El economista nombrado por el presidente Kast llega con un mandato claro: sanear las finanzas, recuperar producción y restablecer la credibilidad de la empresa más grande del país.

Bernardo Fontaine Talavera tomó posesión de su cargo como presidente del directorio de Codelco en la Casa Matriz de la minera en Santiago, donde se reunió con el presidente ejecutivo, Rubén Alvarado.

El Presidente José Antonio Kast anunció el nombramiento de Fontaine el 14 de mayo, junto a la incorporación de Luz Granier y Alejandro Canut de Bon como nuevos integrantes del directorio. La designación llegó en un momento de alta tensión para la cuprífera: una auditoría interna había detectado irregularidades en las cifras de producción de diciembre de 2025, mes en que Codelco reportó 172.300 toneladas métricas —su mejor registro mensual en una década—, muy por encima del promedio de 105 mil toneladas que venía acumulando el resto del año.

La investigación concluyó que hubo desviaciones en el reconocimiento de producción equivalentes a unas 26.875 toneladas de cobre fino —cerca del 2% de la producción propia anual—, lo que derivó en la desvinculación de un ejecutivo, medidas disciplinarias contra otros siete y una denuncia al Ministerio Público, que inició una investigación penal. El caso también generó pagos indebidos de bonos por US$14,3 millones a más de seis mil trabajadores.

Pero el escándalo de las toneladas infladas no es el único problema en la bandeja del nuevo chairman. La estatal busca volver a su peak de producción de 1,7 millones de toneladas anuales, mejorando un desempeño financiero amenazado por altos costos y deudas. En los últimos cuatro años, Codelco entregó al Estado unos US$7 mil millones mientras aumentaba su deuda en más de esa cifra.

Fue el propio Fontaine quien sintetizó el diagnóstico con una frase que ya circula en los pasillos del mundo empresarial y político: “Codelco corre con una mochila de plomo. Hay que alivianarla”.

Más de veinte directorios

Fontaine es economista de la Pontificia Universidad Católica y tiene más de 30 años de experiencia profesional en áreas empresariales y de asesoría.

Desde Codelco destacaron que ha participado como director en más de 20 compañías ligadas a sectores industriales, financieros, inmobiliarios, de seguros, retail, logística y servicios públicos, entre ellas CMR Falabella, Citibank Chile, Banco BICE, LAN Chile y Metro de Santiago.

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Fue también una figura visible en el movimiento “Con mi plata no” e integró la primera Convención Constitucional en 2022. En el ciclo político más reciente, consolidó su posición como asesor de la candidatura de José Antonio Kast.

La salida de Pacheco

La llegada de Fontaine marcó también el fin de un ciclo. Máximo Pacheco cumplió el 25 de mayo su última jornada como presidente del directorio, y durante el día difundió un video de despedida en que expresó a los trabajadores que “partir es morir un poco”. Horas después, envió una carta al propio Fontaine con otra noticia: su renuncia indeclinable al directorio de Nova Andino Litio SpA, la empresa conjunta entre Codelco y SQM, en medio de presiones que él mismo calificó como políticas y “puramente partidistas”.

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En la misiva, Pacheco defendió su rol en la creación de Nova Andino, calificada por él como “la operación empresarial más importante de 2025”, y sostuvo que fue elegido por consenso por el directorio de Codelco para integrarla, y luego designado por unanimidad como su presidente.

Nova Andino Litio es la alianza público-privada entre Codelco y SQM para explorar, explotar y comercializar litio en el Salar de Atacama —uno de los activos más estratégicos del país en el contexto del auge del mineral para baterías eléctricas.