El encuentro Red Hat Summit: Connect analizó cómo la IA está elevando la complejidad tecnológica de las empresas y destacó cuatro grandes desafíos: escalar los proyectos de IA, reforzar la ciberseguridad, revisar las estrategias de virtualización y controlar los costos en un escenario de márgenes más estrechos.
Acompañar a sus clientes en medio del acelerado avance de la inteligencia artificial (IA) es parte de los objetivos clave de Red Hat. La firma, que realizó el pasado martes 27 el Red Hat Summit: Connect 2026 Santiago, reunió a clientes, socios comerciales, empresas y expertos, quienes analizaron cómo enfrentar los desafíos de adoptar esta irrupción tecnológica en sus organizaciones, con flexibilidad, seguridad, control y poder de elección.
En el evento, Jorge Payró, director regional para el Cono Sur de Red Hat, destacó que la IA dejó de estar en una etapa de experimentación y se convirtió en una pieza clave para que las empresas logren sus objetivos.
“Las organizaciones enfrentan la presión de convertir sus pilotos en soluciones productivas, con métricas concretas y resultados medibles”, explicó.
El encuentro, que congregó a más de 350 asistentes, analizó cómo la IA está elevando la complejidad tecnológica de las empresas y destacó cuatro grandes desafíos: escalar los proyectos de IA, reforzar la ciberseguridad frente a amenazas que también aprovechan estas herramientas, revisar las estrategias de virtualización y controlar los costos en un escenario de márgenes más estrechos.
Arquitectura híbrida
La propuesta de Red Hat para sus clientes se basa en una arquitectura de IA híbrida y abierta, que permita a las organizaciones elegir dónde ejecutar sus aplicaciones, cómo administrar sus datos y qué tecnologías utilizar, sin quedar atrapadas en un único proveedor.
“Lo que necesitamos es una plataforma que nos dé agilidad, flexibilidad, robustez y que refuerce nuestra seguridad. Por eso estamos aquí para compartir con ustedes nuestra visión, la de muchos de nuestros clientes y de nuestro ecosistema de partners, además de casos exitosos que, en definitiva, nos van a permitir repensar y desbloquear lo próximo que sigue en términos de tecnología e infraestructura”, repasó el ejecutivo.
La compañía, con 15 años de presencia en el país, apuesta para la siguiente etapa de implementación de la IA por integrar infraestructura y virtualización en una plataforma que permita llevar los proyectos desde la experimentación hasta la producción. El foco seguirá siendo resguardar la seguridad, mejorar la eficiencia y medir el impacto en el negocio.
El rol de la gobernanza
Daniel Romero, gerente senior de automatización para Latinoamérica de Red Hat, profundizó en que el reto ya no es solo incorporar nuevas herramientas, sino escalar los pilotos de IA a entornos productivos que sean consistentes, seguros y gobernables.
“¿Cómo podemos ganar eficiencia operativa? Para lograrlo, debemos preguntarnos sobre qué construiremos el futuro de las soluciones, y qué plataforma utilizaremos para desarrollar y desplegar nuestras cargas de trabajo”, planteó el ejecutivo, en relación con las dudas que se abren en todas las corporaciones.
Frente a este escenario, Red Hat planteó que la respuesta pasa por integrar el uso de nuevas herramientas sin comprometer la operación existente.
Andrea Castellanos, Sales manager en Chile para Red Hat, complementó: “La IA está acelerando la innovación, pero también plantea nuevos desafíos de seguridad. Por eso, necesitamos herramientas que ayuden a identificar y remediar vulnerabilidades con mayor rapidez, para que las organizaciones puedan avanzar con confianza y mantener la continuidad de sus operaciones”.
En este contexto, el evento presentó Lightwell, una iniciativa conjunta de Red Hat e IBM enfocada en la protección de la cadena de suministro de software open source. La solución facilita el acceso a herramientas para corregir y mitigar vulnerabilidades de forma ágil, y está diseñada para entornos empresariales donde la velocidad, la estabilidad y la confianza operativa son igualmente importantes. “La seguridad debe acompañar todo el ciclo de vida del software y de los modelos, desde su desarrollo hasta su operación. En eso creemos en Red Hat”, concluyó Payró.
El encuentro también abordó la soberanía digital y la importancia de que las organizaciones conserven la capacidad de decidir sobre sus datos, plataformas y operaciones. Este enfoque vincula la innovación con la continuidad del negocio y la posibilidad de responder a nuevas necesidades tecnológicas y regulatorias.
Entre las demostraciones, paneles y casos de éxito presentados, destacó la experiencia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que ha incorporado tecnología de código abierto para modernizar su infraestructura y desarrollar un plan de recuperación ante desastres ágil, elástico y eficiente en costos. Y también la estrategia de SONDA, que ha modernizado su infraestructura basada en la virtualización con Red Hat OpenShift Virtualization.
