El IPoM del Banco Central de Chile baja las proyecciones por el cambio del escenario internacional, con las alzas de combustibles, y el desempeño más débil de la minería.

El Banco Central de Chile publicó hoy el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo de 2026, en el que  advierte que la guerra en Medio Oriente ha elevado “considerablemente” los precios externos de los combustibles y añadido un alto grado incertidumbre a las perspectivas para la economía global y local, por lo que esta variable tendrá un “alza importante” en la inflación en el corto plazo, que se ubicaría en torno a 4% anual a partir del segundo trimestre de este año.

También reduce la proyección de crecimiento para este año a un rango entre 1,5 y 2,5%, desde el 2 a 3% que se preveía en el IPoM publicado en diciembre de 2025.

“Las perspectivas para el gasto de hogares y empresas se corrigen levemente a la baja. En ello tiene un rol destacado el deterioro de la situación externa. En todo caso, esto es en parte compensado por el continuo crecimiento de los ingresos, expectativas que han mejorado y una cartera de proyectos de inversión superior a la de años previos”, agrega.

El IPoM incorpora el ajuste del gasto fiscal de US$3.800 millones anunciado por el gobierno a mediados de marzo. Este, reducirá la expansión del consumo de gobierno y la inversión pública, lo que se reflejará en el crecimiento del PIB y de la demanda interna, contribuyendo a contener parte de las presiones inflacionarias de mediano plazo.

En su informe, el Consejo del Banco Central destaca que el aumento de la incertidumbre del escenario macroeconómico global hace más necesaria la revisión continua de escenarios alternativos. Por lo mismo, enfatiza que se mantendrá atento a la evolución de la economía y sus implicancias para la inflación, y las decisiones de política monetaria. En su Reunión de Política Monetaria del martes 24 de marzo, el Consejo decidió mantener la tasa de interés (TPM) en 4,5%.

El Consejo del Banco plantea la necesidad de evaluar escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar presiones inflacionarias distintas de las esperadas y requiera de cambios en la política monetaria. Por lo mismo, añade, que la evolución futura de la TPM irá evaluándose en cada Reunión de Política Monetaria en función del desarrollo de los acontecimientos.

Por último, el organismo resalta que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años.