Con cifras alarmantes de sobrepeso en la actualidad y durante los próximos años, en Chile están apareciendo locales de comida saludable que, incluso, pueden ofrecer buena calidad y productos frescos en el mismo tiempo que esperas una hamburguesa y papas fritas en una cadena de comida rápida.
Chile tiene razones para preocuparse por la alimentación de sus habitantes durante los próximos años. Según el World Obesity Atlas 2025, el país experimentará un crecimiento significativo en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en los próximos años, con un 83% de adultos viviendo con un índice de masa corporal (IMC) alto en 2025 y un 42% con obesidad.
El informe elaborado por la Federación Mundial de Obesidad y basado en datos del Instituto de Métricas de Salud, la OMS y otros organismos internacionales, advierte que para 2030 el país tendrá más de 14,06 millones de personas —de una población de 20 millones— con un IMC elevado, lo que incrementará el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT) como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
Estas cifras posicionarían a Chile como uno de los países con mayor prevalencia de obesidad en Sudamérica.
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Los malos hábitos de alimentación en el país tienen múltiples causas, incluyendo factores económicos y la percepción del costo de lo saludable, así como factores culturales, sociales, educativos, el ritmo laboral y, en gran medida, el deterioro de la salud mental, otro factor preocupante para sus habitantes.
Pero ¿se está tomando conciencia de lo que se consume? Ignacia Pérez, nutricionista comercial de Lumina Vida y nutricionista clínica del Centro de Salud Amadora, explica que si bien se ha notado un mayor interés por llevar hábitos alimentarios saludables y una mayor conciencia sobre la alimentación, esto no se ha traducido en cambios de conducta sostenibles en la población.
“En mi experiencia con pacientes, la mayoría reconoce tener una mala alimentación o inadecuada. Hay mayor consciencia, pero aún poca acción; por ejemplo, casi todos conocen la importancia de incluir frutas y verduras, pero la gran mayoría no las consume habitualmente. Además, muchas personas prefieren invertir en soluciones rápidas, como ‘quemadores de grasa’ o procedimientos estéticos, en lugar de invertir en su salud real: hacerse chequeos, asistir al nutricionista y modificar la alimentación”, señala.
Comer saludable fuera de casa: ¿es posible?
Una encuesta realizada por el Observatorio Nutricional Nestlé, junto a Ipsos y la Universidad Finis Terrae, a 600 madres y padres de niños de 2 a 15 años de niveles socioeconómicos variados en Chile, reveló que solo el 14% de los padres reconoce que sus hijos tienen sobrepeso, aunque el 52% de los escolares en el país lo presentan.
Si bien un 64% de los padres declara planificar almuerzos y cenas de sus hijos, un 57% termina improvisando con lo que hay en casa, una conducta que se acentúa en los segmentos socioeconómicos más bajos. Además, un tercio de los niños consume comida preparada fuera del hogar entre una y dos veces por semana. Entre las principales razones para pedir delivery están las ofertas y promociones, el ahorro de tiempo y la comodidad de recibir la comida lista en casa.
La nutricionista Ignacia Pérez afirma que en Chile se ha observado un aumento en la demanda de menús más saludables y nutritivos, incluyendo tendencias como la alimentación keto. Asimismo, ha crecido la conciencia animalista, lo que ha impulsado el aumento de opciones vegetarianas y veganas.
“La mayor incidencia de enfermedad celíaca también ha generado una demanda creciente de alimentos sin gluten. En resumen, el país ha tenido que diversificar su oferta alimentaria, considerando tanto la salud y la sostenibilidad ambiental como las preferencias y necesidades de los consumidores”, considera.
Data Bridge detalla que el tamaño del mercado mundial de alimentos para la salud y el bienestar se valoró en 878.800 millones de dólares en 2023 y se proyecta que alcance un valor de 1.816 mil millones de dólares para 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 9,50% durante el período de pronóstico de 2024 a 2031.
Conscientes de esto, han ido surgiendo locales de comida con opciones innovadoras y saludables en la región y en Chile. Para finales de 2023, el Ranking de Veganuary y HappyCow determinaba que la categoría de restaurantes con opciones veganas crecía un 34% en la región, respecto al año 2022. Chile contaba con 659 restaurantes en esta categoría, siendo el país —junto a Brasil, México, Colombia y Argentina— con más opciones veganas en la región.
Pero no solo hay opciones veganas, Green Lab es una cadena de locales de comida saludable que nació en 2018, en Reñaca, e incluye una oferta vegetariana, vegana o tradicional en distintas zonas del país con la premisa de “democratizar hábitos saludables y sustentables”. La apuesta es tratar de cambiar el estigma de que la comida rápida no puede ser saludable.
“Creemos que entregar nuestros productos de manera rápida no va de la mano con que sea un alimento poco sano. Preparar bowls, ensaladas, wraps puede ser tan rápido como freír algo ultraprocesado”, dice Nicolás Crespo, director comercial de Green Lab.
“Vemos que cada vez más los chilenos se están preocupando por su alimentación. Si bien existe un número considerable de personas que consumen comida rápida y alimentos procesados, hay un gran número que sí está tomando conciencia de su alimentación y buscan opciones frescas, sin azúcar y con ingredientes que aporten energía real, como Green Lab”, agrega.
El desafío para Crespo está en que las opciones saludables sean accesibles. La comida rápida y más procesada es la más económica y de fácil acceso, pero es porque ocupan los ingredientes de más baja calidad. “Nuestra meta es lograr que nuestros clientes encuentren un equilibrio entre un producto de calidad y fresco, pero que siga siendo económico, y mostrar que invertir en buena alimentación es bienestar”, señala Crespo.
El fuerte de Green Lab han sido sus platos “Arma tu gusto”, donde ofrecen una alta variedad de ingredientes frescos para armar un bowl, ensalada o wrap con las preferencias del cliente que, en su mayoría, son oficinistas que buscan una opción rápida y sana. Están por abrir su séptima sucursal en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT) y este año han aumentado en un 21% las ventas con respecto a 2024. Al mes venden unas 1.500 ensaladas.
En esa línea también nació en el año 2021 Street Wrap, que ya cuenta con 17 sucursales en Chile. La compañía, que se especializa en wraps y bowls personalizados, ha registrado un crecimiento sostenido del 100% anual en ventas desde su fundación y proyecta cerrar el 2025 con un incremento adicional del 75%. También se prepara para abrir su primer local en São Paulo, Brasil.
Para Federico Merino, fundador de Street Wrap, es un hecho que las personas están buscando alimentarse mejor y que puede ser fuera de la casa y sin esperar tanto tiempo. “En solo unos años, la demanda por comida saludable y natural, práctica y a buen precio ha crecido de forma sostenida. Nuestro crecimiento —primero con ocho tiendas en tres regiones y hoy con más de 17 locales en todo Chile— refleja ese cambio en el consumidor”.
Para el emprendedor, el gran desafío es democratizar lo saludable. “Muchas veces lo barato sigue siendo lo ultraprocesado y lo bueno sigue siendo un lujo. Pero la realidad es que los alimentos naturales y saludables también se pueden conseguir a un buen precio junto con un sabor delicioso si se preparan de la forma correcta. Nuestra propuesta busca cambiar esa ecuación: entregar alimentos ricos y sabrosos que los clientes puedan disfrutar a su gusto en cualquier momento del día, pero también frescos, naturales, nutritivos y accesibles para todo tipo de personas”, añade.
La tecnología también interviene
Como en toda industria y mercado, la tecnología también está generando cambios. Los avances en la producción de alimentos transforman el mercado de alimentación saludable y de bienestar al mejorar la seguridad, la calidad y el valor nutricional.
La consultora Data Bridge aporta que innovaciones como la agricultura de precisión, la ingeniería genética y las técnicas de procesamiento de alimentos permiten cultivos ricos en nutrientes, el desarrollo de alimentos funcionales fortificados con vitaminas y minerales y la creación de alternativas más saludables a los ingredientes tradicionales. Además, los avances en las técnicas de envasado y conservación de alimentos prolongan la vida útil al tiempo que mantienen la frescura y la integridad nutricional.
“Estos avances garantizan que los consumidores tengan acceso a una gama más amplia de opciones de alimentos nutritivos y convenientes centrados en la salud, lo que impulsa el crecimiento del mercado”, reseñan en un informe.
La educación será determinante para avanzar en la nutrición saludable y ese es el camino, según Pérez. “El desafío en Chile es lograr que la alimentación saludable sea más accesible y atractiva. Como nutricionistas, especialmente en el sector público, nuestro enfoque debe ser educar de manera práctica y amigable sobre cómo llevar una alimentación equilibrada con un presupuesto limitado, más allá de decir qué se puede o no comer. Además, a nivel país, es necesario garantizar educación nutricional de calidad, considerando que en hospitales públicos y CESFAM hay déficit de nutricionistas según las normativas del Ministerio de Salud, y también crear más espacios y ofertas laborales para que los profesionales se involucren en establecimientos educacionales”.
Por ejemplo: no se puede esperar que las personas compren alimentos premium toda la semana, pero sí se puede —sobre todo desde políticas públicas— hacerlas conscientes para aumentar el consumo de legumbres, frutas y verduras, en lugar de gastar.
