Todos los Derechos reservados © 2004 - 2022, Forbes Chile

Política

Campañas presidenciales chilenas cerraron marcadas por la muerte de la viuda de Pinochet

Kast no se refirió a la viuda aunque siempre ha reinvindicado a la dictadura de Pinochet

Publicado

on

La campañas presidenciales chilenas llegaron el jueves por la noche a su fin en un cierre marcado por un sorpresivo hecho que puso bajo lupa la reacción de los candidatos al mismo: la muerte de Lucía Hiriart, la viuda del dictador chileno Augusto Pinochet, considerada como la “dama de hierro” del régimen.

El fallecimiento de la anciana, a los 99 años de edad y a 15 años de la muerte del dictador, dominó la discusión pública durante las últimas horas y puso al candidato ultraderechista José Antonio Kast y al izquierdista Gabriel Boric en la mira de los medios, que esperaban sus reacciones al trascendente hecho.

Sobre todo de Kast, quien siempre ha reinvindicado a la dictadura militar, hizo campaña por la permanencia de Pinochet en el poder para el plebiscito de 1988 que lo forzó a retirarse y, según informes recientes, ha hecho lobby para que se indulte a exmilitares encarcelados por violaciones a los derechos humanos y crímenes.

De hecho, uno de los principales líderes de la ultraconservadora Unión Democrática Independiente, el senador Iván Moreira, dijo que esperaba un pronunciamiento de Kast sobre el hecho, cuando ninguno de los dos candidatos se había pronunciado sobre la noticia.

“A mi juicio, Kast debiese tener una opinión y palabra de condolencia de lo que fue la señora Lucía Hiriart, pero es decisión de él. José Antonio siempre ha destacado al gobierno militar“, dijo Moreira en una entrevista en TV.

Reinvindica la dictadura y guarda silencio

Pero la declaración de Kast no llegó, y en su actividad de cierre de campaña en el Parque Araucano de Santiago, observada en detalle por si enaltecía la figura de Hiriart, no la mencionó en su discurso. Sí se refirió al tema en una entrevista radial previo al cierre de campaña, donde aseguró: “Yo no conocía a la señora Lucía, no soy cercano a la familia, pero no iría por ser un funeral privado, es de la familia”. No dijo más.

Mientras Kast era entrevistado, por la capital se escuchaban bocinazos y gritos de júbilo por la noticia de Hiriart y en la céntrica Plaza Italia la gente se congregaba a celebrar.

“Se murió la vieja”, rezaba una de las pancartas de estos manifestantes, que consideran a Hiriart “un personaje infame” de la historia de Chile y lamentan que murió “en total impunidad” y “sin pagar nada de lo que hizo”.

Hiriart es una de las figuras políticas más controvertidas de Chile y, junto a Pinochet, comandó una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, que dejó al menos 40.000 víctimas y más de 3.000 asesinados o desaparecidos a manos de agentes.

Según una biografía de la mujer, de la periodista Alejandra Matus, fue Hiriart quien presionó a un dudoso Pinochet a sumarse al Golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende en 1973 porque “que su marido fuese parte del ‘alzamiento’ significaría grandes posibilidades de hacerse un espacio dentro de las clases gobernantes del país”.

“Ha muerto en la impunidad”

Mientras tanto, el cierre de campaña de Boric, en el Parque Almagro, también era mirado con lupa por si se hacían declaraciones oficiales celebrando el hecho.

Si Boric gana el domingo, sumado a la muerte de la ‘vieja’, podemos decir que Chile ha dejado atrás la transición”, dijo la joven Camila Barrios, en el cierre de campaña del líder izquierdista, mientras ondeaba una bandera LGTBI y un cartel celebrando la reciente aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Pero el candidato pidió a sus simpatizantes no celebrar la muerte, aunque el público cada cierto tiempo coreaba consignas como “La vieja se murió” o “El que no salte es Pinochet”.

Boric sí se refirió a la anciana y en un mensaje en sus redes sociales escribió: “Hiriart ha muerto en la impunidad pese al profundo dolor y división que causó a nuestro país”.

En todo caso, las expresiones de júbilo por la muerte de la anciana, sobre todo en la Plaza Italia, no se salieron de control como en manifestaciones anteriores o festejos.

“Chile no será jamás un país marxista”

Más allá del tema de Hiriart, en su discurso de cierre de campaña Kast pidió un voto de confianza para evitar el avance del “comunismo” y dijo que la izquierda solo quiere “pobreza” para el país.

“Este domingo le vamos a decir no a los intolerantes, no más a la violencia, sí a la paz, sí al diálogo y querer reconstruir a nuestro país”, dijo Kast en su discurso. “Vamos a recuperar nuestro estado de derecho, economía y dignidad en lo social. La izquierda solo promueve pobreza, esa misma que ha atacado a Venezuela y a Cuba”.

“Chile no será jamás un país marxista ni comunista, porque creemos en la libertad”, agregó.

UN ‘REMAKE’ DEL ’88

Boric, por su parte, sostuvo que “la campaña de Kast es calcada a la del sí (a favor de la permanencia en el poder de Pinochet) de 1988”, en la que el candidato de la ultraderecha es recordado por haber aparecido en una publicidad de TV apoyando públicamente a Pinochet.

“Somos una generación que aprende de los que vinieron antes, y nos unimos para derrotar la dictadura. Nos unimos para democratizar Chile, nos unimos para tener una nueva Constitución y ahora nos vamos unir para derrotar al heredero de este gobierno y del pinochetismo“, dijo el diputado en su discurso.

Más de 15 millones de chilenos y chilenas están convocados a votar en la segunda ronda de las elecciones presidenciales el próximo domingo, 19 de diciembre. El nuevo presidente debe asumir su cargo el próximo 11 de marzo.

Publicidad