Nayara Hangaroa es parte del Grupo Tánica que lidera la operación de cuatro hoteles en Chile y dos en Uruguay, y que en 2020 se asoció con Nayara Resorts para llevar el lujo a una experiencia en lugares inolvidables.

Llegar a Rapa Nui -una de las islas más remotas del mundo- en plena Polinesia, en medio del océano Pacífico y a más de 3.500 kilómetros del territorio continental de Chile, se siente como una hazaña mágica. Ver los misteriosos Moáis -la representación de los antepasados de los habitantes nativos de la isla-, el azul intenso del mar y esa alfombra verde de pasto que se extiende por los volcanes inactivos que forman parte de la isla en la que vive un aproximado de 9.000 personas, es una experiencia inolvidable.

“¡Qué increíble!”, dice una turista estadounidense al contemplar los 15 moáis de Ahu Tongariki -el lugar por excelencia para ver el amanecer en la isla-; se voltea y vuelve a fijar la vista en el mar: “El azul es impresionante”.

Justamente los turistas estadounidenses son los principales huéspedes del hotel más grande de la isla ubicado en Hanga Roa, la localidad principal de Rapa Nui. Muy cerca del aeropuerto Mataveri, donde en temporada alta pueden llegar hasta dos vuelos Latam al día -la única aerolínea que llega a la isla-, está el Hotel Nayara Hangaroa. Allí el lujo se trata de experiencias, sumergirse en la cultura y la personalización.

En segundo lugar están los europeos, seguido de un mercado nuevo conformado por brasileños y asiáticos. El 70% de los huéspedes son extranjeros y el 30% chilenos.

Así lo revela Eustaquio Martínez, gerente general de Tánica Hoteles, el grupo propietario de estos hoteles que en el 2020 hizo alianza con Nayara Resorts, parte de The Leading Hotels of the World, la organización de marketing que representa a más de 400 hoteles de lujo en más de 80 países, dos de ellos situados en Chile: Nayara Alto Atacama y Nayara Hangaroa.

Tánica es una empresa inmobiliaria de hotelería y turismo e inversión fundada inicialmente como Transoceánica en el año 1954, por el empresario alemán Guillermo Schiess y que lidera la operación y administración de cuatro hoteles en Chile y dos en Uruguay.

“Yo llegué previo al estallido social y la pandemia. Los primeros dos años -2020 y 2021- fueron muy complejos. Y después de la pandemia, a mediados de 2021, los hoteles Termas de Puyehue y Termas Aguas Calientes crecieron muy rápido; los hoteles Nayara, que son principalmente de huéspedes extranjeros, también crecieron muy fuertes. Todas las operaciones están robustas actualmente, pero las que más han crecido en el ultimo tiempo son las operaciones Nayara”, puntualiza Martínez.

“El grupo Tánica tiene una razón de ser: mejorar la vida de las personas. Lo que nosotros buscamos en nuestras operaciones es eso, y no sólo es para nuestros huéspedes que tenemos que tener las mejores experiencias, sino también para nuestros colaboradores. Ese es el gran diferencial que tratamos de construir todos los días”, añade. 

LA EXPERIENCIA NAYARA HANGAROA

Foto: Vanessa Arenas, periodista Forbes Chile.

En toda la isla hay cerca de 1.000 moáis y la mayoría de ellos están en la zona llamada “Rano Raraku”, conocida como la cantera. Estas figuras que pueden llegar a medir hasta más de 20 metros -incluyendo parte de sus cuerpos enterrados-, están hechas de basalto y casi todas dan la espalda a la isla, es decir, miran al interior de ella, protegiendo a su pueblo.

Las tribus nativas hacían primero los huecos en la tierra y según las teorías que cuentan los guías en la isla, los movían “como una lavadora” arrastrándolos entre varios con cuerdas.

El recorrido por cada lugar histórico y turístico de la zona está incluída en la full experience del Nayara Hangaroa, con guías locales que se encargaran de explicar cada detalle con la mejor disposición. No sólo se trata de las 75  habitaciones, tres restaurantes, una piscina, el único cine de Rapa Nui, jardines y salones de eventos que conforman la infraestructura de más de siete hectáreas frente a la costanera; se trata de resaltar la cultura y ofrecer un buen servicio.

“Lo que buscamos es que cada persona se sienta cuidada, que se le trate por el nombre, que se le cuente la historia, la cultura, la esencia del lugar. Isla de Pascua y San Pedro de Atacama son lugares muy especiales, emblemáticos, que te llegan muy adentro en el alma y es lo que tratamos de construir en la experiencia. Sea en las excursiones, en la comida, cuando llegas, cuando te vas, que te hagan sentir especial y que te muestren lo especial que son los destinos”, explica Martínez.

Agrega que los turistas están con muchas ganas de tener experiencias distintas, muy cercanas con la naturaleza, con la cultura, y es lo que les ha dado un crecimiento constante desde 2021.

El Nayara Hangaroa ha registrado un crecimiento de más del 4% a octubre de 2025, al comparar con el mismo período del año anterior y en 2026 esperan que aumente. Sin embargo, Martínez advierte que esto depende de la oferta aérea, uno de los grandes desafíos para el turismo en la isla.

“Hoy hay una sola aerolínea que vuela a la isla, Latam, y al nosotros ser un hotel tan grande, requerimos mas capacidad aérea para que puedan llegar más personas. Nosotros somos los principales en términos de recibir charters de lujo, pero los vuelos comerciales son los que más llegan. Recién en este verano vamos a llegar casi a la oferta aérea que había antes de la pandemia. Al verano de 2020 había 14 vuelos semanales y este esperamos que llegue a 13. Tenemos todo y lo que nos falta son más aviones para que la gente siga disfrutando de la isla”, asegura.

Foto: Nayara Hangaroa

En cuanto a sostenibilidad, el hotel tiene techos verdes y termopaneles para regular la temperatura. También tienen un proyecto de paneles solares para abastecer con energía limpia, pero aún incipiente. y trabajan en la reducción y gestión de residuos a través del reciclaje. El hotel tiene sello S de Sernatur y el sello Tapa’o Ritomata de la municipalidad, a través de su departamento de Medio Ambiente.

A su vez, cuentan con un programa de proveedores locales para promover el desarrollo económico de la isla y son auspiciadores del Tapati, la fiesta cultural más importante de la isla que se celebra en febrero de cada año.

Foto: Nayara Hangaroa