El tradicional recinto cultural se asoció a a empresa de origen austríaco Cory, quien opera formalmente el espacio que revivió la antigua Sala de Señoritas.
En la tarde del viernes el centro de Santiago suele apagarse y la actividad comercial del sector, asociada al alto flujo de oficinas e instituciones públicas, se traslada a los malls y otros sectores de la ciudad. Pero este viernes de abril el Teatro Municipal de Santiago está con mucho movimiento, no solo por la función de la ópera La Bohème, que esa tarde tiene invitados especiales, sino también por un nuevo espacio que abrió sus puertas al público.
La tradicional entrada de calle Tenderini, habitualmente cerrada, hoy permanece abierta. Entre los curiosos se ha corrido la voz de un negocio —al alero del teatro— que abrió en marcha blanca en diciembre, pero que hizo su estreno en sociedad en marzo pasado: el café Cory.
La evolución del Cory
La marca nació de la mano de la familia Ungar, pero hace algunos años pasó a formar parte de un holding más amplio ligado al grupo Bofill, conglomerado que controla también a Emporio La Rosa, Bonafide, Le Fournil y Palettas, entre otras compañías gastronómicas.
Su llegada al Municipal ocurrió tras una intensa negociación con la plana ejecutiva del espacio cultural. Primero, en 2024, tuvieron presencia con tiendas itinerantes dentro del recinto. Luego participaron en el proyecto que buscaba instalar una cafetería al alero del foyer y de la Sala La Capilla. El espacio es conocido en la historia del teatro por haber sido la tradicional Sala de Señoritas, donde las damas con sus mejores vestidos accedían al recinto.
Las mesas del lugar están llenas, pese a que es un horario intermedio entre el almuerzo y el café. Un músico repasa una partitura, una pareja de amigas conversa animadamente y algunas personas disfrutan solas de la playlist que suena por los altavoces. Nada es casual: son las mismas piezas musicales que se interpretan en el escenario.
“Las personas buscan diferentes experiencias y diversificar la manera en cómo se acercan a estas instituciones. A veces no vienen a un espectáculo, pero poder entrar, ver lo precioso de este edificio —que es Monumento Nacional— y apreciar su belleza clásica, es una manera de estar en contacto con públicos diferentes. Y, a su vez, en las presentaciones y espectáculos, también es parte de la experiencia poder tomarte un café antes, durante o después”, comenta a Forbes Chile la directora del Teatro Municipal, Carmen Gloria Larenas.
El gerente general del recinto, Rodrigo Astudillo, complementa: “Nace de una visión interna del teatro, de ver cómo abríamos las puertas al público que no venía a consumir lo que es nuestro core business. Empezamos a buscar quién pudiera cumplir el estándar que queríamos, hicimos un llamado y se acercó Cory”.
De Austria a Tenderini
Cory nació en Austria. En Viena, a más de 12 mil kilómetros de Santiago, los abuelos de Andrés y Jhonny Ungar iniciaron el negocio pastelero que luego se expandió al sur del mundo. De ahí también el match con la esencia clásica que buscaba el teatro para permitir la instalación de un negocio externo en sus salones.
“Les presentamos un proyecto que abrimos en Viña del Mar para mostrarles parte de la idea que queríamos plasmar, aunque fue todo muy consensuado”, explica el gerente de Operaciones de Cantabria, Patricio Cruz.
Entonces comenzó el trabajo fino: definir mesas, cantidad de sillas, disposición y renders. Hasta que todo cuadró. El salón donde se instalaron tiene su origen en que antiguamente permitía el ingreso de las damas por calle Tenderini y es uno de los espacios más solemnes y tradicionales del lugar.
Cantabria suma 15 locales Cory bajo su control. El grupo, ligado a la familia que también participa en las operaciones del gigante Carozzi, acumula más de 130 locales en Chile entre sus marcas de heladerías, pastelerías y cafeterías.

Cruz añade que el estreno ha sido my exitoso. “Llega gente no solo a tomar café, a reuniones, a estudiar, a leer. Creemos que ha sido una asociación súper exitosa que está recién comenzando”, asegura.
DJ, lectura y café
Además de la cafetería, Larenas explica a Forbes Chile que el objetivo es acercar el teatro a públicos diversos. De hecho, además de las tradicionales visitas guiadas, también cuentan con un club de lectura guiado por la periodista Soledad Rodillo y que es gratuito. Aún quedan fechas disponibles para el primer semestre.
Otro avance fue la Experiencia Sub30. El estreno fue el pasado 9 de abril, cuando se realizó una función exclusiva para menores de 30 años de la obra Romeo y Julieta. En alianza con Clásica No Convencional (CNC), el Municipal ofreció entradas con 50% de descuento y un after party con DJs.
Los resultados también muestran un recambio de audiencia. Programaciones como La Novicia Rebelde, que también hablan de la innovación programática, registraron un público de 19.000 personas. Del total de asistentes que han participado en estas nuevas iniciativas, el 50% corresponde a público que nunca antes había ido al Municipal, con visitantes provenientes tanto del sector oriente como de comunas como Maipú, La Florida y Puente Alto.
El café, en tanto, que gana notoriedad en las redes sociales, está abierto de lunes a viernes de 9: 30 a 18:30 y los sábados de 10:00 a 15:30.
