Balmaceda es la ejecutiva de Prime Video, responsable de que la novela de Isabel Allende llegue a 240 países. El estreno mundial será el 29 de abril y marcará un hito para el desarrollo de contenido en las plataformas de streaming.

El papel de las mujeres en un país ficticio, lleno de tensiones políticas y sociales, puebla las páginas escritas por Isabel Allende en 1982 en su primer libro: La casa de los espíritus. Convertido en uno de los clásicos de la literatura latinoamericana, con más de 70 millones de copias vendidas en el mundo, el relato de cuatro generaciones de abuelas, madres e hijas de la familia Trueba volverá a hacerse global a través de su primera adaptación televisiva y del proyecto más ambicioso de la plataforma de streaming Prime Video.

La serie homónima, que se estrenará el próximo 29 de abril en más de 240 países, tendrá ocho episodios en los que se desplegarán —en su mayoría— imágenes captadas en el sur de Chile. Serán escenas donde se condensará el realismo mágico de una novela en la que conviven paisajes tanto o más asombrosos que la capacidad de una niña para mover objetos sin necesidad de tocarlos.

La propia Isabel Allende, junto a Eva Longoria, figura como productoras ejecutivas detrás de un equipo creativo liderado por Francisca Alegría, Fernanda Urrejola y Andrés Wood. Pero la gran responsable de que este proyecto llegue a la pantalla es la chilena Javiera Balmaceda Pascal, jefa de Originales Internacionales de Prime Video y Amazon MGM Studios para Latinoamérica, Canadá y Australia.

Así cuenta la ejecutiva a Forbes Chile la génesis de la producción: “Fue competitivo; peleamos con Netflix y HBO para conseguirlo. La afinidad que les dimos y la apertura de traer a Andrés Wood, con su experiencia en televisión, hizo la combinación perfecta”, dice desde su oficina en Miami, a través de una videollamada.

La hazaña de realizar la primera adaptación televisiva del libro más conocido de la escritora viva más leída del mundo es enorme, pero Balmaceda no se intimida. Ha sido impulsora de películas reconocidas por la crítica y premiadas internacionalmente, como Argentina, 1985, ganadora del Globo de Oro; y Belén, ganadora del premio a mejor película iberoamericana en la 40.ª edición de los Premios Goya. También ha apoyado la producción de galardonadas series como The narrow road to the deep north, Noticia de un secuestro y Pan y circo. Además, es responsable de la estrategia internacional de Lol: Last one laughing, que ha dado lugar a más de 20 adaptaciones locales y se ha convertido en la franquicia más exitosa de Prime Video.

Y si a eso se suma que Isabel Allende le dijo a la ejecutiva que esta era la mejor adaptación de su libro tras ver los primeros tres episodios, Balmaceda no espera más que reacciones positivas del público local e internacional.

“Le estamos poniendo todo el corazón. Es muy entretenido ver el apoyo global que está teniendo desde Estados Unidos, Alemania, España y Japón. Eso demuestra el impacto del libro, y la serie abrirá la historia a nuevas generaciones”, asegura.

El proyecto, en el que participa un elenco internacional conformado por Alfonso Herrera, Nicole Wallace, Dolores Fonzi, Maribel Verdú y Eduard Fernández, lleva más de cuatro años en desarrollo y llegó a Prime Video a través de la productora estadounidense FilmNation Entertainment, que había adquirido los derechos del libro y ya tenía un acuerdo con Isabel Allende.

El contenido local es rey

El desarrollo de producciones locales con alcance internacional es hoy una de las grandes apuestas de plataformas como Prime Video, Netflix, Disney+ y Max en Latinoamérica. Netflix estrenó Cien años de soledad, la adaptación de una de las obras literarias más influyentes de la región —de Gabriel García Márquez—, y ahora Prime se prepara para lanzar otro clásico de la literatura latinoamericana.

Entonces, ¿es el contenido local el rey de las plataformas de streaming actualmente?

“Yo voy a decir que sí. Me encanta porque va justo a una premisa nuestra, que es la obsesión por la audiencia local. Ese marco nos ayuda mucho a concentrarnos en qué le va a gustar a la audiencia chilena, argentina, brasileña, mexicana o colombiana. Cuando gusta mucho en el país, ahí se convierte en algo global. Si a millones de personas en Chile les gustó Sin frenos —una de las producciones locales con mayor audiencia en la plataforma—, es fácil que también guste en el resto del mundo, porque trata temas que trascienden el país, como la migración y entender al otro”.

Para Balmaceda —licenciada en Artes de la Universidad Wesleyan, de origen chileno, migrante y con una infancia marcada por el exilio político de sus padres junto a sus hermanos Pedro y Lux Pascal—, es clave “tratar de mirar al otro y entender su esencia”.

“Como ejecutiva, trato de no forzar una visión global, sino de asegurarme de que algo se sienta auténticamente chileno, argentino o brasileño. La audiencia es inteligente y pilla al tiro lo que no es auténtico”, declara.

Un ejemplo es la forma en que se trabajó la película 31 minutos: calurosa Navidad. “En 31 minutos, la chilenidad se da por el humor. Es superchileno: un poquito más seco o pesado, pero muy divertido y con corazón. En el Tiny Desk se vio que ese humor y su música trascienden”, explica.

Agrega que en La casa de los espíritus la chilenidad estará presente en los paisajes y contrastes: se grabaron escenas en el desierto de Atacama, en Pucón —con el volcán Villarrica de fondo— y en la antigua y señorial embajada de Estados Unidos en Santiago.

“Esa diversidad es muy chilena y forma parte de la historia, que es un cuento épico de cuatro generaciones de mujeres que trasciende a otros países”, opina. Prime Video ha lanzado más de 60 títulos originales en Sudamérica y su estrategia actual es estrenar un nuevo contenido local cada tres meses. En Chile, la creación de este tipo de producciones ha venido en aumento con títulos como El presidente; La jauría; Tengo miedo torero; La trilogía de Sayén; Sin frenos y Vencer o morir.

“Chile ha demostrado que puede producir con mucha calidad y cantidad. Seguiremos apostando por Chile porque conecta con la audiencia en un contexto global; hay muy buenos productores, escritores, directores y actores impresionantes”, añade Balmaceda.

El negocio del streaming

Además de Chile, Prime Video también apuesta por el contenido local en Argentina y Colombia, y aún más en México y Brasil, debido al tamaño de sus mercados y al desarrollo de sus audiencias.

La estrategia no es casual. Movimientos de la industria —como la puja entre Paramount y Netflix por adquirir Warner Bros.— demuestran que el streaming se ha convertido en un negocio de primera línea, donde crece la producción de películas para plataformas y se debate el futuro de la proyección en salas.

Sin embargo, para la ejecutiva, streaming y cine pueden convivir dependiendo de la historia. “Algunas son más llamativas para el cine y otras son más entretenidas para ver un viernes en el sillón. En varias películas podemos coexistir y nos va bien a ambos. El cine es una experiencia comunitaria que ayuda mucho. Hemos estrenado películas en cines de México, Argentina y Colombia. Buscamos socios que quieran estrenar con nosotros; podemos convivir y amplificar la audiencia si vamos con las mismas metas”, concluye.

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