Todos los Derechos reservados © 2004 - 2022, Forbes Chile

Sostenibilidad

Chile trabajará para cerrar plantas a carbón 10 años antes de lo previsto

El compromiso era cerrar todas las plantas a carbón en 2040 pero trabajarán para hacerlo en 2030

Publicado

on

Chile trabajará para cerrar plantas a carbón 10 años antes de lo previsto
FOTO: EFE

El gobierno de Chile se comprometió a trabajar para eliminar el uso del carbón en la generación de energía a 2030, o diez años antes de la meta original fijada para 2040, anunció el ministro de energía, Juan Carlos Jobet, en el marco del Energy Day de la conferencia de cambio climático COP26 que se lleva a cabo en Glasgow, Escocia.

El compromiso oficial del Gobierno es cerrar el 50% de las centrales generadoras de electricidad a carbón en 2025 y el 100% en 2040, y que en 2050 toda la energía generada en el país sea libre de emisiones de dióxido de carbono responsable del cambio climático que está afectando al planeta.

Sin embargo, Jobet dijo el jueves en Glasgow que si bien la meta oficial se mantiene, “estamos trabajando para conseguirlo (la descarbonización) en 2030”.

LEA TAMBIÉN: Construyen glaciares artificiales en el Cajón del Maipo para almacenar agua

“El bajo precio del carbón es en realidad una gran mentira, porque sólo pagamos una parte y dejamos que el resto se pague como una bomba de tiempo para las futuras generaciones”, agregó el funcionario, al anunciar la integración de Chile a la Powering Past Coal Alliance (PPCA), conocida como la “alianza contra el carbón”, que reúne a más de 150 gobiernos, empresas y organizaciones que trabajan para avanzar en la transición de la generación de energía con base en carbón a una energía limpia y renovable.

El plan gubernamental implica trabajar para generar los espacios que permitan retirar o reconvertir totalmente las centrales a carbón al 2030.

Publicidad

Según los datos del Gobierno, a la fecha se han cerrado cinco centrales a carbón de las 28 que habían en 2019 (20% del total de centrales a carbón que funcionaban en Chile), y para 2025 se retirará el 65%, incluyendo todas las de Puchuncaví y el 80% de las de Mejillones -ambas en la costa del Pacífico-, dos de las denominadas cinco “zonas de sacrificio”, o territorios con alta concentración de industrias contaminantes que funcionan cerca de la población.

Entre otras metas que Chile se ha comprometido a asumir en la COP26 se encuentran:

  • que el 80% de la generación eléctrica provenga de fuentes renovables a 2030
  • que el hidrógeno verde sea el 20% de la matriz de combustibles del país y que el 100% de los buses, taxis y colectivos sean cero emisión a 2040
  • que la matriz energética sea en un 100% cero emisiones en 2050.

La COP26 ha aumentado la presión para acabar con los combustibles fósiles, con la firma de tres compromisos multilaterales para ir abandonando la generación de electricidad con hidrocarburos, responsable del 25 % de las emisiones de CO2.

“El final del carbón está a la vista”, declaró el jueves el presidente de la conferencia climática de la ONU, Alok Sharma.

Por un lado, 23 países se comprometieron por primera vez a no construir nuevas centrales eléctricas de carbón para acelerar la transición hacia las energías limpias, lo que eleva ese bloque total hasta 42 Estados.

Aunque esa declaración no lleva la firma de EEUU, India ni China, entre los nuevos países se cuentan Chile, Indonesia, Vietnam, Corea del Sur, Egipto, España, Nepal, Ucrania y Polonia,.

En un segundo anuncio, 28 Gobiernos se sumaron al grupo de Estados comprometidos con la eliminación paulatina del carbón de su “mix energético”, con lo que ese grupo asciende ya a 165 países, ciudades, regiones y entidades que apuestan por “ejecutar acciones decisivas” para “acelerar la transición del carbón hacia la energía limpia”.

Publicidad

Un tercer compromiso adoptado por una veintena de países e instituciones, como Estados Unidos, Costa Rica, Reino Unido, Portugal o el Banco Europeo de Inversiones, promete poner fin a la financiación de los combustibles fósiles en el extranjero a finales de 2022.

No obstante, ese texto difundido en la COP26, que no es legalmente vinculante sino una declaración política, como todos los anunciados el jueves en la cumbre, matiza que los firmantes pondrán “fin a más apoyo público directo para el sector internacional de energía de combustibles fósiles para finales de 2022, excepto en circunstancias limitadas y claramente definidas”.

FORBES STAFF / AGENCIAS

Publicidad