A lo largo de sus 91 años de vida desarrolló el holding agroalimentario que hoy tiene 40 marcas, además de la principal corredora de bolsa y gestora de inversiones del país.
A los 91 años falleció Fernando Larraín Peña, ingeniero civil de la Universidad de Chile y uno de los empresarios más influyentes del país durante las últimas décadas del siglo XX y comienzos del XXI. Fue presidente de Watt’s por más de 25 años y controlador, junto a su familia, de uno de los conglomerados alimentarios más relevantes del mercado chileno, con un portafolio que supera las 40 marcas y más de 800 productos. Entre ellas figuran nombres ampliamente reconocidos por los consumidores, como Yogu Yogu, Watt’s, Loncoleche, Frutos del Maipo, Wasil y Belmont, además de su participación en la industria vitivinícola a través de Viña Santa Carolina, Casablanca, Ochagavía y Finca El Origen.
Su deceso del domingo fue confirmado por el holding Watt’s, compañía que destacó el rol decisivo que desempeñó en la expansión y consolidación del grupo agroalimentario. “Su persistencia y apoyo a los planes de crecimiento se tradujeron en un crecimiento rentable, convirtiendo a Watt’s en una de las principales empresas de alimentos del país”, señaló la compañía en un comunicado.
Lee también: Nuestra revista: Estas son las 50 más poderosas de Chile de 2025
Bajo su liderazgo, Watt’s dejó atrás su origen como emprendimiento familiar fundado en 1941 —dedicado inicialmente a la producción de mermeladas— para transformarse en un holding agroalimentario con presencia en múltiples categorías: lácteos, aceites, jugos, conservas, congelados y productos industriales. Hoy la compañía cuenta con seis plantas productivas, nueve centros de distribución, ventas anuales cercanas a los US$ 649 millones y más de 2.800 colaboradores, siendo además uno de los principales proveedores de cadenas como Walmart y Cencosud en Chile.
Considerado un hombre de negocios clave en la década de los 80, Fernando Larraín Peña comandó uno de los dos mayores grupos económicos de la época.
Ingeniero civil de la Universidad de Chile y hermano del exsenador y expresidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín Peña, inició su trayectoria empresarial en los años 60 junto a sus compañeros del colegio Saint George, Javier Vial y Ricardo Claro, participando en el control de empresas como Banco Hipotecario, Banco de Chile, Coresa, Minera Pudahuel y CTI.
A comienzos de los años 70 se radicó en España durante ocho años y, a su regreso, conformó junto a su cuñado Manuel Cruzat Infante el grupo Cruzat Larraín, que llegó a controlar activos estratégicos como Banco de Santiago, Celulosa Arauco, Consorcio, Copec, Cruz Blanca y Ladeco. Tras la crisis económica de 1982-83, reenfocó su actividad empresarial en tres ejes principales: LarrainVial —firma fundada por su padre y que llegó a convertirse en la principal corredora de bolsa y gestora de inversiones del país—, Watt’s y Viña Santa Carolina.
En LarrainVial, Fernando Larraín Peña mantuvo un rol protagónico hasta 2016, cuando dejó la presidencia de la firma luego de un proceso de reestructuración marcado por las consecuencias del denominado caso Cascadas, que implicó sanciones de la ex SVS a ejecutivos claves de la corredora y la salida de su histórico socio, Leonidas Vial, del directorio.
En los últimos años, el empresario se retiró progresivamente de la primera línea corporativa, cediendo el protagonismo a la siguiente generación. Fue padre de cinco hijos, todos vinculados al mundo empresarial, entre ellos Fernando Larraín Cruzat, presidente de LarrainVial, y Aníbal Larraín Cruzat, actual presidente de Watt’s.
La muerte de Fernando Larraín Peña marca el adiós de una figura central del empresariado chileno, cuyo legado quedó ligado a la consolidación de grandes conglomerados nacionales y a la profesionalización de la gestión en sectores estratégicos de la economía del país.
