"Los marcos políticos institucionales muy sólidos de Chile apoyan la resiliencia y la capacidad de la economía para responder a los choques", dijo Kenji Okamura.
El l Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que su Junta Directiva aprobó un acuerdo por un periodo de dos años para Chile bajo la Línea de Crédito Flexible (FCL) por un monto por alrededor de 11.800 millones de dólares.
El FMI indicó que este es el cuarto acuerdo de Crédito Flexible de Chile desde el año 2020. Tras la discusión de la Junta Ejecutiva sobre Chile, el Sr. Kenji Okamura, Director General Adjunto y Presidente Interino del FMI, hizo la siguiente declaración dijo que “el crecimiento económico de Chile se ha moderado, con una desaceleración temporal en la actividad minera parcialmente compensada por el aumento de los precios del cobre. La guerra en Oriente Medio ha pesado aún más en la actividad a través del aumento de los precios del petróleo. La economía chilena permanece expuesta a riesgos externos elevados, con las perspectivas sujetas a hostilidades sostenidas en el Medio Oriente, tensiones comerciales continuas, una desaceleración en el crecimiento de los socios comerciales clave o correcciones desordenadas relacionadas con una reconsideración de las ganancias de productividad impulsadas por la IA”.
“En este contexto, las autoridades han seguido implementando políticas muy sólidas para mantener el equilibrio macroeconómico y mejorar la resiliencia de la economía, incluso a través del programa de acumulación de reservas internacionales del Banco Central de Chile. Las autoridades se han centrado adecuadamente en un camino fiscal prudente para garantizar la sostenibilidad de la deuda, devolver la inflación al objetivo y medidas para impulsar el crecimiento potencial. En particular, su Plan Nacional de Reconstrucción tiene como objetivo impulsar el crecimiento acelerando la inversión y aumentando la producción potencial, con un enfoque en simplificar los permisos y reducir la carga fiscal”, agregó.
El Banco Central de Chile indicó que desde su creación en 2009, México, Polonia, Colombia, Perú, Costa Rica, Marruecos y Chile han contado con acceso a esta línea. Esta provee un respaldo significativo no sólo para enfrentar shocks externos más severos y elevar la confianza de los mercados, sino también para ampliar el conjunto de herramientas de que dispone el Banco Central de Chile para apoyar la transmisión de la política monetaria y contribuir a la estabilidad financiera.
“Los marcos políticos institucionales muy sólidos de Chile apoyan la resiliencia y la capacidad de la economía para responder a los choques. Incluyen un marco creíble de orientación a la inflación con un tipo de cambio flexible, un ancla de la deuda y una regla de equilibrio fiscal estructural, y una regulación y supervisión efectivas del sector financiero”, añadió Okamura.
