El mercado atraviesa una transformación marcada por consumidores más informados, menor fidelidad a las marcas tradicionales y una creciente búsqueda por productos de mayor calidad. En ese contexto, desde su fábrica donde tuestan a diario, han logrado posicionarse como uno de los actores que ha acelerado ese cambio tras una expansión sostenida en retail y comercio electrónico.
Durante años, el consumo del café en Chile estuvo dominado por la conveniencia. El precio y la poca información definían la decisión de compra, mientras que variables como el origen del producto o su perfil de tueste y sabor tenían un rol secundario. Sin embargo, en la última década el patrón cambió progresivamente con un mayor acceso y democratización en productos de calidad, a través de marcas como Café Señor K que, desde su fábrica ubicada en La Pintana, tuestan a diario granos cosechados y seleccionados con criterio que se reflejan en una nueva forma de integrar esta bebida a la rutina.
Esa evolución se evidencia en el desempeño reciente de la categoría. El mercado crece un 15,5%, pero el mayor dinamismo se concentra en los segmentos de mayor valor agregado. El formato en grano y molido registra un aumento de 27%, superando al instantáneo (18%) y a las cápsulas (13%), demostrando una migración hacia nuevas formas de consumo que implican mayor involucramiento del consumidor en la preparación y selección del producto.
En paralelo, la industria enfrenta una reducción en la fidelidad hacia marcas tradicionales, abriendo espacio a nuevos actores capaces de interpretar mejor las expectativas del consumidor que está más abierto a explorar.
En ese escenario, Café Señor K identificó la oportunidad antes de que la tendencia se consolidara. Su estrategia se centró en acercar cafés de mayor calidad a un público masivo. Combinando accesibilidad, variedad de orígenes y una propuesta enfocada en educar al consumidor sobre las diferencias entre tipos de café, métodos de preparación, perfiles de sabores y sustentabilidad. Todo esto, manteniendo un trato directo y justo con los caficultores de más de siete países del mundo.
“Siempre creímos que el chileno estaba preparado para dar el siguiente paso. Solo faltaba acercarle una alternativa que demostrara que un café de calidad no tiene por qué ser inaccesible. Nuestro trabajo durante estos últimos dos años ha sido eliminar esa barrera y acompañar ese cambio de hábito”, señaló Giancarlo Giglio, gerente de Marketing de la empresa.
Quintuplicando su ritmo de crecimiento respecto al año anterior, la marca se consolida como uno de los grandes actores del mercado, pues crece veinticinco veces más rápido que la industria y se posiciona dentro del top diez de la categoría. Actualmente la demanda aumentó de cinco toneladas a diecinueve toneladas mensuales, lo que sin duda representa un precedente histórico para la empresa y un futuro consolidado en los canales de retail y comercio electrónico.
