Paulina Toledo no ama entrenar, lo hace por disciplina, pero eso no le impidió que tras presentarse una oportunidad, por la quiebra de una cadena de gimnasios, tomara el control con su propio negocio y concepto: quiere llegar a personas que, como ella, no disfrutan tanto ejercitarse, y así creó MindFit.
Una mujer abogada que desarrolló su carrera legal y corporativa en una cadena de gimnasios low cost pasó a fundar y dirigir una propia, 100% chilena, y que ahora tiene el foco en expandirse a Argentina a 2027. Paulina Toledo aprovechó una oportunidad y, junto a su esposo, la hizo posible y rentable: tras un intento de emprendimiento en la minería, vino la quiebra de Body Line -que tenía nueve locales en Chile-, y una crisis en Pacific -la empresa donde trabajó durante seis años-; fue entonces que le ofrecieron hacerse cargo de algunos locales y aceptó pero siendo ella la propietaria y cambiando por completo el concepto. Así, en diciembre de 2021, nace MindFit.
“Me contactaron de los centros comerciales donde estaban estos locales y al yo proponer mis condiciones, dijeron: ‘Ok, Paulina, dale, comienza y no me pagues arriendo en seis meses’, porque yo no tenía el dinero para hacerlo. Y así fue que hablé con la gente de Grupo Patio, hablé con otros operadores más pequeños y me fueron dando los contratos”, cuenta Toledo a Forbes Chile.
MindFit empezó con un capital de poco más 500.000 dólares -de la venta de su casa y un préstamo del banco- y actualmente factura un monto cercano al millón de dólares, teniendo un retorno de inversión entre 3 y 4 años. Su primera sucursal fue en el Centro Empresarial y a la fecha enumera 14 sucursales distribuidas en la Región Metropolitana (Huechuraba, Centro de Santiago, Providencia, Las Condes, San Miguel, La Florida, Maipú y Melipilla) y en Valparaíso, Biobío (Coronel y Los Ángeles). Esperan cerrar el 2026 con seis sedes más en Chile y en 2027 planean abrir en Argentina y estudian otros mercados como Paraguay y Colombia.
Llegar a la gente que no le gusta entrenar
Al preguntarle sobre cómo compite con una gigante de los gimnasios en Latinoamérica, como lo es Smart Fit -presente en 15 países de la región-, responde: “Nosotros no competimos. Creemos que el mercado todavía tiene mucho por crecer. El promedio de la tasa de penetración de gimnasios en grandes ciudades de Latinoamérica está entre el 6 y el 8%, tenemos un 92% de gente a la que no hemos llegado y a esa es la que queremos llegar. Todos tenemos nuestros mercados. Por eso es importante dónde estés ubicado, que puedas darle solución a gente que no tiene acceso rápido al gimnasio, lugares residenciales en los que la gente no tenga la excusa de que tiene que tomar el auto para llegar a a entrenar”.
“Yo, a diferencia de la gran mayoría de los dueños de gimnasio, no soy adicta a entrenar, por lo que entiendo al 95% de la población que le cuesta muchísimo entrenar, entonces cuando tú tomas la decisión de ir a un gimnasio y encuentras un error o que alguien que no te saluda, un espacio que no está limpio o que está saturado, se potencian tus ganas de no ir. Yo hago que los clientes se sientan tranquilos, acogidos, seguros en un lugar. Nosotros tenemos hoy día por gimnasio aproximadamente 10 profesores en sala que se van rotando, y entre 200 a 300 visitas diarias de clientes”, agrega.
En cuanto al servicio, dice que mientras una cadena te puede vender el plan a un precio, va aumentando el ticket con el entrenador, la evaluación, el plan de nutrición. “Nosotros incluimos todo eso en planes que van de 35.000 a 45.000 pesos chilenos. Tienes acceso a todas las clases, las máquinas, a una evaluación con nutricionistas. Vamos a solucionarle todo al cliente. Y además nuestros profesores te tienen que enseñar a entrenar, esa es la gran diferencia: que la gente aprenda a hacer sentadillas, a levantar peso, sobre nutrición. Es una educación mental, un concepto mucho más integral de lo que en realidad ofrecen otros gimnasios”, especifica.
Otra diferencia es que mientras un local de una cadena low cost puede medir entre 500 – 600 m², un local de MindFit puede llegar a medir hasta 4.000 m², es decir, su modelo es más espacioso y con máquinas de calidad, como lo asegura la empresaria.
“Trajimos máquinas que a Chile nunca habían llegado porque eran muy costosas y los dueños de los gimnasios no estaban dispuestos a mermar su rentabilidad por invertir en equipo de alto estándar. Yo me fui a a ferias internacionales y hablé con todos los dueños de equipamiento del más alto nivel. En Italia conocí a la gente de Technogym y Panatta, les hablé de mi proyecto, les encantó mi experiencia, que fuera mujer y que pensara que después de la pandemia el fitness iba a crecer de una manera que no habíamos visto antes. Ahora también estamos trabajando con Freemotion de Estados Unidos”, detalla.
Ser mujer como una ventaja

Toledo recuerda que en el año 2012, cuando era gerente en Pacific, iba a negociar y le preguntaban por su jefe. “Sí, el mundo del fitness es súper machista, entre ellos se abrazan y, sobre todo, en Chile. Pero ¿sabes qué? yo lo usaba a mi favor, porque los hombres entre ellos se ponían más coraza y conmigo bajaban la guardia. Al final terminaba yo ganando”, dice entre risas.
Y, en pleno 2026, le sigue ocurriendo. “Los hombres te ven como más débil y te quieren ayudar. Yo no lo veo como una gran dificultad. Creo que las mujeres tenemos nuestras ventajas y hay que saber usarlas. Ellos sienten que no sabes mucho, y yo lo uso a mi favor, no me enojo”, añade.
A la empresaria -madre de dos niños de 5 meses y 2 años respectivamente- no le gusta entrenar. Lo ha tenido que ir incorporando en su vida porque “hoy día entrenar y cuidarse es una parte esencial, no es una opción”, dice. Trata de cumplir 45 minutos de entrenamiento por cinco días a la semana y dice que eso lo ha aprendido también de la generación Z, que ha incorporado el hacer ejercicio como parte de su normalidad.
Sin embargo, en MindFit el 60% de público es millennial y entre un 25% y 30% la generación Z. “Igual siento que ellos lo tienen más incorporado y que están haciendo un cambio en las otras generaciones. Me encanta cuando veo sucursales en las que está entrenando el papá, la mamá y los hijos”, señala.
IA en el gimnasio

Toledo asegura que la Inteligencia Artificial está en todas las sedes de Mindfit, con la máquina Checkup datos personalizados integrados para que la IA, junto al personal especializado, creen un “plan perfecto” para cada cliente.
“Sabemos que la Inteligencia Artificial bien ocupada es mucho más eficiente que nosotros y permite que nuestro profesor se dedique a hacer lo que realmente nos importa, que es generar comunidad y acompañar a los alumnos”, indica Toledo.
Además, la cadena cuenta con la modalidad Mindfit Advanced: nueve máquinas con tecnología incorporada, como IA, para entrenar el cuerpo en solo 22 minutos. Se adaptan al peso, al tamaño y al progreso de cada cliente. El precio de ese plan -que incluye nutricionista, profesores, acceso a las clases, tiene un valor de 70.000 pesos mensuales y está disponible en Las Condes y próximamente en Los Dominicos.
Además de la expansión, también tienen planeado este año traer los suplementos fitness del entrenador internacional Hany Rambod, a quien traerá a Chile para también capacitar y educar al personal.

