Tras las once subidas realizadas desde marzo de 2022 para tratar de controlar los precios, el banco central estadounidense mantenía los tipos desde julio del año pasado en una horquilla de entre el 5,25% y el 5,5%, su máximo nivel desde 2001.
Tras las once subidas realizadas desde marzo de 2022 para tratar de controlar los precios, la Fed mantiene los tipos desde julio del año pasado en una horquilla de entre el 5,25% y el 5,5%, su máximo nivel desde 2001.
El consejo del ente emisor tomó la decisión por "unanimidad" durante la última reunión del Consejo del Banco Central alineándose con la recomendación previa del Grupo de Política Monetaria (GPM), y anunció más ajustes en los próximos meses.
El presidente del banco central estadounidense afirmó que con los últimos datos económicos recibidos han aumentado la confianza de la Fed de que “la inflación está en una trayectoria sostenible de regreso al 2%”.
Los próximos recortes, añadió la entidad, se darán "a un ritmo que tomará en cuenta la evolución del escenario macroeconómico y sus implicancias para la trayectoria de la inflación".
Según Jerome Powell, los principales indicadores económicos están evolucionando de manera apropiada para que la autoridad monetaria estadounidense tenga la confianza de anunciar una reducción de los tipos.
La decisión, acorde con las expectativas del mercado y publicada tras la reunión de junio para definir la Tasa de Política Monetaria (TPM), es la primera desde enero que no contó con la unanimidad del Consejo, en tanto dos de los seis miembros optaron por un recorte de 50 puntos.
La tasa de política monetaria (TPM), el tipo de interés referencial, estuvo varios meses en el máximo histórico del 11,25 % para contener la subida de la inflación derivada de la pandemia, pero el emisor empezó a recortarla en julio de 2023.