Ella debutó como actriz con Machuca (2004) y ahora presenta su filme "El deshielo" en Un Certain Regard. Diego Céspedes integra el jurado que decide la Palma de Oro doce meses después de ganar el premio mayor de la misma sección donde este año compite su connacional.

En la 79ª edición del festival de cine más importante y glamoroso del mundo destacan dos chilenos que son viejos conocidos del certamen. Manuela Martelli fue aplaudida por primera vez en el certamen en “Machuca” (2004), pero este año regresa para estrenar “El Deshielo” en la sección autoral Un Certain Regard y convertirse en la primera directora chilena en competir con un largometraje de ficción en esa categoría. A pocos metros, Diego Céspedes —quien hace exactamente un año ganó el premio máximo de esa misma sección con “La misteriosa mirada del flamenco”— ocupa un asiento en el jurado principal presidido por el surcoreano Park Chan-wook, el encargado de entregar la Palma de Oro el 23 de mayo. Dos posiciones inéditas para el cine chileno contemporáneo, en simultáneo.

DATOS CLAVE

  • Céspedes es el primer cineasta chileno en ganar el premio máximo de Un Certain Regard, distinción que obtuvo en 2025. Su presencia como jurado principal en 2026 lo convierte en solo el tercer chileno en ocupar esa silla, después de la crítica de cine María Romero en 1956 y Raúl Ruiz en 2002.
  • Martelli, por su parte, llegó a esta edición con El Deshielo luego de que su ópera prima como realizadora, 1976 (2022), fuera exhibida en la Quincena de Realizadores bajo la categoría Caméra d’Or. La crítica internacional recibió el estreno del 14 de mayo con valoraciones positivas: Cineuropa destacó su riqueza cinematográfica y control formal; The Hollywood Reporter la señaló como una de las hidden gems del festival; Variety fue más cauta pero reconoció su austeridad como virtud. La sala del Théâtre Debussy aplaudió de pie.
  • Para llegar a ese estreno, Martelli realizó un casting de 500 niñas. La elegida fue Maya O’Rourke, escogida, según la propia directora, por su “confianza y actitud guerrera”.
  • Es la primera vez que un cineasta surcoreano preside el jurado principal; comparte deliberaciones con Demi Moore, Chloé Zhao, Stellan Skarsgård, Ruth Negga, Isaach De Bankolé, Paul Laverty y el propio Diego Céspedes.
Diego Céspedes con el jurado de Cannes (arriba) y Manuela Martelli junto al elenco de “El deshielo” (abajo)./ Fotos: EFE

El festival que los eligió antes que Chile

Martelli fue aplaudida ahí por primera vez a los 21 años, en 2004, como actriz infantojuvenil de “Machuca“, de Andrés Wood, pero su reconocimiento como cineasta con “1976” (2022) y ahora “El deshielo” ha sido en la adultez. Céspedes llegó a los 22, cuando Cannes le otorgó el primer premio de la sección Cinéfondation por su cortometraje “El verano del león eléctrico” en 2018. Fue, además, su primer viaje a Europa. “No tenía ni plata para ir a Europa. Viniendo de una clase trabajadora, el festival me dio la oportunidad, fueron los primeros que me dieron un espacio”, declaró el director, oriundo de Peñalolén, a BioBioChile desde París.

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La política en la mirada de una niña de nueve años

“El Deshielo” transcurre en el invierno de 1992, dos años después del fin de la dictadura de Pinochet. Inés, de nueve años, pasa la temporada en el hotel de esquí andino de sus abuelos mientras investiga la desaparición de una amiga alemana. El silencio de los adultos —en un Chile que aún no sabe cómo hablar de lo que vivió— es el verdadero antagonista.

“Mi principal interés es volver a la historia a través de los personajes y sus emociones, en lugar de abordar la Historia con H mayúscula”, explicó Martelli al Hollywood Reporter. La directora trazó un paralelo con la caída del Muro de Berlín: “En Alemania podías ver con claridad ese cambio. Pero hay un paralelo real con las dictaduras que transicionaron a democracia”, dice sobre el país europeo donde vivió la pandemia. El neoliberalismo que siguió a ambas, añadió, tampoco fue inocente.

¿Puede el cine ser político sin ser propaganda?

Desde su posición como jurado, Céspedes no ha esquivado la pregunta que se reinstaló en la industria cinematográfica. Consultado sobre la polémica de la última Berlinale —donde el presidente del jurado cuestionó la relación entre cineastas y opiniones políticas—, respondió con claridad: “Espero que el cine sea diverso, no que sólo los ricos hagan cine. Y creo que es eso lo que yo represento”. Es una postura que Céspedes practica desde sus propias películas. “La misteriosa mirada del flamenco“, filmada en el norte de Chile con actores naturales de comunidades de clase trabajadora, no tiene un solo diálogo político. Y sin embargo, su construcción, es un gesto político sobre la diversidad. La película lleva diez semanas en cartelera en Chile y fue candidata al Oscar y al Goya en este ciclo.

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ANTECEDENTES CLAVE

La presencia chilena en Cannes tiene historia profunda, aunque concentrada casi exclusivamente en una figura: Raúl Ruiz. El cineasta de Puerto Montt, exiliado en Francia tras el golpe de 1973 y adoptado como uno de los grandes autores del cine europeo, compitió cinco veces por la Palma de Oro, ganó el premio Perspectives du Cinéma en 1983 por “Las tres coronas del marinero”, y presidió el jurado principal en 2002. Pero Ruiz operaba dentro del sistema cinematográfico francés; sus películas no llegaban a Cannes como cine chileno. La generación siguiente —Larraín, Lelio, Alberdi— construyó sus grandes hitos en Berlín, Venecia y San Sebastián; Cannes los recibió en secciones paralelas y fuera de competencia. Esa barrera la rompió Céspedes en 2025, con una película filmada en el norte de Chile, con actores de comunidades de clase trabajadora, producida íntegramente desde Chile. Martelli la confirma en 2026.

TANGENTE

América Latina llega a esta edición sin películas en competencia por la Palma de Oro, pero con su presencia más diversa en años en las secciones paralelas. La costarricense Valentina Maurel presenta en Un Certain Regard la primera película de su país seleccionada en toda la historia del certamen. Diego Luna debuta como director de largo aliento en Proyecciones Especiales con “Cenizas”. Gael García Bernal actúa en Cannes Première. Y Guillermo del Toro regresa con la copia restaurada de “El laberinto del fauno” por su vigésimo aniversario.

La Palma de Oro se entrega el 23 de mayo.