Pantalla de Privacidad, Note Assist, Quick Share y Circle to Search. Con estas funciones, Samsung busca responder a los desafíos cotidianos de quienes trabajan desde el teléfono: proteger información sensible en espacios públicos, ordenar reuniones, compartir archivos entre ecosistemas distintos y buscar sin perder el hilo.
El día comienza en el auto, camino a la primera reunión. En el trayecto entra un correo con un documento extenso, de esos que antes te obligaban a esperar hasta la oficina. El profesional lo abre, pide a su Galaxy S26 Ultra un resumen y, en un par de segundos, tiene los puntos relevantes a la vista. Cuando llega al trabajo, ya viene preparado. Su computador sigue apagado.
Escenas como esa se están volviendo comunes, y reflejan un cambio de fondo en la manera de trabajar. El teléfono dejó de ser un dispositivo para consumir contenido y pasó a ser el centro de trabajo de millones de personas. “Hoy el smartphone dejó de ser un complemento y se transformó en la principal herramienta de trabajo. En ese contexto, la productividad y la privacidad se transformaron en un estándar mínimo y necesario”, explica Macarena Julio, Brand Manager de Smartphones de Samsung Chile.
Los datos acompañan esa lectura. De acuerdo con mediciones internas de Samsung en Chile, el 92% de las personas declara utilizar herramientas de inteligencia artificial en el trabajo: un 40% lo hace a diario y más de un 52%, de forma ocasional. Y hay un dato que confirma dónde ocurre ese uso: el 53% accede a estas herramientas principalmente desde un smartphone, por sobre el computador.
Con esa visión, Samsung incorporó en el Galaxy S26 Ultra nuevas funciones diseñadas para responder a desafíos cotidianos de profesionales, emprendedores y usuarios que buscan optimizar su productividad. Desde resguardar información en espacios públicos hasta compartir archivos entre distintos ecosistemas, cuatro de ellas concentran la apuesta de esta generación: Pantalla de Privacidad, Note Assist con Galaxy AI, Quick Share compatible con dispositivos Apple y Circle to Search.

Un ángulo que se cierra
El ascensor se detiene y suben tres personas más. Alguien aprovecha el trayecto para revisar el saldo de su cuenta y, casi sin pensarlo, inclina el teléfono hacia el pecho. Es un gesto mínimo que se repite cada día en el metro, en una cafetería, en la fila de embarque de un aeropuerto. El trabajo híbrido y la movilidad cambiaron la manera en que las personas acceden a información sensible, y la oficina ya no termina en la oficina: sigue en el asiento del medio de un vuelo comercial, en una sala de espera, en espacios abiertos donde la pantalla queda a pocos centímetros de un desconocido.
Para responder a ese escenario, el Galaxy S26 Ultra incorpora una nueva Pantalla de Privacidad que reduce el ángulo de visión del contenido, de modo que solo quien está frente al dispositivo puede visualizarlo. Quien mira de reojo desde el costado encuentra una imagen oscura e ilegible. Quien sostiene el equipo, observa perfecto el contenido de su pantalla.
La función agrega una capa adicional de protección para quienes manejan información confidencial, sin afectar la calidad de imagen. Y no obliga a elegir entre privacidad y comodidad durante el día: puede personalizarse según las necesidades de cada usuario y activarse únicamente en determinadas aplicaciones, como plataformas bancarias, mensajería, correo electrónico o documentos de trabajo. En el resto de los usos, la pantalla se comporta como cualquier otra.
La protección, además, no se limita a lo que se ve. “En el Galaxy S26 Ultra, el procesamiento de información ocurre directamente en el equipo, reduciendo la exposición de datos sensibles en la nube. A esto se suma una arquitectura de seguridad multicapa, liderada por Samsung Knox, que protege la información desde el hardware hasta las aplicaciones”, señala Julio.

La reunión que se ordena sola
Uno de los principales desafíos de la productividad moderna es administrar grandes volúmenes de información. Reuniones, llamadas, entrevistas y sesiones de trabajo generan constantemente contenido que debe organizarse y procesarse: minutas, acuerdos, ideas sueltas, tareas que alguien anotó al margen y que una semana después nadie recuerda dónde quedaron. Las notas se acumulan. El tiempo para revisarlas, no.
Con Note Assist, impulsado por Galaxy AI, el Galaxy S26 Ultra permite resumir reuniones, ordenar ideas, identificar puntos clave y estructurar información de manera automática. La herramienta transforma conversaciones extensas en contenido más fácil de consultar y utilizar después: en lugar de volver sobre la grabación completa, el usuario encuentra los acuerdos y pendientes ya ordenados.
No se trata de un uso de nicho. Según las mismas mediciones de Samsung en Chile, un 42% de quienes usan inteligencia artificial en el trabajo la destina a automatizar tareas y un 31%, a generar contenidos. “La incorporación de inteligencia artificial permite automatizar tareas clave, como resumir información o apoyar la toma de decisiones en tiempo real, directamente desde el smartphone, lo que se traduce en mayor eficiencia en contextos de alta exigencia”, explica la ejecutiva.
La experiencia se complementa con una batería diseñada para acompañar jornadas exigentes: hasta 31 horas de uso eficiente y una carga rápida capaz de recuperar hasta el 75% de la batería en aproximadamente 30 minutos, según cifras de la compañía. En la práctica, eso significa un día completo de reuniones, traslados y llamadas sin buscar un enchufe, y una pausa de café suficiente para llegar conectado al final de la jornada.
El fin del “te lo mando por correo”
La colaboración digital suele tropezar con un obstáculo recurrente: la compatibilidad entre dispositivos. El video que no llega, la fotografía que se comprime en el camino, el documento que hubo que subir a una plataforma externa solo para cruzar la frontera entre un sistema operativo y otro. Son fricciones menores que, repetidas todos los días, terminan pesando sobre el trabajo en equipo.
Con la nueva actualización de Quick Share, Samsung amplía las posibilidades de intercambio de archivos y permite compartir fotografías, videos y documentos de forma rápida y sencilla, incluso con dispositivos iOS que usen AirDrop. La barrera que durante años separó a los equipos de trabajo según la marca de sus teléfonos deja de ser un problema del usuario para convertirse en un problema resuelto por el sistema.
La función elimina pasos intermedios y evita recurrir a correos electrónicos o plataformas externas para transferir contenido. Además, mantiene la calidad original de los archivos, un detalle que importa cuando lo que viaja es el corte final de un video o las fotografías de una campaña. El resultado es una colaboración más fluida entre equipos que utilizan distintos sistemas operativos, sin que nadie tenga que preguntar primero qué teléfono usa el otro.

Un círculo dibujado con el dedo
La búsqueda de información es una actividad constante para profesionales y emprendedores. Sin embargo, muchas veces implica salir de una aplicación, abrir el navegador y encadenar varias acciones antes de obtener una respuesta. Cada desvío parece menor; sumados, interrumpen el flujo de trabajo más de lo que se percibe.
Circle to Search busca simplificar ese proceso. La función permite rodear con el dedo cualquier elemento que aparezca en pantalla, ya sea un producto, una imagen, un lugar o un concepto, y obtener información relacionada de forma inmediata, sin necesidad de cambiar de aplicación.
Gracias a su integración con Google, los resultados aparecen al instante y el usuario mantiene la continuidad de la tarea que está realizando, reduciendo el tiempo destinado a búsquedas manuales. La lógica es la misma que recorre las demás funciones del equipo: quitar operaciones intermedias para devolverle ese tiempo al trabajo que importa.
Más allá de las especificaciones técnicas, la evolución de los smartphones apunta cada vez más a resolver necesidades concretas de los usuarios. En ese contexto, herramientas como la Pantalla de Privacidad, Note Assist, Quick Share y Circle to Search reflejan cómo la inteligencia artificial comienza a integrarse de forma práctica en la vida cotidiana, lejos de las promesas abstractas y cerca de los problemas de todos los días.
La apuesta del Galaxy S26 Ultra es precisamente esa: combinar inteligencia artificial, seguridad y conectividad en una sola experiencia móvil, y ayudar a las personas a trabajar de manera más eficiente desde cualquier lugar. La diferencia se juega en los gestos pequeños: un ángulo que se cierra, una reunión que se ordena sola, un círculo dibujado con el dedo. O, como resume Julio: “La próxima revolución del trabajo no ocurre en el escritorio. Ocurre en la palma de la mano de los profesionales”.
