El fabricante enfrenta otro revés en su programa de aviones de fuselaje ancho, mientras los retrasos en certificación y producción acumulan más de 15.000 millones en costos y fortalecen la posición del Airbus A350.

Boeing pospuso la primera entrega de su largamente retrasado programa de aviones 777X hasta 2027 y registró un cargo de 5,000 millones de dólares, superior al previsto, debido a las demoras, en una nueva serie de contratiempos para el gigante aeroespacial.

El 777X era fundamental para la estrategia a largo plazo de Boeing en aviones de fuselaje ancho, anteriormente dominada por sus emblemáticos 747 y 777. Sin embargo, las reiteradas demoras en la certificación y la producción han retrasado las entregas durante años, acumulando cargos por más de 15,000 millones de dólares y tensionando sus finanzas, al tiempo que le abren una oportunidad al A350 de su rival Airbus, en un contexto de continuo auge de los viajes internacionales.

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El mes pasado, el director ejecutivo, Kelly Ortberg, declaró que la compañía estaba retrasada en la certificación del avión, afirmando que era necesario realizar una “enorme cantidad de trabajo”, pero no mencionó una mayor demora en la primera entrega, prevista para 2026.

Añadió, no obstante, que no se habían detectado nuevos problemas técnicos. Los analistas de Wall Street habían anticipado un cargo considerable por el programa 777X, que incluye penalizaciones adeudadas a los clientes por retrasos en las entregas. Las acciones de Boeing cayeron un 3.1% en las primeras horas de la sesión.

Richard Aboulafia, director gerente de AeroDynamic Advisory, una consultora estadounidense especializada en gestión aeroespacial, afirmó que el cargo superaba los 2,000 a 4,000 millones de dólares que esperaba. Si bien no prevé que el cargo resulte financieramente devastador para Boeing, que ya arrastra una gran deuda, “sí plantea interrogantes sobre posibles sorpresas futuras”.

Los retrasos y los cargos se deben en parte a dificultades en el proceso de certificación, mientras Boeing espera un hito clave antes de la certificación final, informaron a Reuters dos fuentes familiarizadas con el asunto.

No fue posible contactar de inmediato con la Administración Federal de Aviación (FAA) para obtener comentarios.

AerCap, la mayor empresa de arrendamiento del mundo, con sede en Dublín, advierte de la escasez de aviones de gran tamaño. “El mercado de aviones de fuselaje ancho está en una situación extraordinariamente crítica”, declaró el director ejecutivo, Aengus Kelly, a los analistas.

“Ahora sí que se está convirtiendo en un problema”, dijo Aboulafia, a medida que crece la demanda de aviones de doble pasillo. “La gente empieza a impacientarse y a exigir compensaciones”.

El cargo, mayor de lo previsto, se vio compensado por el flujo de caja libre de la compañía, que alcanzó los 238 millones de dólares, registrando un saldo positivo en el trimestre por primera vez desde 2023. El acuerdo de Boeing con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para evitar un proceso judicial relacionado con los dos accidentes del 737 MAX le ahorró a la compañía aproximadamente 700 millones de dólares en multas que esperaba pagar este trimestre.

BOEING ENFRENTA AÑOS DE PROBLEMAS DE CALIDAD Y RETRASOS

Tras años lidiando con problemas de calidad y retrasos en la producción de su emblemático 737 MAX, Boeing incrementó con cautela la producción mensual en 2025.

A principios de este mes, la compañía recibió la tan esperada aprobación de la Administración Federal de Aviación de EU (FAA) para aumentar la producción del 737 MAX a 42 aviones mensuales, eliminando el límite de 38 que había estado vigente desde enero de 2024.

Dicho límite se impuso tras la explosión de un panel en pleno vuelo en enero de 2024 en una aeronave prácticamente nueva.

Boeing continúa trabajando en la certificación del 737-7 y el 737-10, las versiones más pequeña y más grande de su exitoso 737 MAX.

“La buena noticia es que ya se ha iniciado el proceso de certificación”, declaró el CEO de Boeing, Kelly Ortberg, durante una entrevista el miércoles en CNBC.

La compañía sabe “qué cambios de hardware y software se necesitan en el avión. Ahora estamos trabajando en ello, en la certificación por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA)”, afirmó.

El trabajo de certificación en la FAA se ha reanudado a pesar del cierre del gobierno federal, pero “dependiendo de cuánto dure, podría haber un impacto menor”, añadió.

Boeing entregó 55 aviones en septiembre, lo que representa su mejor desempeño para ese mes desde 2018. Esto supone un aumento significativo con respecto a las 33 entregas registradas un año antes, cuando una huelga de 33,000 trabajadores de fábricas en el noroeste del Pacífico interrumpió la producción.

Wall Street sigue de cerca las entregas, ya que los fabricantes de aviones suelen recibir la mayor parte de sus pagos al entregar los aviones a los clientes, lo que convierte las entregas en un indicador clave de los ingresos y el flujo de caja.

El fabricante de aviones registró una pérdida ajustada por acción de 7.47 dólares para el trimestre que finalizó en septiembre, en comparación con las expectativas promedio de los analistas de una pérdida de 4.59 dólares, de acuerdo con datos recopilados por LSEG. Sus ingresos para el trimestre aumentaron un 30%, hasta alcanzar los 23,270 millones de dólares, por encima de las expectativas de Wall Street, que se situaban en 21,970 millones de dólares.

Con información de Reuters