Fernando Ojeda Soto, fundador y CEO de Humos de la Patagonia, forma parte del listado de Forbes Chile “30 under 30”, como uno de los talentos jóvenes que están transformando las distintas industrias en el país.

La infancia de este joven de 28 años transcurrió en Tierra del Fuego, donde observó de cerca el impacto del castor sobre miles de hectáreas de bosque nativo. “Mientras muchas personas veían un problema ambiental, yo comencé a preguntarme si era posible transformar ese problema en una oportunidad”, cuenta. Esa pregunta marcó el origen de Humos de la Patagonia.

En 2021, el ingeniero comercial de la Universidad Andrés Bello desarrolló ecoleños fabricados con madera proveniente del control del castor. La empresa no tala árboles para producir energía: trabaja con biomasa residual y proyecta alcanzar una capacidad de valorización de 150.000 toneladas anuales, lo que permitiría evitar unas 190.000 toneladas de emisiones de CO₂.

A la fecha, el proyecto ha movilizado aproximadamente US$ 500.000 entre programas de innovación abierta y fondos públicos de apoyo al emprendimiento, incluyendo instrumentos de Corfo.