Se trata del aterrizaje del restaurante Cholapink en el SoHo, uno de los barrios más influyentes de Manhattan, donde se unen el cantante y el chef peruano Jaime Pesaque, reconocido por The World’s 50 Best.

Perú es reconocido internacionalmente por su cocina. Los conceptos de sus preparaciones llegan a todo el mundo. Y ahora aterrizan en Nueva York, de la mano del puertorriqueño e ícono de la música urbana Daddy Yankee.

Se trata del aterrizaje del restaurante Cholapink en el SoHo, uno de los barrios más influyentes de Manhattan, donde se unen el cantante y el chef peruano Jaime Pesaque, reconocido por The World’s 50 Best.

Leer también: Por qué después de BTS no hay vuelta atrás en el modelo de negocio de los shows en vivo

El objetivo de la dupla es llevar las recetas peruanas al día a día de los neoyorquinos. Y todo gira en torno a una preparación que comparte, al menos en nombre, Chile y Perú: el anticucho.

Esta preparación es un referente esencial de la cocina callejera peruana. Pesaque construyó una carta de anticuchos a la parrilla y platos que incorporan ajíes, marinadas, salsas de sabor intenso e ingredientes provenientes de distintas regiones del país y de la Amazonía.

“Cholapink nace desde una conexión profunda con el Perú, pero con la intención de presentar esos sabores en un lenguaje contemporáneo”, explica Jaime Pesaque, chef ejecutivo. “El anticucho representa muy bien esa idea: es parte de mis recuerdos, de los mercados, de las calles y de la vida diaria. Queremos celebrar esa herencia y, al mismo tiempo, despertar una nueva curiosidad en Nueva York”, dijo en un comunicado de prensa.

Para Daddy Yankee, cofundador del proyecto, la cocina peruana fue el punto de encuentro. “Siempre espero la oportunidad de comer peruano cuando estoy de gira. Con Jaime descubrí más sobre la historia del anticucho y sobre todas las posibilidades de un plato que ambos admiramos. Quisimos compartirlo con el mundo. Ahora le toca a Nueva York descubrir Cholapink”, señala.

Como parte de su oferta de comida peruana, la carta también incluye clásicos como el ceviche, el arroz chaufa y preparaciones a la huancaína. El pisco también está presente en el Pisco Sour Cholapink, una interpretación del cóctel tradicional peruano con limón, amargos de naranja y azúcar rosada.

El nombre Cholapink rinde homenaje al fucsia vibrante de las polleras andinas. Esa inspiración se extiende al espacio, con capacidad para 60 personas, donde la madera, la piedra y el metal corrugado conviven con microcemento rosado, motivos inspirados en las polleras e iluminación protagonista. El resultado conecta referentes peruanos con el pulso creativo de Nueva York.