Una de las situaciones más dramáticas se vive en la ribera del río Curalinaue, en la región de Biobio, una de las más afectadas, donde más de 5.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus casas por el desbordamiento de las aguas y la falta de condiciones para controlar el cauce desbocado.
Los pronósticos apuntan ahora a que el frente se desplaza con fuerza y rapidez hacia el norte a través de la costa y que alcanzará en la noche del miércoles la capital y las ciudades costeras de Viña del Mar y Valparaíso.
Según la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), entre martes y miércoles cayeron cerca de 53,5 milímetros de agua y en lo que va de invierno hay más de 186 milímetros de agua acumulados.
El gobierno decretó emergencia agrícola en O'Higgins, Ñuble, Maule y Biobío, una medida que según explicaron las autoridades facilitará la transferencia de recursos a las familias afectadas.
La medida facilita la transferencia de recursos a sectores agricultores, ganaderos, vitivinícolas y apicultores que han sido golpeados por la emergencia, y será destinada "a las 117 comunas de O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío que se han visto afectadas.
Este episodio de precipitaciones -el segundo que deja el invierno austral en esta zona- sería consecuencia de los efectos del fenómeno de El niño, según expertos.
De acuerdo con el balance entregado por la ministra de Interior, Carolina Tohá, desde que se desatara el sistema frontal han muerto a causa de los efectos del mismo dos personas, seis más se encuentran desaparecidas mientras que se calcula que hay más de 8.000 personas aisladas en diferentes zonas del país.