilitados en Chile (al cierre de 2024) y, con la salud como eje de las políticas públicas, el momento que atraviesa este segmento es clave para crecer en negocios relacionados con la salud. La IA cumple un rol clave en el avance y el rediseño de la industria.
Los servicios de la empresa permiten que los médicos tengan una consulta virtual más allá de las opiniones: agendar citas, telemedicina, cobros remotos y la función de tomar —mediante IA— notas clínicas automáticas que se originan en la consulta con el paciente.
De ahí que Chile haya sido el primero en América Latina en lanzar su nuevo vertical de negocios, que por ahora es gratuito para su red.

Juliana López, Country manager para Chile de Doctoralia.
La IA como aliado
La vorágine informativa, asegura Juliana López, requería un espacio verificado donde los doctores, de manera virtual, pudieran consultar un directorio académico: casos clínicos, investigaciones, avances médicos. Todo lo que pueda apoyar el diagnóstico.
“Hoy en día al año se están generando 2,6 millones de artículos científicos en el mundo y eso genera un reto en que los doctores puedan conocer esta información y tomar decisiones con base en ella. Entonces creamos este chat de inteligencia artificial al que puedes hacerle preguntas y responde solo con base en documentación científica médica verificada y trazable”, explica la ejecutiva.
El modelo garantiza que la información esté correcta y que no cometa alucinaciones, incluyendo los enlaces y fuentes de toda la información proporcionada.
López dice que Noa Evidence, como se bautiza la herramienta, es una forma de que el doctor tenga acceso en segundos a toda la información más relevante y actualizada en términos de evidencia científica para apoyar sus decisiones clínicas. Algo clave es que no procesa datos de pacientes y es un apoyo a la labor profesional. La plataforma ya funciona en Brasil, México, Polonia y España (cada uno en su lengua local).
Ya han utilizado esta IA más de 1.500 usuarios de su red y se han sumado más de 4.500 consultas en dos meses de uso. “Todavía vemos potencial para seguir creciendo en Chile, porque siempre está a la vanguardia tecnológica”, concluye López.
A nivel global, en tanto la empresa cerró 2025 con ingresos recurrentes anuales (ARR) por US$ 300 millones y ha alcanzó la rentabilidad por Ebitda en 2025. Este hito de rentabilidad, del 2025, combinado con un crecimiento de ingresos de entre 20% y 30% en los últimos trimestres (ajustado por tipo de cambio).
