Según Kaspersky, la necesidad de profesionales en ciberseguridad capaces de enfrentar estos riesgos es especialmente alta algunos países de América Latina, y en Vietnam, Emiratos Árabes Unidos y España.

Los ataques a la cadena de suministro de las empresas se han consolidado como una de las principales amenazas, afectando a una de cada tres organizaciones en el último año, según un estudio global de Kaspersky. En este contexto, la falta de profesionales especializados, sumada a la presión de gestionar múltiples prioridades, está limitando la capacidad de las organizaciones para responder a estos riesgos, según la firma: el 42% de los encuestados para el estudio reconoce que estas brechas están frenando sus esfuerzos de protección.

La necesidad de profesionales en ciberseguridad capaces de enfrentar estos riesgos es especialmente alta algunos países de América Latina, y en Vietnam, Emiratos Árabes Unidos y España.

Lee también: Tesla aumenta utilidades 17% en el trimestre, con impulso de servicios y apuesta en IA

Los encuestados señalaron la necesidad de atender múltiples prioridades de ciberseguridad al mismo tiempo. Esto refleja que los equipos de seguridad están sobrecargados con demasiadas tareas a la vez, lo que puede dejar sin atender las amenazas relacionadas con la cadena de suministro.

El 39% de los encuestados afirma que sus contratos no incluyen obligaciones claras de seguridad informática para los contratistas. A esto se suma que el 32% señala que el personal fuera del área de seguridad no comprende plenamente estos riesgos, lo que dificulta su gestión dentro de las organizaciones.

A nivel global, el 85% de las empresas reconoce que necesita reforzar su protección frente a los riesgos en la cadena de suministro y en sus relaciones con terceros, mientras que solo el 15% considera que sus medidas actuales son realmente efectivas. Este nivel de confianza es aún menor en países como Alemania (6%), Turquía (7%), Italia (8%), Brasil (8%), Rusia (8%) y Arabia Saudita (9%).

Al mismo tiempo, las acciones que están tomando las empresas para protegerse siguen siendo limitadas y poco consistentes: ninguna medida supera el 40% de adopción, y la más común, la autenticación en dos pasos, solo es utilizada por el 38% de los encuestados.

Además, solo el 35% de las organizaciones revisa de forma periódica la seguridad de sus proveedores. Esto significa que cerca de dos tercios de las empresas no tienen visibilidad constante sobre los riesgos que pueden venir de sus socios, lo que las deja expuestas a nuevas vulnerabilidades.