Según el medio digital Político, funcionarios de la Casa Blanca se comunicaron con ejecutivos petroleros para negociar una compensación por sus propiedades confiscadas en Venezuela a cambio de invertir en la reactivación de la "destrozada industria petrolera".
Versiones de prensa aseguraron que el Gobierno de Donald Trump ofreció a las compañías petroleras estadounidenses recuperar los activos decomisados por Venezuela a cambio de que inviertan en la reactivación de la industria petrolera de ese país.
De acuerdo al medio digital Político, funcionarios de la Casa Blanca habrían comunicado en las últimas semanas a los ejecutivos petroleros que si desean una compensación por sus propiedades confiscadas, deben estar preparados para regresar a Venezuela ahora e invertir considerablemente en la reactivación de la “destrozada industria petrolera” de ese país. Venezuela concretó la nacionalización de su industria petrolera en 1976 mediante un proceso legal durante el primer Gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez (1974-1979).
Según dos personas familiarizadas con la gestión del gobierno que hablaron con Político -fundado en 2007-, la oferta ha estado sobre la mesa durante los últimos 10 días.
No obstante, y de acuerdo a un funcionario de la industria citado por el medio, la infraestructura petrolera en Venezuela actualmente está “tan deteriorada” que “nadie en estas empresas puede evaluar adecuadamente” qué se necesita para que esté operativa.
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Inversión de miles de millones
En la rueda de prensa desde su residencia de Mar-a-Lago sobre el ataque en el que fue capturado Nicolás Maduro, el mandatario estadounidense dijo que “vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses —las más grandes del mundo— inviertan miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera”.
Trump admitió que la industria petrolera “está en muy mal estado” pero que quiere “empezar a generar ganancias” para Venezuela, miembro fundador de la OPEP, añadió Trump.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con 303 mil millones de barriles, lo que representa el 17 % de las reservas globales.
Chevron es actualmente la única gran compañía petrolera estadounidense que opera en la nación suramericana.
Las dudas sobre la propuesta del Gobierno Trump se centran en las garantías que tendrían las petroleras para recuperar su inversión y la estabilidad del país.
Al cierre del mercado el viernes 2 de enero, el precio de referencia del petróleo en Estados Unidos se situaba en 57 dólares por barril, su nivel más bajo desde el fin de la pandemia.
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Mayores reservas mundiales
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde predominan crudos extrapesados que requieren diluyentes y tecnología específica para su producción.
Según el Boletín Estadístico Anual de la OPEP, en 2024 las reservas probadas de Venezuela se estimaron en 303,22 miles de millones de barriles (MMB), mientras que en 2020 eran 303,56 MMB.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) indica que Venezuela representa aproximadamente el 17 % de las reservas petroleras probadas del mundo, pese a que su producción actual es solo una fracción de esa magnitud.
Hasta el momento, la gestión de los recursos petroleros está encomendada a Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y sus filiales. PDVSA es una empresa estatal creada en 1975 y adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo.
Desde la aprobación de la Constitución de 1999 y la Ley Orgánica de Hidrocarburos (2001), PDVSA ejerce el control directo de los recursos energéticos del país y opera tanto en conjunto con multinacionales como en proyectos propios.
Debido a deficiencias estructurales, falta de inversión e impacto de las sanciones de Estados Unidos, la producción petrolera venezolana disminuyó drásticamente desde principios de la década de 2010.
Aunque Venezuela fue en su momento uno de los mayores productores del mundo, con capacidades que superaron los 3 millones de barriles diarios, la producción real cayó a mínimos históricos durante la década siguiente.
En 2024, la producción promedio de crudo fue de aproximadamente 921.000 barriles por día (bpd), un aumento frente a 2023, pero aún muy por debajo de sus capacidades potenciales.
En 2025, según datos de la OPEP, la producción petrolera de Venezuela se mantuvo alrededor o ligeramente por encima del millón de bpd en varios meses, incluyendo cifras superiores a 1,05 millones bpd durante el primer semestre y hasta 1,1 millones bpd en algunos meses posteriores.
Esta producción sigue siendo muy inferior a los niveles históricos del país, cuando Venezuela llegó a producir más de 2.8–3 millones bpd a comienzos del siglo XXI.
Por estas razones, y pese a sus reservas, Venezuela no figura entre los diez principales productores de petróleo del mundo, y países como Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia han capitalizado gran parte de la cuota de mercado que dejó el país latinoamericano debido a su caída productiva.
Los principales clientes del petróleo venezolano son compradores asiáticos, incluyendo empresas y petroleras de China e India, aunque los destinos pueden variar según contratos comerciales y condiciones del mercado.
*Con información de EFE.
