El próximo 25 de noviembre, Santiago será testigo del encuentro que reunirá a los principales actores del ecosistema de inversión regional.
Mientras el mundo busca desesperadamente territorios capaces de alimentar la transición energética y garantizar la seguridad alimentaria global, Perú emerge con una propuesta que combina estabilidad macroeconómica, ventajas competitivas naturales y un marco regulatorio que promete certidumbre en tiempos de volatilidad. El próximo 25 de noviembre, el Hotel Intercontinental Santiago acogerá INVEST PERÚ 2025, un foro estratégico organizado por PROMPERÚ que busca conectar a inversionistas chilenos con las oportunidades más prometedoras del país vecino en dos sectores críticos: energías renovables y agroindustria.
La convocatoria no es casual. Con 17 meses consecutivos de crecimiento del PBI, proyecciones de expansión del 3.5% para 2025, inflación controlada en 1.4% y grado de inversión estable, Perú llega al encuentro con credenciales que contrastan con la incertidumbre que caracteriza a buena parte de la región. “Perú es hoy un destino confiable, competitivo y sostenible para los capitales extranjeros, especialmente para la inversión chilena, que ha sido clave en nuestro desarrollo energético y agroindustrial”, afirma María Teresa Villena, consejera económico comercial de PROMPERÚ en Chile.
El boom verde que viene del norte
El primer bloque del evento, dedicado a “Energías renovables y mercado de carbono”, pondrá sobre la mesa una realidad que muchos inversionistas chilenos aún no han dimensionado completamente: Perú se está posicionando como el cuarto país más atractivo de Sudamérica para inversiones en energías limpias, según Bloomberg. Entre 2005 y 2024, el sector ha captado 8,800 millones de dólares en inversión extranjera directa y generado más de 6,500 empleos, con proyectos que van desde energía solar y eólica hasta hidroeléctrica, hidrógeno verde y créditos de carbono.
Las cifras hablan de un momentum que trasciende la coyuntura. La producción de energía renovable (RER) en Perú creció a una tasa interanual promedio del 17,2% entre 2015 y 2024, impulsada principalmente por proyectos hidroeléctricos y eólicos en regiones como Ica, La Libertad, Moquegua y Arequipa. Esta última, por ejemplo, ofrece condiciones climáticas ideales para energía solar y eólica, con temperaturas máximas anuales promedio de 22,7°C y mínimas de 9,1°C, según datos de Senamhi.
“Contamos con una posición geográfica privilegiada y un marco regulatorio que ofrece predictibilidad y seguridad jurídica. Estas condiciones hacen del Perú un socio natural para Chile en pro de la transición energética”, apunta Daniel Córdova, director de Promoción de Inversiones Empresariales de PROMPERÚ.
El potencial del hidrógeno verde merece un capítulo aparte. Con una Ley de Fomento del Hidrógeno Verde que ofrece beneficios económicos, tributarios y certificación de origen verde, Perú se perfila como un jugador relevante en un mercado que se espera revolucione la matriz energética global. En costos para establecer empresas de hidrógeno verde, el país ocupa el sexto lugar en Sudamérica, destacando especialmente por sus competitivos costos laborales: 1.463,266 dólares anuales versus 1.612,440 dólares en Chile.
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La revolución silenciosa de los campos peruanos
Si el capítulo energético es prometedor, el agroindustrial es directamente espectacular. Perú es hoy el primer exportador mundial de arándanos, uvas y quinua, y el segundo en paltas y espárragos. Entre 2005 y 2024, el sector agroindustrial peruano captó 4.037 millones de dólares en inversión extranjera directa a través de 98 proyectos que generaron casi 30.000 empleos directos.
El dato más revelador: Chile concentró el 24% de esa inversión extranjera en agroindustria peruana, con 1.075 millones de dólares, consolidándose como el principal socio del sector. Casos como Cencosud (618 millones de dólares en alimentos y bebidas entre 2010-2016) y Falabella (US$610 millones en retail entre 2007-2024) demuestran la confianza histórica del capital chileno en el mercado peruano.
El segundo bloque del INVEST PERÚ, titulado “Agroindustrias con valor en Perú”, abordará las ventajas competitivas que explican este liderazgo: diversidad de climas y suelos, megadiversidad biológica con plantas y frutas endémicas (copoazú, azaí, zapote), y la expansión de más de 600,000 nuevas hectáreas agrícolas con 10 proyectos de irrigación en el norte del país.
La competitividad de costos es otro factor diferenciador. En tarifas de agua industrial, Perú ocupa el noveno lugar en Sudamérica y Centroamérica con US$0,30 M/año, significativamente más competitivo que Chile (US$0,61 M/año). En gas industrial, el vecino país se ubica en el sexto lugar con US$1,46 M/año versus US$1,76 M/año en Chile. En términos de costos operativos para fabricación de conservas de frutas y verduras, Perú ostenta el sexto lugar en América Latina y el Caribe con 3,21 millones de dólares por año.
Un marco que trasciende lo tributario
Más allá de las ventajas naturales y de costos, Perú ha construido un ecosistema de incentivos tributarios diseñado específicamente para atraer y retener inversión de largo plazo. El Régimen Especial de Recuperación Anticipada del IGV (RERA) permite la devolución del IGV para operaciones en etapa preoperativa de dos años o más, aplicable a compromisos de inversión desde 2 millones de dólares. La Ley 30309 ofrece deducciones de hasta 240% de los gastos en investigación, desarrollo e innovación del impuesto a la renta. Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) garantizan exención de impuestos y beneficios aduaneros.
En procesos de constitución empresarial, Perú también lidera. Registrar una propiedad toma 9,5 días versus 28,5 días en Chile. Hacer valer un contrato demanda 478 días en territorio peruano versus 519 días en Chile. Estos detalles son valiosos para inversionistas que buscan agilidad y eficiencia operativa.
La hora de las alianzas estratégicas
El INVEST PERÚ 2025 reunirá a representantes de gremios como la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP) y presentará casos de éxito concretos como Viveros El Tambo, que involucra inversiones chilenas exitosas en territorio peruano. Empresas que ya apostaron por el mercado peruano, como Enel Green Power Perú (530 millones de dólares en 5 proyectos) y Univergy International (971 millones de dólares en 8 proyectos de energía solar), compartirán sus experiencias sobre cómo navegar el ecosistema de inversión peruano.
“En los últimos 20 años, Perú ha recibido más de 118 mil millones de dólares en inversión extranjera directa, impulsada por su estabilidad macroeconómica y su apertura comercial. Chile es un socio clave, especialmente en energía y agro, sectores que hoy consolidan nuevas alianzas empresariales”, subraya Daniel Córdova de PROMPERÚ.
Para los inversionistas chilenos, especialmente aquellos en los sectores energético y agroindustrial, el INVEST PERÚ 2025 representa más que un foro de negocios. Es una oportunidad de acceder de primera mano a información estratégica, establecer contactos directos con los actores clave del ecosistema peruano, y evaluar las posibilidades de expansión o diversificación en un mercado que está creciendo de manera sostenida y planificada.
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