Aunque la nueva serie del smartphone de Samsung se lanza con énfasis en la inteligencia artificial, el verdadero cambio podría estar en su hardware: una pantalla que protege la información desde el propio panel y un nuevo procesador con gestión térmica rediseñada se suman a las herramientas que buscan reducir la dependencia de aplicaciones externas.
¿Puede una pantalla convertirse en el principal argumento de venta de un smartphone premium? En el lanzamiento global del Galaxy S26, Samsung centró su discurso en la inteligencia artificial. Sin embargo, más allá de ese relato, el dispositivo introduce cambios técnicos que apuntan a transformar la experiencia diaria desde el hardware. Es por eso que la tecnología de privacidad de esta nueva pantalla -patentada por la marca-, sin duda se robó al atención en #SamsungUnpacked, evento de lanzamiento oficial realizado este miércoles en San Francisco.
El Galaxy S26 Ultra incorpora la que la compañía define como la primera pantalla de privacidad integrada en la industria móvil. A diferencia de los filtros físicos que se adhieren al panel, esta tecnología funciona a nivel de píxel y permite limitar la visibilidad desde ángulos laterales sin afectar brillo ni definición frontal.
Sin necesidad de recurrir a “láminas antiespías” externas, la nueva tecnología de pantalla de Samsung fue el primer gancho de atracción para los cientos de periodistas espeçializados e influencers tech que se dieron cita en el Palace of Fine Arts Downtown San Francisco. Pero había mucho más.
Herramientas de edición integradas
El nuevo procesador de este smartphone llega con un procesador con gestión térmica rediseñado, una cualidad con que Samsung promete la capacidad de realizar más tareas en menos tiempo gracias a que permiten una IA más rápida. El Galaxy S26 Ultra también incorpora Super Fast Charging 3.0, que optimiza el tiempo de carga
Como en todo teléfono de alta gama, el ítem cámara también ocupó un lugar en la propuesta del Galaxy S26: con tres lentes en línea, permite sacar fotos mejoradas bajo el agua, pero con protección.
Según detallaron durante el lanzamiento, el apartado de cámara de la serie fue construido para mantener su posicionamiento con aperturas más amplias para mejorar el desempeño en baja luz, avances en estabilización de video y mejoras en procesamiento de color.
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Sin embargo, el movimiento estratégico en esta área parece estar en otro punto: la integración de herramientas de edición dentro del propio sistema. Desde la galería del Galaxy S26 es posible ajustar escenas, eliminar imperfecciones, restaurar partes faltantes de una imagen o escanear documentos corrigiendo distorsiones; por ejemplo, mejorar una boleta o documento que pueda tener manchas o cuesta leerse.
La pregunta es si esta integración logrará reducir la dependencia de múltiples aplicaciones de terceros para tareas cotidianas de edición.
Gran parte de las presentaciones del lanzamiento #SamsungUnpacked estuvieron destinadas a reforzar el concepto de ‘IA para todos’: “No vemos a la IA como una característica premium para un grupo limitado; creemos que debe convertirse en una infraestructura cotidiana e invisible. Para lograrlo, nuestra expansión no se limita a los smartphones; todos los nuevos productos que lanzaremos este año, incluyendo tabletas, PCs y dispositivos wearables, contarán con experiencias de inteligencia artificial”, así lo aseguró HS Jo, Presidente y CEO de Samsung América Latina
En Chile, Galaxy S26 Ultra de 256GB estará disponible desde hoy 25 de febrero, con un precio referencial de $1.549.990. Por su parte, el Galaxy S26 Plus de 256GB tendrá un valor desde $1.349.990, mientras que el Galaxy S26 de 256GB partirá en $1.109.990.
Más allá del omnipresente discurso sobre IA, el lanzamiento deja abierta otra interrogante: en un mercado de smartphones premium cada vez más homogéneo, ¿serán acaso la privacidad integrada y la optimización del rendimiento los factores que definan la próxima competencia?
