Ball Corporation, una multinacional de origen americano, es la mayor productora de latas en Chile, el número 12 en cuanto a relevancia de mercado para la compañía y el segundo en la región, por detrás de Brasil.
Ball Corporation es una empresa americana con más de 140 años de trayectoria. En 2016 hizo su entrada oficial en Sudamérica cuando adquirió dos plantas de producción de latas de aluminio en Brasil. Hoy en la región tiene operaciones en Brasil, Argentina, Paraguay y Chile, siendo este último mercado el número 12 en cuanto a la relevancia para la compañía y el segundo en la región, por detrás de Brasil.
La multinacional indica que registra 12.000 millones de dólares en ingresos anuales y, de esos, 2.000 millones de dólares los proporciona Sudamérica.
En Chile, sus clientes son 20 compañías productoras de bebidas, incluyendo CCU, ABI, Coca-Cola, Monster y otros 16 players locales. Este 2025 se estima que cierre con un incremento de 3% en la demanda por bebidas en lata en el país comparado con 2024, es decir, más de 2.000 millones de latas que produce la compañía para el mercado chileno. También exportan latas producidas en el país a Perú, Ecuador y Bolivia.
“Chile está en un lugar muy importante para suministrar a otros países y es un mercado estratégico para nosotros. El público chileno cada vez más busca empaques sustentables y es muy consciente, es una tendencia; además de las políticas públicas que existen e importantes clientes globales que tienen operaciones en el país”, dice a Forbes Fauze Villatoro, vicepresidente senior y presidente para Sudamérica de Ball Corporation.
Sin embargo, Chile enfrenta un gran desafío: el reciclaje. Según la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR), la tasa de reciclaje de latas de aluminio en Chile es de un 36%, muy por debajo de Brasil con un 97,4% y de Argentina con un 91,1%.
“Un 78% de nuestra materia prima es de contenido reciclado en Sudamérica y la meta es llegar a un 85%, por eso es que tenemos que garantizar que recogemos esas latas, una lata que es reciclada consume 95 menos energía eléctrica que una lata virgen. En Chile tenemos un reto y es el mayor en Sudamérica: incrementar la tasa de reciclaje. Estamos haciendo inversión en educación con el Banco Social de Latas y ANIR para influenciar en eso”, indica el ejecutivo brasileño.
“Es una región volátil; sube la producción pero algunos años puede bajar por el consumo, porque hay un punto muy importante con relación a las latas, es un negocio que se alimenta del dinero que sobra al final del mes. La gente normalmente se paga sus cuentas, come, compra medicamentos, y después toma su bebida favorita en lata, estamos ligados con la economía de los países”, explica Villatoro.
TENDENCIA HACIA CONSUMO EN LATA
Cuando los ejecutivos de Ball Corporation miran los mercados más grandes como Norteamérica y Europa -este último considerado el más maduro con un crecimiento de 15% en el revenue y un 5% en volumen de venta- analizan el desarrollo de políticas públicas, el tema del microplástico cada vez más presente, y ven que el interés por el reciclaje y el consumo en lata va en aumento.
“Hay encuestas que dicen que el 80% de las personas si pagaría más caro por un producto sustentable, porque el precio del aluminio es variable. Si en el futuro Rusia, uno de los grandes productores de aluminio, no se le pueda comprar, por ejemplo con lo que pasa con Ucrania, el precio va más alto, mientras que el plástico es muy económico. Hay un factor macroeconómico que depende mucho del país y la situación”.
Pese a esto, Villatoro señala que la madurez y el comportamiento generacional están haciendo una tendencia el consumo de bebidas en latas. “Los jóvenes están tomando menos cerveza pero buscan empaques más saludables, entonces está surgiendo la lata en agua y vino, por ejemplo. Pero más allá de la generación es también el consumo de ocasión. El vino en lata no es solamente para los más jovenes. Yo tomo vino en lata en la playa, y en algunas playas en Brasil ya es prohíbido la botella de vidrio, entonces la lata tiene un papel muy importante. Si vas a hacer un picnic con dos personas, no se va a tomar una botella, la lata es más conveniente, o en un night club no es cómodo cargar la botella o los vasos, y si lo es una lata”.
En el escenario de Sudamérica, la penetración de lata por países varía. En Brasil, Chile y Argentina la cerveza es la bebida más consumida en lata, por encima de un 50%. La gaseosa es apenas un 10%, más de un 80% en energéticas y el consumo de agua en lata crece a 3 dígitos, pero aún es incipiente.
En Chile, Ball Corporation invertirá 30 millones de dólares a partir del próximo año para la producción de latas de 24 onzas, el tamaño de consumo que más crece en el país actualmente y será destinada en un 95% para cerveza.
DIGITAL PRINT Y LAS NUEVAS OPORTUNIDADES
La compañía también ha innovado en cuanto a diseño y presentación al incorporar el digital print. De hecho, el ejecutivo asegura que son la primera empresa de Sudamérica en hacerlo con una máquina en Brasil.
“A través de esto, nuestros clientes que quieren hacer el lanzamiento de un nuevo producto, pueden probar en una fiesta para ver cuál es la aceptación, la lata digital nos permite hacer lotes muy chicos a diferencia de la forma tradicional de imprimir en lata que necesita cantidades para poder ser económicamente viable. Con el digital print se puede hacer hasta una sola”, detalla.
El gran beneficio es poder acceder a canales a los que antes no se podía con las pymes que requieren testeos en cantidades bajas para eventos y conciertos. Tal es el caso de LOA Cervecería, con la cual trabajan en Chile.
Villatoro, que es ingeniero mecánico y ama la rapidez, ha desarrollado su carrera profesional en Ball Corporation donde ha ido escalando gradualmente. Se ha apasionado del proceso de producir latas porque no hay procesos manuales, sólo para garantizar la calidad. “Es una línea con dos impresoras y se hacen 3 latas por minuto, es impactante, además de la sustentabilidad y el propósito del negocio. Trabajar para dejar un mundo mejor a las próximas generaciones a través de nuestro empaque, eso me llama la atención”, finaliza.
