Durante casi 50 años, Donald Trump expandió el imperio inmobiliario de su padre hasta convertirlo en una fortuna de 2.500 millones de dólares. Luego, en menos de cinco años, creó un reino de criptomonedas aún más valioso.
Fundada por Valentín Jaremtchuk y Gonzalo Busnadiego, ambos oriundos del sur de la Argentina, Win salió al mercado con el objetivo de democratizar el mercado de pases o transferencias de jugadores mediante tecnología blockchain.
A medida que la administración Trump acelera la regulación de las monedas estables, los analistas están comenzando a predecir una creciente demanda de bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Según los expertos, $LIBRA es una de las más de 50.000 pseudo criptomonedas existentes, que pueden ser creadas en cinco minutos y cuyos desarrolladores asignan unidades para la venta a su discreción bajo el sistema de “inflar y tirar” (‘Pump & Dump’).
El regulador revoca una medida que penalizaba a la banca por custodiar estos activos; los requisitos para los bancos encarecían los costos del servicio.
El entusiasmo por las llamadas memecoins ayudó a un repunte más amplio en los precios de las criptomonedas a medida que crecían las esperanzas entre los comerciantes e inversores de que Trump cumpliría su promesa de actuar favorablemente hacia la industria de las criptomonedas.
A pesar de las dudas sobre la regulación, las persistentes demandas de la SEC y decenas de miles de millones de dólares de blockchain zombi, Bitcoin y todo el mercado de criptomonedas tuvieron un regreso espectacular en 2024. ¿Qué viene para 2025?